Las gafas estilo ‘Top Gun’ de Emmanuel Macron: de firma de lujo francesa y vendidas por 500 euros

El presidente de francés apareció este martes en la ciudad suiza de Davos con un accesorio que ha dado mucho que hablar

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El presidente de Francia, Emmanuel
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, asiste a la 56ª reunión anual del Foro Económico Mundial (FEM) en Davos, Suiza, el 20 de enero de 2026. (REUTERS/Denis Balibouse).

Davos volvió a ser, como cada enero, el epicentro del poder político y económico mundial. Más de 3.000 líderes internacionales se reúnen estos días en la ciudad suiza para debatir sobre el futuro del planeta, entre discursos solemnes, encuentros privados y gestos cuidadosamente medidos. Sin embargo, en esta edición del Foro Económico Mundial, uno de los focos de atención no ha estado en una intervención concreta ni en una declaración polémica, sino en un detalle aparentemente menor: las gafas de sol que no se quitó este martes Emmanuel Macron.

El presidente francés sorprendió al aparecer en la ciudad suiza con gafas oscuras incluso en espacios cerrados, durante reuniones oficiales y mientras pronunciaba su discurso. La imagen, inusual en un contexto institucional de este nivel, no tardó en recorrer el mundo. Las especulaciones se multiplicaron hasta que el Palacio del Elíseo aclaró el motivo: Macron sufre una hemorragia subconjuntival, una afección ocular leve y sin riesgo para su salud, pero muy visible y estéticamente llamativa. Por recomendación médica, el mandatario debe proteger su ojo de las luces intensas durante unos días.

Zanjada la explicación sanitaria, la conversación giró rápidamente hacia otro terreno: el estilo. Porque el modelo elegido por Macron no es cualquiera. Se trata de unas gafas de aviador, uno de los diseños más reconocibles de la historia de la moda masculina, cargado de simbolismo y referencias culturales.

El presidente francés, Emmanuel Macron,
El presidente francés, Emmanuel Macron, junto al presidente federal de Suiza, Guy Parmelin, antes de una reunión bilateral en el marco de la 56.ª reunión anual del Foro Económico Mundial (FEM), en Davos, Suiza, el 20 de enero de 2026. (LAURENT GILLIERON/Pool vía REUTERS).

El presidente francés no solo mantuvo las gafas durante su intervención en Davos, sino que tampoco se las retiró al saludar a otros jefes de Estado y dirigentes internacionales. Un gesto que reforzó aún más la atención mediática y convirtió el accesorio en protagonista absoluto del foro. Para muchos, la imagen evocaba de inmediato al universo Top Gun, con ese aire de autoridad y determinación asociado a la estética militar.

Las gafas de aviador tienen un origen funcional: nacieron para proteger la vista de los pilotos frente a la luz extrema en vuelo. Sin embargo, su salto definitivo al imaginario colectivo llegó en 1986 con Top Gun, cuando Tom Cruise las convirtió en un símbolo de carisma, valentía y liderazgo en la gran pantalla. Desde entonces, su diseño —lentes amplias, montura metálica ligera y doble puente— trascendió el ámbito castrense para instalarse en la moda urbana como un emblema atemporal.

Ese equilibrio entre utilidad y poder simbólico explica por qué este modelo sigue siendo una elección recurrente para figuras públicas que buscan proyectar control, seguridad y autoridad. En el caso de Macron, la elección parece haber reforzado involuntariamente una imagen de “comandante en jefe”, según El Debate, en un escenario global dominado por la geopolítica y las grandes decisiones.

El presidente de Francia, Emmanuel
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, asiste a la 56ª reunión anual del Foro Económico Mundial (FEM) en Davos, Suiza, el 20 de enero de 2026. (REUTERS/Denis Balibouse).

Diseño francés con proyección internacional

Lo que pocos sabían hasta ahora es que las gafas que luce el presidente francés no son un diseño reciente. Pertenecen a la colección otoño-invierno de 2009 de Louis Vuitton, una firma de lujo francesa que Macron ha decidido rescatar casi dos décadas después. El modelo, denominado Pilot Attitude, se comercializaba entonces por unos 500 euros y responde fielmente a los códigos clásicos del estilo aviador: montura metalizada, patillas finas y cristales efecto espejo con un sutil tinte azul.

La elección de una casa francesa de primer nivel no es casual. Macron ha defendido en numerosas ocasiones la industria nacional como parte de su discurso económico y cultural, y este gesto refuerza ese mensaje, incluso en un detalle tan concreto como un accesorio personal.

Antes de Davos, el presidente ya había aparecido con estas gafas el pasado 15 de enero durante una visita a una base aérea en Istres, al sur de Francia. Allí, incluso bromeó sobre su aspecto citando Eye of the Tiger, la mítica canción de Rocky III, y lo interpretó como una señal de determinación. Con humor, también restó importancia a su afección ocular, definiéndola como una molestia “antiestética” y advirtiendo que habrá que acostumbrarse a verlo así durante un tiempo.