
Documentos históricos de valor incalculable han sido encontrados en un lugar poco esperado: un ático. La historia comienza en 2015, cuando un empleado del Archivo Nacional de los Países Bajos en La Haya robó discretamente estos papeles únicos. Lo más sorprendente del caso es que durante años nadie se dio cuenta de la desaparición.
Los documentos incluían desde cartas del siglo XV hasta actas de reuniones de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, pasando por informes de viajes a Asia y diarios de abordo del siglo XVII. Una colección que ofrece una visión poco común sobre temas gubernamentales, comercio internacional y exploraciones de la época.
La investigación policial ha determinado que el robo ocurrió cuando el exempleado aún trabajaba en el archivo. Atravesaba dificultades económicas y decidió entregar los documentos a un amigo como garantía para obtener un préstamo. Nunca llegó a saldar la deuda ni a recuperar el material. Tras el fallecimiento del prestamista, los documentos quedaron olvidados en su ático, donde permanecieron durante años sin que nadie sospechara su valor, hasta que un familiar hizo limpieza y dio con ellos.
Arthur Brand entra en escena
El descubridor de la caja revisó su contenido y notó que no se trataba de papeles comunes. Decidió contactar con alguien que pudiera entender mejor qué tenía entre manos: el detective de arte Arthur Brand. Conocido en el mundo del arte por recuperar obras robadas, ha estado involucrado en casos tan llamativos como la recuperación de piezas de la colección de Adolf Hitler o un Van Gogh, entregado en su casa dentro de una bolsa de Ikea.
“Me mandaron unas fotos y supe enseguida que eso era un tesoro”, contó Brand. Al examinar el contenido en persona, confirmó su autenticidad y se puso en contacto con los Archivos Nacionales para organizar su devolución.
Para sorpresa de muchos, los funcionarios del archivo sí sabían que algunos documentos estaban extraviados, pero no sospechaban un robo. Como explicaron, el archivo maneja más de 145 kilómetros lineales de documentos, además de millones de fotografías, mapas y dibujos. “Con esas cifras, es imposible tener un inventario completo de todo”, reconoció un portavoz.
Un tesoro que narra siglos de historia
El contenido de la caja recuperada es realmente excepcional. Entre los documentos se encuentra una carta escrita en 1445 por un caballero, que mide más de cuatro metros de largo; un acta de la primera reunión de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales con su emblemático logotipo “VOC”; un informe de un viaje diplomático en 1700 al imperio mogol en la India; y un libro con registros de reuniones secretas entre 1592 y 1604.
También destaca un diario naval del célebre almirante Michiel de Ruyter, escrito entre 1640 y 1642. La colección ofrece una perspectiva poco común de episodios históricos que ocurrieron no solo en Europa, sino también en Asia, África y América Latina. Según Arthur Brand, este hallazgo se encuentra entre los más importantes de su carrera.
Últimas Noticias
Urraca, la mujer “que quiso ser reina y lo fue”, sobrevivió a la misoginia de su época y a los ejércitos de su marido y falleció al dar a luz un 8 de marzo
Fue la primera reina titular en la historia de España y Europa

Pedro Sánchez tacha a Feijóo y Abascal de “hipócritas” por “apoyar la guerra de Trump en Irán” a pesar de que perjudique a los españoles
El presidente del Gobierno señala que la subida de precios afectará a los ciudadanos de España

Resultados del Super Once del Sorteo 2
Aqui los resultados del sorteo dados a conocer por Juegos Once; descubra si ha sido uno de los ganadores

Irene Rosales destapa uno de los secretos de la herencia de Paquirri que Isabel Pantoja ocultaba a Kiko Rivera: “Se llevó el chasco más grande de su vida”
En su entrevista en ‘¡De Viernes!’, la expareja del DJ no solo ha relatado las infidelidades que tuvo que aguantar, sino también lo vivido junto a los Pantoja

Una persona objeta la adjudicación de la vivienda tras su divorcio pero la Justicia determina que el pacto entre ex cónyuges es válido
La resolución zanja el debate sobre si es necesaria la ratificación personal o basta con un poder notarial suficiente, y abre la puerta a una mayor agilidad en la gestión de bienes compartidos tras la ruptura


