
Los factores que influyen en la salud de nuestro cabello son muchos y muy variados, ya que pueden ir desde la nutrición, la genética, las condiciones médicas, las hormonas o, incluso, el estrés. Las investigaciones científicas ya apuntan a que uno de los principales motivos para la pérdida del pelo es la falta de vitaminas y minerales esenciales para la actividad normal de las células. Algunas de las más importantes son las siguientes:
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- Vitamina B: su papel es fundamental en el crecimiento del pelo, en el metabolismo y para el sistema nervioso, especialmente la B7 (biotina) y B12. Con una dieta equilibrada, podemos alcanzar de sobra la cantidad diaria recomendada de vitamina B. La encontramos en los cereales integrales, la carne, el pescado, los huevos, los frutos secos y los aguacates.
- Biotina o vitamina B7: crea los glóbulos rojos que transportan oxígeno y nutrientes al cuero cabelludo, además de producir uno de los componentes principales del cabello: la queratina. La mejor manera de obtener esta vitamina es mediante el consumo de leche, huevos, plátanos, salmón, batatas y almendras.
- Vitamina C: mantiene la inmunidad en el cuerpo y fortalece el cabello gracias a sus propiedades antioxidantes. La vitamina contribuye al aumento de la circulación sanguínea en todo el cuerpo, incluido el cuero cabelludo, lo que causa una mayor estimulación de los folículos pilosos.

- Hierro: Algunos estudios relacionan la deficiencia de hierro con la caída del cabello en las mujeres. El hierro estimula la circulación y ayuda a transportar oxígeno a las células de manera más eficiente. Las almejas, las carnes rojas, las espinacas y las lentejas son alimentos ricos en hierro.
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- Vitamina D: Una deficiencia de D puede provocar la caída del cabello, ya que se metaboliza en la piel mediante los queratinocitos, las células de la piel que producen queratina. La falta de esta vitamina provoca problemas a la hora del crecimiento capilar, lo que desemboca en su caída.
- Zinc: solo la necesitamos en pequeñas cantidades, aunque su función es vital: actúa desde el crecimiento de las células hasta la creación del ADN. La falta de zinc provoca la caída del cabello y la mala cicatrización de las heridas, por lo que es importante comer carne, frijoles, nueces y semillas por su alto contenido en zinc.
- Vitamina A: aunque ayuda con el crecimiento del cabello, debemos tener precaución para no tomar demasiada. Un exceso de vitamina A favorece la caída del pelo, porque incluye retinol, retina, ácido retinoico y carotenoides provitamina A. Lo más recomendable es consumir alimentos con un alto contenido en vitamina A, como las verduras de hojas verdes (la col rizada, las espinacas y el brócoli), verduras de color naranja (zanahorias, calabazas y batatas) y verduras amarillas como la calabaza.
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