
Carmen, una joven española que vive en Ámsterdam, ha compartido a través de su cuenta de TikTok (@_carmeen23) un video en el que deja plasmadas las diferencias entre el mundo laboral en Países Bajos y España. Eso sí, antes de empezar, toma precauciones al abordar un tema que describe como “un melón que puede ser problemático” y aclara que es solo su punto de vista.
“No sabía que iba a notar tanta diferencia entre las condiciones laborales de Ámsterdam, Holanda, con las que yo tenía anteriormente en España”, afirma al principio y arranca con uno de los aspectos que más le ha llamado la atención: la jornada laboral. Carmen sostiene que en Ámsterdam las jornadas pueden ser más cortas sin que esto suponga una pérdida notable de salario. “Pueden ser mucho más reducidas y están igual de bien pagadas. No significa que por trabajar menos cobres mucho menos”, explica para poner sobre la mesa la cuestión -recurrente en España- sobre la productividad y la conciliación.
Flexibilidad horaria y facilidades para la conciliación
Otro elemento central en su testimonio es la flexibilidad horaria. Carmen expone los horarios de entrada pueden adaptarse a las necesidades de cada empleado. “Tú puedes entrar de ocho a nueve y media, dentro de ese rango puedes entrar a la hora que quieras”, comenta y añade también que se amoldan a las situaciones personales y familiares. “Si durante el día te surge algo porque eres madre y tu hijo se ha puesto malo, enfermo o lo que sea, tienes total libertad de irte, que nadie te va a decir nada, no te vas a sentir juzgada ni presionada porque obviamente entienden que eres madre y tienes un hijo”, asegura. Según su experiencia, la comprensión ante las dificultades personales es un valor integrado en la cultura laboral. No obstante, en España existe el permiso retribuido de cuatro días por causa de fuerza mayor, que es poco conocido por los empleados, pero la empresa está obligada a concederlo.
La flexibilidad no solo afecta a las horas de entrada y salida, sino también a la posibilidad de ajustar las jornadas según las necesidades personales: “Si algún día tienes que entrar o salir antes por algún motivo personal, está totalmente correcto. Nadie te pide explicaciones, nadie te dice nada. Mientras tú cumplas con tu trabajo, tú lo cumplas bien y tú te sepas organizar”. Esta autonomía en la gestión del tiempo laboral se percibe, según la joven, como una muestra de respeto hacia la vida personal y la responsabilidad de cada trabajador.
Confianza en el trabajador
La confianza entre empleador y empleado es otro de los aspectos que destaca la joven española. Cuando se presenta una situación que exige faltar al trabajo por motivos médicos, la necesidad de presentar documentos justificativos desaparece en la mayoría de los casos, afirma Carmen. Según relata: “Cuando faltas al trabajo porque tienes que ir al médico, nadie te pide ningún justificante médico porque confían en tu palabra y confían que realmente haya sido el médico”.
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