
La llegada del verano y del calor también se nota en carretera. Al haber más horas de luz y de sol, es más común que haya deslumbramientos en carretera, especialmente tanto al amanecer como al anochecer. Por ello, la fuerte luminosidad que se produce en verano puede empeorar la visión al volante.
Son muchas las personas las que recurren a las gafas de sol para estar cómodos frente al fuerte sol y proteger así los ojos de la radiación solar. Por esto mismo, la Dirección General de Tráfico (DGT) advierte que la visión es el sentido más importante para la conducción y hay que protegerlo con las gafas de sol adecuadas. Sin embargo, no todas valen y hay unas que nunca deben usarse.
Qué gafas no hay que utilizar
La DGT advierte que nunca se deben utilizar gafas de sol fotocromáticas ni las de filtro de categoría 4 al conducir, ya que presentan riesgos significativos. Las gafas de sol de filtro de categoría 4 reducen tanto el paso de la luz que, al entrar en un túnel, la visión del conductor se ve gravemente comprometida, siendo comparable a conducir a ciegas. Estas están diseñadas para condiciones de luz solar extremadamente brillantes, como en alta montaña o en deportes acuáticos y bloquean hasta un 97% de la luz visible, proporcionando una protección excelente contra el deslumbramiento solar más intenso. Sin embargo, este alto nivel de protección es excesivo para la conducción diaria. Al usar gafas de esta categoría, la transición de una zona iluminada a un área con menor luz, como un túnel o un paso subterráneo, se convierte en una tarea extremadamente peligrosa, ya que la visibilidad se reduce drásticamente.
Las gafas fotocromáticas son lentes que se oscurecen gradualmente en presencia de la luz del sol, y el ¡tiempo de adaptación puede variar entre 3 y 5 minutos, reduce drásticamente y de manera peligrosa la visión del conductor cuando se enfrenta a cambios rápidos de luminosidad.
Además, según el Reglamento General de Conductores, es obligatorio que los conductores tengan una agudeza visual mínima de 0.5, con o sin corrección, como se especifica en el Anexo IV. Aunque esta norma permite conducir con esa agudeza visual mínima, se recomienda que los conductores utilicen la mejor corrección posible, ya sea mediante gafas o lentes de contacto.
Qué tipos de gafas existen
Existen tres tipos principales de gafas de sol:
- Tintadas o con recubrimientos: Contienen moléculas en la lente que absorben la radiación de manera uniforme o degradada. Las gafas con recubrimientos reflejan la luz, reduciendo los reflejos, aunque son más delicadas debido a la posibilidad de daños en el recubrimiento.
- Polarizadas: Utilizan el efecto de la polarización para eliminar los reflejos, permitiendo que la luz pase en un solo sentido. Sin embargo, es necesario asegurarse de que permitan ver las pantallas electrónicas de los automóviles, cada vez más comunes.
- Fotocromáticas: Estas lentes cambian de color y transmitancia al exponerse a la luz, oscureciéndose rápidamente ante la radiación UV. Sin embargo, el tiempo de desactivación es largo (3-5 minutos), lo que las hace desaconsejables para conducir.
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