
Si una cosa puede afirmarse es que este 2025 se ha hablado de la religiosidad (o la vuelta a ella). Rosalía, Los Domingos (Alauda Ruíz de Arzúa, 2025) o la fe en TikTok son una breve muestra de ello. No obstante, el retorno al misticismo de lo católico no es sinónimo de llenar los bancos en las mismas. Bien lo sabe Alemania, país que ha comenzado a transformar los templos religiosos en otros espacios que permiten una mayor practicidad para una gran parte de la población, como son los gimnasios o las librerías. ¿El motivo? La reducción de fieles y la consiguiente disminución de su uso litúrgico.
Este fenómeno se ha hecho especialmente visible en el caso de la iglesia de Santa Ana, situada en Gildehaus, en el barrio de Bad Bentheim, cerca de la frontera con Países Bajos. Este templo ha celebrado su última misa, un acto marcado por la emoción, durante el cual los feligreses han retirado las reliquias del altar, cumpliendo con el rito que señala el final de la vida religiosa del edificio. Según ha explicado el sacerdote Hubertus Goldbeck a Deutsche Welle (DW), este proceso conocido en el seno católico como “profanación” implica que el edificio deja de ser un lugar consagrado para convertirse en un espacio secular.
El descenso en el número de feligreses se ha consolidado como tendencia en Alemania. Solo en 2024, las dos principales confesiones cristianas han perdido más de un millón de fieles como consecuencia de bajas voluntarias y fallecimientos. Actualmente, únicamente algo más del 45 % de la población alemana pertenece a la Iglesia Evangélica en Alemania (EKD) o a la Iglesia Católica, mientras que hace treinta años ese porcentaje se situaba cerca del 69 %.
Como consecuencia, desde el año 2000, cientos de templos de ambas denominaciones han sido cerrados y desacralizados. En respuesta a una consulta realizada por DW, la Conferencia Episcopal Alemana ha detallado que 611 iglesias han vivido este proceso entre 2000 y 2024, y la EKD estima que entre 300 y 350 templos han sido clausurados de forma permanente en ese mismo periodo. El destino de estos espacios después de su desacralización es diverso, y, en numerosas ocasiones, sorprendente.
Las iglesias encuentran nuevos usos: boxeo, lectura y música
En ciudades como Berlín, el aumento de comunidades ortodoxas ha hecho que algunos templos encuentren continuidad religiosa, pero esta realidad es poco habitual. Lo más frecuente, según ha informado DW, es que los edificios sean puestos a la venta o incluso se opte por la demolición, como ha sucedido con varios grandes templos en la capital alemana.
La reutilización de estos espacios ha ido en aumento y adquiere formas muy variopintas. Cabe destacar el caso de la antigua iglesia católica de San Roque en Jülich, ahora reconvertida en una tienda de venta de bicicletas, tal y como ha relatado su propietario Thomas Oellers a DW. Oellers, que fue bautizado y recibió la comunión en ese mismo templo, ha explicado que fue la propia parroquia la que le propuso establecer su negocio allí, manteniéndose prácticamente intacto el aspecto exterior del inmueble, protegido como patrimonio.
En la localidad de Wettringen, al norte de Münster, una iglesia de monasterio se ha adaptado para actividades relacionadas con el fútbol; en Kleve, una antigua iglesia protestante se ha transformado en espacio para el boxeo. Igualmente, diversas iglesias desconsagradas sirven actualmente como pubs, bibliotecas o librerías. Algunos monasterios han sido reconvertidos en hoteles, como el antiguo centro de las diaconisas en Düsseldorf-Kaiserswerth.
La escasez de viviendas ha impulsado a varios arquitectos a convertir templos en residencias. Ejemplos de ello se dan en Berlín, Rostock, Tréveris, Colonia y Wuppertal. Uno de los primeros grandes conjuntos residenciales de este tipo es el Lukas-K-Haus en Essen, donde la iglesia protestante de San Lucas, desacralizada en 2008, fue transformada en apartamentos durante 2012 y 2013. Alexandra Schröder, quien reside en una de estas viviendas desde la rehabilitación, ha asegurado: “Nadie me dijo que viviría sobre un altar”, subrayando que la decisión de mudarse allí respondió a la necesidad de encontrar un piso amplio y bien comunicado.
En la planta inferior de este edificio, una clínica de fisioterapia convive con el pasado sagrado del lugar. Su responsable, Jessica Günther, ha descrito la atmósfera del antiguo templo como “agradable y tranquila”, y ha señalado a DW que llegó al local por casualidad en su búsqueda de una nueva ubicación profesional. Según relata, las escaleras de su consulta conducen exactamente al espacio donde estuvo instalado el altar.
Últimas Noticias
Vox expulsa de forma definitiva a Javier Ortega Smith del partido
El Comité de Garantías le atribuye una infracción muy grave por desobedecer el relevo en la portavocía de Madrid

Andrés Iniesta nombrado nuevo director deportivo de la selección de Marruecos
El exjugador del Barcelona se suma al equipo técnico junto a João Sacramento y bajo la dirección del nuevo seleccionador Mohamed Ouahbi
Alberto Ávila se convierte en el primer concursante paralímpico de ‘Supervivientes’: “Basta ya del pobrecito, quiero romper estereotipos”
El atleta madrileño debuta en el reality tras dedicar su salto a las familias que enfrentan la discapacidad y rechaza cualquier trato diferenciado en la competencia

Antonio Resines explica en ‘La Revuelta’ su último problema de salud: “Me abrieron de arriba abajo, pero aquí estoy”
Superó una cirugía a corazón abierto y detalla cómo afrontó la recuperación tras varios días en cuidados intensivos

Comprueba los números ganadores del Cupón Diario de la Once del 5 de marzo
Esta lotería celebra cuatro sorteos a la semana, aquí está la combinación ganadora de este jueves

