Operan a una mujer para quitarle un tumor que en realidad no tenía y cambia su vida por completo: ahora necesita ayuda diaria

Las autoridades sanitarias de Austria afirman que todo se realizó “conforme a la práctica médica”

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Imagen de archivo de un
Imagen de archivo de un quirófano. (ISCTOK)

Un equipo médico del hospital LKH Graz II en Steiermark, Austria, extirpó parte del pulmón a una mujer de 48 años para quitarle un supuesto tumor, pero los resultados posteriores confirmaron que en realidad nunca había tenido cáncer.

La paciente fue sometida a una operación urgente, motivada por un diagnóstico erróneo que cambió su vida. Según ha detallado la abogada de la afectada, Karin Prutsch-Lang, su clienta fue hospitalizada en septiembre de 2024 con fiebre, escalofríos y debilidad. Las primeras pruebas solo revelaron inflamaciones, pero no signos de tumor. Aun así, tras una biopsia, el diagnóstico fue: “Adenocarcinoma, cáncer de pulmón”. Esto llevó a los médicos a aconsejar una intervención quirúrgica inmediata, como ha contado el medio local Kronen Zeitung.

Aunque existían otros exámenes que apuntaban solo a un proceso inflamatorio, la cirugía se realizó y se le extirpó parte del pulmón. Después del procedimiento, los análisis mostraron que la mujer estaba sana y que nunca había padecido cáncer. Prutsch-Lang ha cuestionado ante Kronen la actuación de los médicos: “Mi clienta acusa a los médicos de haber aceptado ese informe histológico que no cuadraba con el resto de los resultados y de haber dado la diagnosis de tumor de manera precipitada, lo que le costó perder parte de su pulmón”.

Cáncer de pulmón. (Europa Press)
Cáncer de pulmón. (Europa Press)

Las secuelas son más graves que la enfermedad inexistente

Las consecuencias han sido profundas. La paciente vive ahora con una cicatriz de 17 centímetros, insensibilidad en la zona, limitaciones físicas y episodios graves de ansiedad. Ahora necesita asistencia diaria, según los medios de su país. El temor a morir y a no ver crecer a sus hijos fue tan intenso que, según su abogada, llegó a escribir cartas de despedida antes de la operación.

Por su parte, la autoridad sanitaria ha defendido el proceder del hospital y aseguró que “tanto el análisis histopatológico como el tratamiento y la información suministrada a la paciente se realizaron conforme a la práctica médica”.

En un periodo de 63 horas, cuatro personas han sido trasplantadas con éxito en este hospital público de Madrid gracias a la generosidad de los donantes y sus familias

Otro caso similar

El caso recuerda a otro similar ocurrido recientemente en Italia, donde una mujer pasó casi cinco años creyendo que padecía un cáncer que nunca existió y recibiendo sesiones de quimioterapia. Ahora, la justicia le reconoció el derecho a una indemnización de más de 470.000 euros.

Todo comenzó en 2006, cuando la paciente, entonces de 47 años, acudió al hospital para someterse a una intervención ortopédica rutinaria. Un examen preoperatorio detectó una anomalía en su recuento de glóbulos blancos, lo que motivó el aplazamiento de la cirugía y el envío de los resultados al Hospital Universitario de Pisa. El diagnóstico fue un linfoma no Hodgkin de tipo MALT, un cáncer de crecimiento lento, concentrado principalmente en el intestino. Convencida de que debía afrontar la enfermedad, la mujer inició en 2007 un agresivo tratamiento con quimioterapia, corticoides y esteroides.

Durante casi un lustro, la paciente soportó los devastadores efectos secundarios de las terapias: cansancio crónico, malestar persistente y una drástica reducción de su capacidad física. Los corticoides y esteroides agravaron aún más su situación, mientras su vida cotidiana y profesional se desmoronaba. En 2011, decidió buscar una segunda opinión médica en un hospital de Génova. Tras nuevas pruebas, los especialistas descartaron cualquier rastro de cáncer. El diagnóstico anterior se reveló incorrecto: la paciente había sido tratada durante años por una enfermedad inexistente.