
Frank Cuesta, conocido por su labor como defensor de la fauna salvaje, atraviesa uno de los periodos más delicados de su vida personal y profesional. A su reciente detención en Tailandia por supuesta posesión ilegal de especies protegidas en su santuario ‘Libertad’, ubicado en Lao Khwan, se ha sumado ahora una emergencia médica que lo ha llevado de urgencia al hospital.
El naturalista español, de 53 años, fue arrestado el pasado mes de febrero por las autoridades tailandesas. Aunque solo pasó dos días en prisión, la experiencia lo empujó a tomar una decisión radical: abandonar el país en el que había establecido su vida desde hacía años y dar un paso atrás en su exposición mediática. “Me tengo que ir, esto no puede acabar bien”, comentó entonces, visiblemente afectado, antes de anunciar también su retirada temporal de las redes sociales para proteger a su familia.
Pero el sobresalto no se detuvo ahí. En las últimas horas, Cuesta ha vuelto a ser noticia tras sufrir un grave accidente con una cobra escupidora. El incidente, que ocurrió este sábado 19 de abril, le provocó un cuadro de intoxicación que obligó a su traslado inmediato a un hospital tailandés.
Según relató el creador de contenido Javier Oliveira, amigo cercano del herpetólogo, Frank confundió la especie del reptil mientras intervenía en una de sus habituales labores de rescate. Pensó que se trataba de una cobra monócula, conocida por no tener capacidad de escupir veneno. Sin embargo, al acercarse, el animal lo roció directamente en los ojos con su toxina.

La reacción fue inmediata. Cuesta comenzó a experimentar una fuerte inflamación ocular y dolor intenso. Ya, en el hospital, compartió unas imágenes que lo mostraban postrado en una cama, con el rostro visiblemente afectado y los ojos enrojecidos e hinchados.
Este tipo de envenenamiento, aunque raro, puede tener consecuencias graves. La sustancia puede colarse por el lagrimal y llegar al sistema respiratorio, provocando colapsos, ataques cardíacos e incluso la muerte. Así lo explicó Paloma Ramón, pareja del presentador, quien también compartió actualizaciones a través de redes sociales: “Lo que es alucinante es que los doctores están sorprendidos con la resistencia que tiene Frank al veneno. A una persona normal la mata, pero claro...”.
Un pronóstico tranquilizador
Afortunadamente, la evolución fue positiva. Veinticuatro horas después del incidente, Cuesta recibía el alta médica. Según ha explicado él mismo en una llamada telefónica con la agencia EFE, pasó un día completo en observación para asegurarse de que el veneno no se hubiera filtrado al torrente sanguíneo. “Salí ayer del hospital tras permanecer 24 horas en observación para asegurarse que el veneno no ha llegado a la sangre”, ha afirmado. “Nos han dado varios productos para los ojos y ya está en casa. Tendrá que ir a hacer curas varios días. Calculan que en 10 días su vista volverá a ser seguramente normal”, ha explicado su pareja.
Paloma Ramón confirmó también que la inflamación ocular está cediendo y que, si todo va bien, la vista del leonés debería volver a la normalidad en un plazo de diez días. Sin embargo, a pesar del susto, el naturalista no perdió su esencia; y, según ha relatado ella, de camino al hospital, el amante de los animales quiso pasar la ambulancia para devolver la cobra al río y que no muriese.
Últimas Noticias
Abascal habla sobre la expulsión de Ortega Smith de Vox: “No he hablado con él ni me gustan las telenovelas”
El líder de ultraderecha ha destacado que nadie está obligado a seguir en el partido pero sí a cumplir las normas de la organización

Silvia Severino, psicóloga: “Cuando una relación termina, el instinto de pedir que se quede es tu peor enemigo”
Tras una ruptura, la mejor arma no es suplicar, sino desaparecer y reconstruirte

La activista hispanovenezolana Ángela Expósito es excarcelada tras siete años en prisión en Venezuela
La activista hispanovenezolana fue condenada a 24 años de prisión acusada de terrorismo por el antiguo régimen de Maduro

Muere el padre de Fernando Tejero: la emotiva carta que le dedica el actor en la que asegura que le va “a querer toda la vida”
“Gracias, sobre todo, por esta última etapa”, ha escrito Tejero en su cuenta de Instagram

Una anciana de 73 años obligada a vender su casa por no poder pagarla: “Me enamoré de ella cuando la compré hace siete años”
La mujer no es capaz de encontrar un piso de alquiler a pesar de que dos hijas la avalan



