
¿Sabías que el miedo irracional a los payasos tiene un nombre? Se llama coulrofobia. De eso se enterarán un grupo de universitarios que están leyendo una novela de terror cuyo protagonista es un payaso asesino. Tienen un club de lectura, estudian Literatura y no parecen sentir interés por Jane Austen o por Cervantes, sino por los bestsellers y cómo, a través de ellos, armar una trama narrativa inquietante.
El nuevo éxito de Netflix podría considerarse como una fusión entre Tuno negro (ese clásico trash de nuestro cine) y una fan fiction, ese género en el que los aficionados a una saga hacen su propia versión a partir de sus personajes. Y, en este caso, el villano sería un perturbado con una careta de payaso que va escribiendo online una novela en la que poco a poco irá asesinando a los miembros del grupo.
Entre las referencias y los clichés autoconscientes
El club de los lectores criminales está basada en una novela juvenil escrita por Carlos García Miranda, que fue guionista de El internado y por eso precisamente está acostumbrado a urdir historias de jóvenes metidos en intrigas insospechadas. En este caso los protagonistas estudian en la universidad y corresponden a un crisol de clichés que el mismo guion se encarga de recalcar: la prota, el pirado, el intenso, la pibón, la cría, el influencer, la bibliotecaria y el pagafantas. Estos personajes se verán inmersos en una trama que se escribe al mismo tiempo que se ve, algo así como En la boca del miedo, de John Carpenter, pero en versión teenager.
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En este caso, es mejor tenerle miedo al payaso, porque es un auténtico psicópata del que nadie sale ileso. Por eso se hace referencia a John Wayne Gacy, un serial killer que se disfrazaba de clown para acercarse a menores de los que primero abusaba sexualmente para después matarlos. Esa imagen quedaría para siempre grabada en el subconsciente colectivo hasta el punto que Stephen King se inspiró en él para la construcción de It. En los últimos tiempos, el fenómeno de los payasos ‘creepy’ volvió a ponerse de moda gracias a Terrifier, en versión de lo más gore. En este caso, aunque las muertes sean elaboradas, no dejan de estar dentro de los estándares tolerables para todos los públicos.
La película está protagonizada por Veki G. Velilla (la protagonista de ¡García!), Álvaro Mel (Un cuento perfecto), Iván Pellicer, Priscilla Delgado (Julieta), María Cerezuela (Goya a la mejor actriz revelación por Maixabel) y la colaboración de Daniel Grau.
La película, dirigida por Carlos Alonso, no deja de ser un divertimento, bien armado, repleto de guiños, con una excelente elección de escenarios donde ejecutar las muertes a través de correctas set-pièces que la convierten en un sucedáneo contemporáneo, con bastantes dosis de nostalgia, de toda esa ola de terror noventero que inauguró Scream y continuó con Sé lo que hicisteis el último verano.
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