De matrona a abogada en defensa de los derechos de los sanitarios: “La primera en incumplir la prevención de riesgos es la administración pública”

Fany Barreto recibió la incapacidad por ‘burnout’ en 2016 y decidió hacerse abogada para defender a otros trabajadores ‘quemados’

Guardar
Fany Barreto, exmatrona y abogada.
Fany Barreto, exmatrona y abogada. (Cedida)

A inicios de la década de 2010, Fany Barreto creía estar viviendo un sueño: volvía de formarse como matrona en Inglaterra y había conseguido un puesto en un hospital del Servicio Canario de Salud, siguiendo una larga tradición familiar. La alegría, sin embargo, no duró mucho: “Tuve un choque por cómo se trataba a las mujeres en el paritorio”, admite en una entrevista con Infobae España. La constante violencia obstétrica que presenciaba, unida a una brutal sobrecarga laboral, hicieron que Barreto desarrollara un síndrome del trabajador quemado (burnout), que le valió la incapacidad permanente en 2016.

“Había una sobrecarga laboral bestial, muchos partos para muy poquitas matronas”, dice, una consecuencia del cierre de las escuelas de formación de matronas hasta 1994. A ello se sumaba el dolor que veía cada día en el hospital. “Yo me formé en un sistema que respetaba mucho la decisión de la mujer, intentaba el parto natural y la menor intervención posible por parte de los profesionales. Y cuando llego aquí, veo totalmente lo contrario: llegaban a un hospital con un sistema muy patriarcal donde las mujeres no deciden, donde se les pone en una cama con las piernas abiertas y hacia arriba; todo el mundo entra y le hace tacto vaginal. No había ningún respeto a la decisión de ellas”, describe. “Yo quería ser matrona desde que era muy pequeñita y todos los días lo que veía era dolor”, lamenta.

Barreto no se quedó quieta y aprovechó la oportunidad para reinventar su vida. A los 39 años, se matriculó en el grado de Derecho a distancia y ahora ejerce como abogada laboralista, defendiendo a aquellos sanitarios que ahora pasan por lo mismo que ella sufrió.

Una batalla por el reconocimiento del ‘burnout’

El síndrome del trabajador quemado
El síndrome del trabajador quemado no está reconocido como enfermedad profesional. (Rawlstock)

Los primeros años fueron difíciles. “Me acuerdo de ponerme a estudiar y tener las manos todas húmedas, de la ansiedad que tenía, de la dificultad para concentrarme”, explica. “Sentía mucho vértigo, a veces se me olvidaban las cosas por el nivel de estrés”, añade. El tiempo fue pasando y, ya lejos de los factores estresantes, fue mejorando. “Tenía una nueva ilusión por hacer algo”, dice.

Barreto logró graduarse y ejerce desde hace tres años. Su bagaje sanitario y su nueva formación le han permitido lograr sentencias pioneras para los trabajadores públicos en materia de prevención de riesgos laborales, como el reconocimiento del síndrome de burnout como accidente laboral, algo que en su propio caso no se consiguió. “En aquel momento [2016], nadie sabía lo que era el síndrome del trabajador quemado”, dice. Ella reclamaba entonces una adaptación de su puesto de trabajo o un traslado, pero nada era admitido por la administración. “Perdí todo, exceptuando la incapacidad permanente”, dice.

Lo cierto es que lograr el reconocimiento de burnout como accidente es complicado. “No es algo que ocurre de forma manifiesta, de forma súbita. Es un síndrome de desgaste profesional, con una exposición prolongada al estrés. Aunque [los jueces] lo metan ahí, lo cierto es que no está bien encajado”, explica. Al ser un síndrome, debería estar considerado como enfermedad profesional, algo que la OMS defiende, pero para ello “tiene que llevarse una reforma legislativa, incluirla dentro de las enfermedades profesionales”. Además, los requisitos para lograr este reconocimiento son “muy exigentes, con lo cual son pocas las personas que tienen el perfil para solicitarlo”.

La batalla judicial, advierte, puede alargarse años, y en muchas ocasiones los trabajadores no tienen las fuerzas para ello. “La gente viene agotada y quieren un camino fácil, que lamentablemente es el camino de la incapacidad permanente”, dice la letrada. Aun así, las victorias se dan: recientemente, el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha reconocido como accidente laboral el síndrome de burnout de una médica de familia de Arguineguín, cliente de Barreto.

Muchos trabajadores, al ser despedidos, se enfrentan a diversas complicaciones. Los despidos improcedentes son una práctica frecuente y aquí te explicamos los que es.

“Hace falta una cultura preventiva”

La falta de recursos y las duras condiciones laborales hacen mella en los trabajadores del sector de la salud. Tras la pandemia, el desgaste de estos profesionales no deja de crecer y se calcula que más del 25% del personal médico español está “quemado”.

Para Barreto, el problema está en “la falta de conciencia que hay en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales”. “Antes, se miraba mucho el accidente por trabajo físico, con medidas preventivas para que no te caigas del andamio. Pero, ahora, uno de los grandes problemas es el ritmo de trabajo, la precariedad de las condiciones”, explica la letrada. El debate debe centrarse en los riesgos psicosociales, ya reconocidos en la actual legislación, pero “la mayoría de las empresas lo incumple, y la primera es la administración pública”.

“La inspección de trabajo tiene abandonados los riesgos psicosociales, no hace requerimientos a las empresas privadas para que lo cumplan. Y en la administración pública no tiene nada que hacer, porque no puede sancionar, con lo cual son los máximos incumplidores y lo hacen de forma sistemática y deliberada”, afirma.

Pero el cuidado de los trabajadores y la prevención de estos riesgos psicosociales terminaría por ser beneficiosa para el sistema, defiende la abogada. “Cada vez hay más gente de baja médica y, sumado a los pocos recursos de salud mental que tienen, eso te lleva a una incapacidad permanente que sale de las arcas públicas”, dice. Barreto pide a la administración y a los poderes legislativos que “se pongan las pilas” para reconocer el burnout como enfermedad profesional. “Hace falta una cultura preventiva”, concluye.

Últimas Noticias

El patrimonio empresarial de Karlos Arguiñano: ingresos de casi 10 millones de euros en productoras, inversiones inmobiliarias y hostelería

El chef más famoso de la televisión española se ha consolidado en el mundo audiovisual gracias a sus inversiones dentro y fuera de la pequeña pantalla

El patrimonio empresarial de Karlos

Roger, nutricionista: “Nunca frías una patata que tiene brotes, porque con las altas temperaturas se forma la acrilamida“

Almacenarlas en una zona oscura y seca de nuestra cocina, siempre con algo de ventilación, ayudará a evitar esta indeseable germinación

Roger, nutricionista: “Nunca frías una

‘Insumisas’, el recorrido histórico de las mujeres españolas entre el machismo y el feminismo: de la lucha de Clara Campoamor a la ridiculización de Isabel II

En su nuevo libro, el sociólogo Manuel Espín recoge la historia de las pioneras y las detractoras de la lucha por los derechos de la mujer en España

‘Insumisas’, el recorrido histórico de

EEUU traslada aviones para sus ataques en Irán pasando por Rota: usa escalas en otras bases militares europeas y así esquiva el veto de España

El vuelo RCH224, por ejemplo, llegó a Rota desde EEUU el 4 de marzo y voló hacia Sigonella, en Italia, dos días después, según FlightRadar. Desde allí, siguió su camino hacia Oriente Medio

EEUU traslada aviones para sus

El ‘efecto mariposa’ que puede llegar a Europa por la guerra en Irán: facturas disparadas y una prueba de fuego para la nueva ley migratoria

Europa llega al final del invierno con las reservas de gas en mínimos y con mucha dependencia de los combustibles fósiles, a pesar de los esfuerzos de diversificar su economía tras la invasión de Ucrania por Rusia

El ‘efecto mariposa’ que puede
MÁS NOTICIAS