Andrés de Inglaterra estaría “horrorizado” por las condiciones de su nueva casa: “No ha vivido en un lugar tan pequeño desde su apartamento en Buckingham”

El hijo de Isabel II está preparando su mudanza tras haber sido desterrado del Royal Lodge por sus relaciones con Jeffrey Epstein

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El príncipe Andrés de Gran
El príncipe Andrés de Gran Bretaña habla con el rey Carlos al salir de la catedral de Westminster, septiembre de 2025. (REUTERS/Toby Melville)

Andrés Mountbatten Windsor está a punto de cumplir 66 años en uno de los momentos más incómodos de su vida. El hermano menor del rey Carlos III se enfrenta al abandono definitivo del Royal Lodge, la residencia de Windsor en la que ha vivido durante más de dos décadas y que deberá quedar vacía antes de Semana Santa. En los últimos días, la presencia constante de camiones de mudanza entrando y saliendo de la finca ha confirmado que el traslado es ya irreversible, aunque su actitud estaría ralentizando el proceso.

Según recogen diversos medios británicos, entre ellos The Mirror, el duque de York no oculta su profundo malestar ante el cambio de vivienda. Su destino final será Marsh Farm, una propiedad situada en la finca de Sandringham que, además de necesitar reformas, supone un notable descenso en tamaño y comodidades. De pasar de una mansión con cerca de treinta habitaciones, Andrés deberá adaptarse a una casa de apenas cinco dormitorios, una circunstancia que, según fuentes cercanas, le ha causado auténtico “horror”. “No ha vivido en un lugar tan pequeño desde que dejó su apartamento en el Palacio de Buckingham”, asegura una fuente al citado medio.

Marsh Farm, Wolferton, Sandringham, Norfolk,
Marsh Farm, Wolferton, Sandringham, Norfolk, 16 de enero de 2026, Inglaterra - 16 de enero de 2026

Mientras se completan las obras en Marsh Farm, el hijo de Isabel II se instalará de forma provisional en otra vivienda dentro del mismo complejo de Sandringham. Aun así, el cambio no es solo espacial, sino también simbólico: marca un nuevo paso en su progresiva retirada de la primera línea de la familia real y de los privilegios asociados a ella.

Otro de los aspectos que más incomodidad le está generando es la drástica reducción de su personal. Durante años, Andrés contó con un amplio equipo a su servicio, algo que ahora ya no es viable. Según la prensa británica, el rey Carlos III le habría ofrecido apoyo puntual con servicios básicos como limpieza, jardinería y cocina procedentes de Sandringham. Sin embargo, esta solución no habría sido bien recibida por el duque, que además estaría teniendo dificultades para contratar nuevo personal.

Uno de los principales obstáculos es que sigue exigiendo ser tratado como “Su Alteza Real”, pese a que perdió oficialmente sus títulos y funciones tras su caída en desgracia. El periodista británico, Rob Shuter, experto en realeza, explicó a The Mirror que, dentro del Royal Lodge, nada habría cambiado: “El mayordomo sigue diciendo Su Alteza Real, y el personal sigue haciendo una reverencia. Andrés lo ha dejado claro: las reglas de Buckingham no se aplican dentro de sus muros. Insiste en que es su derecho de nacimiento, no algo que el rey pueda borrar”.

Quién es quién en la casa real británica: del rey Carlos, el más tardío de la historia, al polémico príncipe Andrés.

Una propiedad en atípica

A los problemas logísticos se suman las peculiaridades de la nueva vivienda. Marsh Farm se encuentra en una llanura aluvial, por lo que se ha recomendado al futuro residente que se inscriba en un sistema de alertas por inundaciones ante posibles fallos en las estaciones de bombeo cercanas. Además, según la prensa local, recientemente se vio acceder a la propiedad una furgoneta de una empresa de control de plagas, especializada en la eliminación de roedores y otros animales, lo que ha despertado inquietud sobre el estado inicial de la casa.

El traslado tampoco está siendo sencillo por la enorme cantidad de objetos acumulados tras más de veinte años en el Royal Lodge. Entre ellos, destaca una de las excentricidades más conocidas del duque: su colección de 72 peluches, que debían colocarse con una precisión milimétrica sobre su cama. Según relató en su día una extrabajadora de la casa real, el personal recibía incluso formación específica para disponerlos correctamente. Casi todos han sido ya embalados y enviados a un almacén en el sur de Londres, aunque Andrés ha conservado consigo un único mono de peluche durante este periodo de transición.

En paralelo a la mudanza, el duque de York vuelve a estar en el centro de rumores sobre su relación con sus hijas. Mientras algunas informaciones hablan de un distanciamiento especialmente marcado con la menor, Eugenia, otras versiones sostienen que Andrés sigue recurriendo a Beatriz y Eugenia para mantenerse informado de lo que ocurre dentro de la familia real, ahora que él permanece apartado de los actos oficiales. Incluso se ha llegado a publicar que habría insistido en pasar determinadas fechas señaladas con ellas para conocer de primera mano qué se decía sobre su situación.

Marsh Farm en Wolferton, en
Marsh Farm en Wolferton, en la finca Sandringham, que se rumorea que será el próximo hogar de Andrew Mountbatten-Windsor (anteriormente príncipe Andrés). Fotografía tomada en Wolferton, Sandringham, Norfolk, el 16 de enero de 2026.