Samuel Durán, psicólogo, sobre la ansiedad: “Algunas de las cosas que haces provocan que el malestar crezca”

El miedo constante a equivocarse, a fracasar o a no tener todo bajo control provoca ciertos comportamientos que, lejos de solucionar el problema, lo agravan

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El psicólogo Samuel Durán explica
El psicólogo Samuel Durán explica cuáles son algunas acciones que se llevan a cabo para rebajar la ansiedad, pero que realmente solo consiguen aumentarla (Montaje Infobae con imágenes de Freepik y @samuelduranpsicologo/TikTok)

La ansiedad es una respuesta natural del organismo ante situaciones de peligro o incertidumbre, una especie de “alarma interna” que nos prepara para reaccionar. Sin embargo, cuando esa sensación se vuelve constante, desproporcionada o aparece sin motivo aparente, deja de ser útil y puede convertirse en un problema de salud mental. Así, es frecuente que aparezca nerviosismo excesivo, pensamientos acelerados, dificultad para concentrarse o para dormir, entre otras muchas manifestaciones.

El psicólogo Samuel Durán destaca que muchas personas que padecen este problema realizan una serie de acciones que, aunque consideran que conseguirán calmar su ansiedad, lo único que provocan es que esta crezca aún más: “Las hacemos creyendo que son inofensivas, pero en realidad hacen que nuestra ansiedad a largo plazo aumente”, destaca en su cuenta de TikTok (@samuelduranpsicologo).

De la necesidad de aprobación a la de tener todo bajo control

Aunque no son las únicas, el psicólogo explica que hay seis prácticas que la mayoría de personas con ansiedad tienen en común. Por ejemplo, “buscar siempre la aprobación de otros para tomar decisiones con el objetivo de asegurarnos de que no nos estamos equivocando". Así, se busca una confirmación porque la falta de control y la incertidumbre impiden calmar la mente.

En este sentido, también “buscar en otras personas la validación de que no has dicho nada malo durante una conversación para asegurarte de que los demás no se han enfadado continuamente”.

El miedo a equivocarse puede
El miedo a equivocarse puede paralizarnos y provocar que evitemos enfrentarnos a ciertas situaciones (Freepik)

El temor a que algo no salga como se planea influye en gran medida en estos comportamientos: “Huir de una situación en la que nos daba miedo cagarla, convenciéndonos de que era lo mejor que podíamos hacer en ese momento” o “encontrar siempre la excusa perfecta para posponer algo que en realidad ya llevas posponiendo tropecientos cientos años”.

Además, el pensamiento de que no se tiene todo controlado (cuando, evidentemente, no siempre es posible evitar cierta incertidumbre) moviliza a la persona hacia un bucle mental: “Repasar una y otra vez un plan que ya tenías en tu cabeza perfectamente montado, a pesar de que no ha habido ningún cambio para asegurarte de que está todo bajo control”. En la misma línea, Samuel Durán destaca que también es frecuente “imaginar continuamente escenarios alternativos de cosas que me dan miedo que ocurran”.

Enfrentarse a los miedos y a la incertidumbre

Tal y como destaca el profesional, todas estas situaciones tiene algo en común: “Estás intentando evitar algo que no se puede evitar y a lo que te vas a tener que exponer antes o después en tu vida”. Esto, aunque se realiza con el objetivo de rebajar los niveles de ansiedad, lo que genera es “malestar” porque sigue creciendo “el miedo a equivocarte, a fracasar o a que te abandonen”: “Como te genera mucho malestar simplemente pensarlo, intentas evitarlo, aunque en realidad no puedes hacerlo”.

Además, Samuel Durán explica que, en el caso de que ese escenario negativo que se imaginaba llegue a producirse, tampoco es el fin del mundo: “Provoca ansiedad y tristeza en el momento en el que ocurren, como es lógico, pero con el tiempo y con el autocuidado se pasan, no se convierte en un problema de ansiedad que yo arrastro conmigo”.

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Precisamente, lo que genera la imposibilidad de desprenderse de esa ansiedad es el intento constante de evitar unas situaciones que, tarde o temprano, deberán producirse: “Lo que hace que yo arrastre un problema de ansiedad es no exponerme a equivocarme, a tomar mis propias decisiones y aceptar que a veces la vida me mete de hostias”.

Así, recomienda “atravesar todas esas cosas que nos dan tanto miedo”, pues esta es la clave para aceptar que no todo va a salir bien siempre y para empezar a tomar nuestras propias decisiones sin que la ansiedad medie en ello: “Si te das cuenta, la mayor parte de las decisiones que tomas no son para sentirte feliz, sino para evitar sentir ansiedad y así es imposible que estés tranquilo”.