Sanidad aprueba la financiación del único tratamiento para la neuromielitis óptica

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Madrid, 24 may. El Ministerio de Sanidad ha aprobado la financiación del único tratamiento para el trastorno del espectro de la neuromielitis óptica (tenmo), una enfermedad minoritaria que afecta a una de cada 100.000 personas en España y puede provocar ceguera y pérdida de movilidad.

En un encuentro organizado este miércoles por la farmacéutica Roche, distintos expertos en la enfermedad han celebrado la decisión del ministerio y han asegurado que permitirá mejorar la calidad de vida de los pacientes afectados por una dolencia crónica y debilitante.

El tenmo se manifiesta en múltiples brotes de aparición impredecible que dañan los nervios ópticos y la médula espinal, lo que puede provocar ceguera, debilidad muscular, incapacidad para caminar y, en los casos más graves, la muerte.

Este trastorno es más frecuente en mujeres de entre 30 y 40 años, en proporciones que pueden llegar a nueve mujeres por cada hombre, según Albert Saiz Hinarejos, uno de los investigadores que han participado en el desarrollo de satralizumab, el primer fármaco contra el tenmo.

Saiz ha afirmado que, a los 6 años de la aparición de la enfermedad, el 44 % de los pacientes presentan ceguera al menos en un ojo y el 40 % necesitan un apoyo para caminar.

Por ello, el neuroinmunólogo José Meca Lallana ha indicado que es "imprescindible" reducir la frecuencia y gravedad de los brotes, ya que son los "únicos responsables de la existencia de discapacidad".

Los ensayos clínicos del nuevo medicamento han demostrado que el grado de discapacidad en el 90 % de los pacientes no empeora tras cuatro años de terapia, por lo que el doctor Meca ha manifestado que "tanto el diagnóstico como el inicio precoz del tratamiento son determinantes para un exitoso manejo de la enfermedad".

Celia Oreja-Guevara, otras de las investigadoras que han desarrollado satralizumab, ha explicado que el medicamento actúa bloqueando la proteína que desencadena los brotes (IL-6) y usa una "tecnología de reciclaje" que prolonga el efecto del tratamiento.

El medicamento se puede administrar en casa por vía subcutánea cada cuatro semanas tras la dosis de carga, reduciendo las visitas al hospital, lo que contribuye a la mejora de la calidad de vida de los pacientes.

Otro gran avance es que el fármaco se puede administrar a adolescentes a partir de 12 años que, hasta el momento, no recibían tratamiento aprobado para niños, lo que resulta una gran ventaja ya que son especialmente vulnerables a las secuelas. EFE

lsr.oli/ram