Los bulos se propagan por redes sociales tras el accidente de Adamuz: “Son ejércitos perfectamente diseñados para generar el mal y el caos”

Las imágenes generadas con IA o la desinformación afectan especialmente a las personas cercanas a las víctimas, que experimentan momentos de gran incertidumbre

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Decenas de muertos en el accidente de dos trenes, un Iryo y uno de Renfe, en la localidad cordobesa de Adamuz, por causas que ya se investigan.

Tras el accidente ferroviario entre dos trenes de alta velocidad ocurrido en la tarde del 18 de enero a la altura de Adamuz (Córdoba), se ha originado el caldo de cultivo perfecto para que los bulos inunden las redes sociales. Estas herramientas, muy útiles para que las instituciones pueden informar sobre la tragedia de una forma más rápida y efectiva, también se convierten en mecanismos para expandir la desinformación en un momento de confusión y de necesidad de respuestas.

Como ocurrió con la DANA de Valencia en 2024, el apagón o la pandemia de COVID-19, el descarrilamiento de los trenes Iryo y Alvia en la línea Madrid-Andalucía ha vuelto a activar una dinámica similar: basta con una fotografía o un simple mensaje con información falsa para que la cadena se ponga en marcha y ya sea imparable su difusión, incluso cuando los medios oficiales lo desmienten.

“Estamos monitorizando mensajes sobre el accidente con imágenes falsas que intentan manipular y hacer la catástrofe más grande; mensajes de bots en redes haciendo ver que las autoridades están mintiendo y el número de víctimas mortales es cinco veces superior al ofrecido; e incluso hemos detectado teléfonos de afectados falsos, que intentan estafar a las víctimas que se encuentran en una situación vulnerable, y por consiguiente, la probabilidad de éxito en la estafa es mayor”, explica Nicolás Marchal, director del departamento de Seguridad y Defensa y del Grado en Criminología y Ciencias Forenses en la Universidad Nebrija.

Un agente de la Unidad
Un agente de la Unidad Militar de Emergencias (UME) trabaja en el lugar del accidente, a 20 de enero de 2026, en Adamuz, Córdoba, Andalucía (España). (Rocío Ruz/Europa Press)

Mensajes incendiarios desde la extrema derecha y otros bulos

Además de las imágenes generadas con Inteligencia Artificial (IA), que buscan incrementar el impacto de la escena y que se terminan difundiendo por otras personas que desconocen que no se trata de una fotografía real, ciertos mensajes y noticias han demostrado la fragilidad del discurso en tales momentos de tragedia e incertidumbre.

Especialmente desde sectores ultraderechistas, la información emitida ha buscado señalar a un culpable antes de que se conozcan las causas del accidente y se dé por finalizada la investigación: el Gobierno de Pedro Sánchez. Javier Negre y Vito Quiles a través de X hicieron circular publicaciones en las que se afirmaba que el Gobierno había “donado” o “regalado” 247 millones de euros para trenes en Marruecos, dando a entender que esto se hacía mientras la red ferroviaria española continuaba sin mantenimiento.

Sin embargo, esta decisión, tomada en 2019, se corresponde con “créditos reembolsables”, una información que se explicaba en la nota de prensa emitida entonces por el Ministerio de Industria y Turismo y que ambos obviaron en sus mensajes. También el eurodiputado Alvise Pérez a través de Telegram: “Sánchez aprobó créditos por 1.400 millones para proyectos ferroviarios en Marruecos, Egipto y Uzbekistán mientras se denunciaban deficiencias graves de inversión en trenes de España”.

A través de X y
A través de X y Telegram, Vito Quiles, Javier Negre y Alvise Pérez han compartido informaciones en las que afirman que el Gobierno de España "regaló", "donó" o "aprobó" el envío de millones de euros a Marruecos para hacer mejoras en trenes, sin mencionar que son créditos reembolsables. (Captura de X de @vitoquiles y de Telegram de Alvise Pérez)

A través de las redes sociales, fuentes oficiales como Emergencias de Andalucía 112 se han visto obligadas a desmentir informaciones que han circulado por estos medios, como las relacionadas con una supuesta petición de las autoridades para que voluntarios acudiesen al lugar del accidente con chalecos reflectantes: “Los servicios de emergencia son los únicos autorizados a estar en la zona del accidente ferroviario de Adamuz. No se ha pedido colaboración ciudadana para actuar en la zona. Evita la zona para garantizar el tránsito de los vehículos de emergencia“.

También imágenes de presentadores de informativos, como fue el caso de Lourdes Maldonado (RTVE), o del ministro de Transportes Óscar Puente en las que se les mostraba sonriendo han buscado generar crispación contra los poderes políticos o los medios de comunicación. Estas, sin embargo, estaban descontextualizadas.

Cómo evitar ser víctima de la desinformación con el accidente de Adamuz y otras tragedias

En un momento de crisis como es el caso del accidente ferroviario de Adamuz, resulta fundamental acudir a las fuentes oficiales y a las instituciones públicas para conocer la información veraz. Así lo destaca Marchal, como consejo para evitar los bulos y las noticias falsas: “Si veo que un usuario de X publica una imagen con un titular que especula con más de 300 muertos en el accidente ferroviario, lo que hay que hacer a continuación es ir a los medios oficiales”. Si en ninguno de estos se indica tal cosa, “es evidente que ese mensaje es falso”: “No puede ser que un usuario tenga una información más privilegiada que los medios oficiales”.

Además, cuando las noticias proceden de otros usuarios, el experto de la Universidad Nebrija señala que hay ciertas recomendaciones que se pueden llevar a cabo para dilucidar si se trata de una fake new o información real: “Si es un perfil que la semana pasada estaba publicando sobre el proceso electoral de Moldavia, la semana anterior hablaba sobre Polonia, y ahora habla sobre esto, no hay una clara línea editorial”.

Imágenes del accidente de los
Imágenes del accidente de los dos trenes en Adamuz (Europa Press)

Marchal, sin embargo, señala que esto no significa que un usuario no pueda hablar sobre cuestiones diferentes: “Cuando vemos que un usuario está constantemente mandando este tipo de noticias estratégicas, hay que tener cuidado”.

El director del departamento de Seguridad y Defensa explica que quienes son más vulnerables a estos bulos son precisamente los familiares y amigos de las víctimas: “Son quienes más consumen contenido porque necesitan una respuesta constante. Con la incertidumbre que están viviendo, constantemente buscan y rebuscan en redes, llegan a lo más profundo y se encuentran con ese tipo de mensajes que polarizan y siembran la duda sobre la teoría oficial”.

Estas personas, tal y como señala Marchal, “están viviendo una situación muy complicada”, por lo que estas fake news solamente les generan “más incertidumbre, nerviosismo, crisis personal, ansiedad”. Además, “hace que se vuelvan un poco más beligerantes, que generen más peticiones y todo se convierte en un círculo vicioso”.

Acallar a estos pseudomedios, agitadores y usuarios que fomentan la desinformación resulta complicado, casi imposible. Son “ejércitos perfectamente diseñados para, en diferentes momentos a lo largo de esta tragedia, generar el mal y el caos” con el objetivo de sembrar la desconfianza en los poderes públicos y las instituciones. Sin embargo, sí se puede limitar su impacto cortando la cadena de difusión, algo profundamente difícil en una época de polarización y unos días marcados por la incertidumbre.