
“¿Cómo he pasado de vivir en Japón en este piso de 13 metros cuadrados por el que pagaba 180 euros al mes a vivir en esta casa de dos plantas en Irlanda pagando 600 euros al mes?" plantea Alejandro Mesa, un profesor de español que comparte sus experiencias ejerciendo en el extranjero a través de su perfil de TikTok, @buenosdiasporcierto, en el que cuenta con casi 55 mil seguidores.
“Pero antes de deciros cómo lo he conseguido, pues mejor os enseño la casa”. “Esta es la planta de abajo, que es casi mi favorita, porque aquí tengo la sala de estar, que es una pasada. Como veis tenemos televisión, aquí debajo tengo la play, que me la he traído de España, y esta de aquí es mi parte favorita”, asegura Alejandro antes de, con un mando a distancia, encender un “fuego” automáticamente: “Me siento millonario con esto”.
Una habitación con baño por 1.200 euros al mes
La casa tiene todo lo que puede esperarse: una cocina totalmente equipada con varios electrodomésticos, de los cuales, según Alejandro, la secadora es casi lo más importante, “porque es que aquí, en Irlanda, la ropa no se seca si la tienes al aire libre”. “Otra curiosidad de Irlanda es que todas las casas tienen jardín y patio trasero, y bastante grande. No sé para qué, porque aquí está o lloviendo o haciendo un frío que pela”.

“Y de la parte de arriba lo que os voy a enseñar, evidentemente, es mi habitación. Como ves la habitación es bastante grande, tengo la cama esta que es enorme, mide 1,50 de ancho. Aquí a mi lado tengo un armario de tres puertas que es enorme y me cabe todo. Tengo baño privado en la habitación, y desde la ventana tengo unas vistas bastante bonitas porque tengo todo lo que es lo verde de Irlanda, lo que caracteriza este país. El baño es súper pequeñito, os lo enseño: tengo mi pica, mi espejo, mi váter, y por supuesto, mi ducha”.
Por el momento, no hay nada que se salga de lo habitual. Eso llega ahora: realmente, es verdad que Alejandro paga 600 euros de alquiler, pero por una habitación que comparte con su pareja: “Esto es una casa compartida. A mí la habitación me cuesta 1.200 euros. Es una habitación que comparto con mi pareja, entonces sólo pago la mitad”. Y lo explica, por si a alguien le cupiese alguna duda: “Entended que el tema de la vivienda en Irlanda está fatal, y sí que es verdad que tienes opciones como esta que es una casa que está muy bien, pero te toca compartir. (...) No tienes la opción de vivir tú solo, porque aquí bloques de pisos apenas hay, y aparte son muy pequeñitos y son carísimos igual”.
Por supuesto, hay zonas y zonas y hay pisos y pisos. Ciudades como Dublin, por ejemplo, serán siempre mucho más caras, pero hay muchas otras menos saturadas, más rurales, y más tranquilas donde el alquiler no supondrá tal porción del sueldo y se podrá vivir cómodamente a la par que se ahorra.
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