Pobreza y desempleo, dos indicadores que duelen: las expectativas por los próximos datos del Indec

El Gobierno dará a conocer sus mediciones correspondientes al segundo trimestre entre las PASO y las elecciones de noviembre. Las estimaciones de los analistas del sector privado

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Los indicadores sociales mostrarán un crítico nivel, claramente afectado por el impacto que tuvo en la economía la pandemia desde los primeros meses de 2020, aunque se estima que se mantuvieron estables  (Reuters)
Los indicadores sociales mostrarán un crítico nivel, claramente afectado por el impacto que tuvo en la economía la pandemia desde los primeros meses de 2020, aunque se estima que se mantuvieron estables (Reuters)

El Gobierno difundirá las cifras oficiales de pobreza y desempleo correspondientes al primer semestre y segundo trimestre, respectivamente, entre las elecciones primarias que se celebran este domingo y las generales de noviembre para renovar parcialmente las cámaras legislativas. Los indicadores sociales mostrarán un crítico nivel, claramente afectado por el impacto que tuvo en la economía la pandemia desde los primeros meses de 2020, aunque se estima que se mantuvieron estables a pesar de la sostenida alta inflación y de que no mejoró sustancialmente actividad agregada.

Once días después de las PASO, el Indec dará a conocer el índice de empleo del segundo trimestre del año. Los últimos datos oficiales mostraron que por la recuperación de la economía tras el primer golpazo de la irrupción de la crisis sanitaria y la cuarentena más estricta desde marzo, los números del mercado de trabajo mejoraron levemente.

En el primer trimestre del año, por ejemplo, la tasa de desempleo registró una mínima caída hasta 10,2% de la oferta laboral.

Los últimos datos oficiales, correspondientes al primer trimestre mostraron una leve mejora

El dato del segundo trimestre podría registrar un rebote incluso más pronunciado por ese efecto de la muy baja base de comparación como fue el peor momento de 2020.

Para el economista de la Universidad Torcuato Di Tella Martín González Rozada, “la proyección al segundo trimestre es de alrededor de 9,5% con un intervalo del 95% de confianza que va desde 8,5% hasta 10,6% de la población económicamente activa”, mencionó en diálogo con Infobae.

“Si se confirma esta proyección la tasa de desempleo sería de alrededor de un punto porcentual más baja que la del segundo trimestre de 2019 y estaría en valores similares a la del segundo trimestre de 2018. Claramente va a ser menor que la del segundo trimestre de 2020, donde operaron las restricciones más fuertes asociadas al ASPO, que fue de 13,1%”, consideró González Rozada.

Por otra parte, agregó el economista que “si se toma en cuenta el intervalo de confianza, la tasa de desempleo en la población urbana capturada por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que realiza el Indec se ubicaría en niveles similares a la del primer trimestre del año”.

“La tasa de desempleo del primer trimestre del año fue de 10,2% y la proyección al segundo trimestre es de alrededor de 9,5%” (González Rozada)

“Por otro lado, la tasa de actividad se mantendría en niveles similares a los del primer trimestre de 2021 cuando alcanzó 46,3% de la población. La proyección para el segundo trimestre de 2021 es de alrededor de 45,9% con un rango de 45% y 46,8%”, concluyó.

Según la consultora Abeceb, el desempleo llegará en estas elecciones en su peor cifra para un comicio de medio término desde 2005. Considerando una proyección de 10,5% para el tercer trimestre de este año, ese número superaría así al 8,3% de 2017, 6,8% de 2013 y al 9,1% de 2009. En 2005, por caso, había sido de 11,1 por ciento.

Después de las PASO

El 30 de septiembre el Indec publicará el indicador de la pobreza correspondiente al primer semestre, el cual tuvo un salto relevante en los últimos años, desde que se desataron las primeras crisis devaluatorias durante el Gobierno de Mauricio Macri en 2018, que siguió con una notable suba de la inflación y consecuente pérdida del poder de compra de los ingresos de los asalariados y jubilados. Esa tendencia se acentuó aún más con la pandemia.

El último dato oficial marca que el nivel de pobreza avanzó hasta el 42% en el segundo semestre del 2020, con un incremento de casi siete puntos porcentuales respecto de igual período del 2019, en el contexto de la pandemia, el parate económico por las medidas de aislamiento social y la alta tasa de inflación. También creció, aunque en menor proporción, la indigencia: se ubicó en 10,5% de la población, frente a 8% de un año antes.

Leopoldo Tornarolli, economista de Cedlas, proyectó que con la información disponible “la tasa de pobreza del primer semestre de 2021 va a ser menor a la del segundo de 2020 (42%) y se va a parecer bastante a la de la primera mitad de 2020, cuando fue de 40,9%”, explicó en diálogo con Infobae.

La pobreza tuvo un salto relevante en los últimos años, desde que se desataron las primeras crisis devaluatorias durante el Gobierno de Mauricio Macri en 2018, que siguió con la suba de la inflación y pérdida del poder de compra de los salarios y jubilaciones

“Puede ser un poco más alta o baja, pero los datos hacen pensar que se va a ubicar más o menos en ese nivel”, mencionó. Para explicar esa situación, Tornarolli enumeró distintas razones: “La tasa de pobreza del semestre es, aproximadamente, un promedio de las tasas trimestrales, que si bien no son publicadas oficialmente pueden estimarse con los microdatos de la EPH; con el advenimiento de la pandemia, las tasas del primer y segundo trimestre fueron 34,5% y 47,2%, respectivamente; el crecimiento tan fuerte es por la pandemia y la primera cuarentena que fue muy estricta el segundo trimestre, y porque el primer trimestre incluye el aguinaldo entre los ingresos, cosa que no ocurre en el segundo trimestre”.

La pobreza aumentó fuertemente por la parálisis que generaron inicialmente las medidas preventivas por la irrupción pandemia (EFE)
La pobreza aumentó fuertemente por la parálisis que generaron inicialmente las medidas preventivas por la irrupción pandemia (EFE)

“Respecto a 2021, con los datos de la EPH del primer trimestre que publicó Indec, el porcentaje de personas que viven bajo la línea de pobreza sería de 39,5% de la población”, estimó Tornarolli. “Aunque este número es bastante más alto (5 puntos porcentuales) que el del primer trimestre de 2020 (34,5%), esto se compensaría porque la tasa del segundo trimestre de 2021 debería ser bastante más baja que la del segundo trimestre de 2020 (recordemos fue 47,2%, en el peor momento de la pandemia/cuarentena)”, continuó el economista.

El dato que aún no se conoce para determinar la pobreza final del primer semestre de 2021, como explicó el economista de Cedlas, es el del segundo trimestre del año. “En términos de actividad económica no fue un buen trimestre, recordemos que se implementaron durante varias semanas algunas restricciones a la movilidad. Además, la inflación fue bastante elevada. Por otra parte, hubo cierto incremento en el gasto social, y entraron en vigor paritarias de distintos sectores. Combinando ambos factores, tiendo a creer que la tasa de pobreza del segundo trimestre de 2021 debería ser parecida a la del primer trimestre del año”, añadió.

“Para estimar la tasa del segundo trimestre deberíamos excluir el aguinaldo, que estuvo presente en el primer trimestre. Sin esos ingresos, la tasa de pobreza habría sido 42,4%. Si la del segundo cuarto del año se mantiene en ese nivel, la del semestre se ubicaría en los alrededores (tal vez un poco arriba o abajo), similar a la de un año antes. Creo que este es el escenario más probable”, concluyó.

“La pobreza del primer semestre de 2021 se ubicaría en los alrededores del 41%, similar a la del primer semestre de 2020” (Tornarolli)

El director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (ODS-UCA) Agustín Salvia recordó que “el cuarto trimestre de 2020 terminó con 45% de pobreza. Durante el primer semestre de 2021 la tasa promedio de pobreza habría sido de alrededor del 42%. Sin embargo, este dato refleja dos tendencias al interior del semestre”, precisó.

“Por una parte, un primer momento, más virtuoso, con reactivación del sector informal, los servicios y la construcción, donde la pobreza habría estado levemente por debajo del 40%. Ahora bien, a esto le siguió un segundo momento más crítico, en donde a pesar de la recuperación del empleo industrial, la explosión inflacionaria y los nuevos endurecimientos sanitarios, habrían llevado la pobreza alrededor del 44%”, continuó Salvia.

“Ahora bien, durante este último tercer trimestre (julio-agosto-septiembre), es de esperar que, a pesar de la alta inflación, la pobreza haya nuevamente bajado debido, tanto a una mayor recuperación de empleos, el aguinaldo de junio, la inversión en obra pública, la mayor asistencia pública (ampliación de la tarjeta alimentar, bonos a jubilados y beneficiarios de programas sociales, etcétera.). No es fácil dar un pronóstico, pero es posible que la tasa de pobreza haya vuelto a caer levemente por debajo del 40% de la población”, arriesgó el director del ODS.

Por su parte, González Rozada anticipó: “Sabemos que muy probablemente la tasa de pobreza del segundo trimestre será un poco mayor a la del primer trimestre porque la Encuesta Permanente de Hogares, con la que se calcula, no captura el aguinaldo en los segundo trimestres de cada año”, coincidió con Tornarolli.

Para Agustín Salvia (UCA), el núcleo duro de pobreza podría bajar al 40% de la población
Para Agustín Salvia (UCA), el núcleo duro de pobreza podría bajar al 40% de la población

“Además, los datos parciales que tenemos hasta ahora sugieren que los ingresos totales familiares crecieron entre el segundo trimestre de 2020 y el segundo de 2021 por debajo del crecimiento del valor de la canasta básica familiar. Por otro lado, la vuelta a las restricciones a la actividad que el Gobierno implementó desde abril también va en el sentido de sugerir una mayor tasa de pobreza durante el segundo trimestre del año. Estas señales sugieren que la incidencia en el primer semestre sería similar al 42% del segundo del año previo”, completó González Rozada.

Un riesgo que remarca Agustín Salvia es que esta última crisis acentuada por la pandemia deje un piso de pobreza más alto que en las últimas décadas. “Es de esperar que esto esté ocurriendo, más allá de las variaciones que estamos observando en el contexto de la actual burbuja electoral. Si el piso estructural de pobreza antes de la crisis sanitaria había llegado al 30%-35% de la población, la situación actual, describe un escenario de estancamiento con alta inflación que poner el piso más arriba, al menos alrededor 38-40%”, alertó.

Estas PASO de 2021 serán la elección de medio término que tendrán, por lejos, la proporción de población más alta bajo la línea de la pobreza de los últimos 16 años, de acuerdo a Abeceb. La cifra más cercana es de 2005, cuando la economía aún se recuperaba del golpe de la crisis de fines de 2001, con 36,4%, desde ese momento tuvo caídas en los cuatro comicios parlamentarios siguientes, incluso llegó a ser de 25,7% en 2017.

La serie oficial que marca que la mitad del país es pobre

Recientemente un indicador paralelo de la pobreza que realiza el Gobierno nacional registró que por la pandemia casi la mitad de la población fue empujada a esa situación de vulnerabilidad económica. Se trata del índice de la pobreza multidimensional, que mide otros aspectos como acceso y calidad de la vivienda, empleo o salud, el cual fue del 49,6% de los habitantes, unas 22,7 millones de personas.

El índice de la pobreza multidimensional, que mide otros aspectos como vivienda, empleo o salud, alcanzó el 49,6% de los habitantes, unas 22,7 millones de personas

Esa medición es realizada por el Consejo de Coordinación de Políticas Sociales. Según explicó el organismo, “con el propósito de arribar a un índice de pobreza multidimensional basado en el enfoque de derechos, se seleccionaron indicadores que contemplen las siguientes dimensiones: vivienda, hábitat y servicios básicos, educación, empleo y protección social y salud”. Según la metodología definida, un hogar puede ser considerado pobre si tiene carencias en dos de los aspectos anteriores.

En ese sentido, los criterios de consideración para establecer esa medición alternativa de la pobreza toman en cuenta la “precariedad de los materiales de la vivienda, hacinamiento, tenencia insegura de la vivienda, condiciones sanitarias deficientes, ubicación en zona vulnerable”.

En un año y medio poco menos de 10 millones de personas pasaron a estar bajo la condición de pobreza multidimensional (Franco Fafasuli)
En un año y medio poco menos de 10 millones de personas pasaron a estar bajo la condición de pobreza multidimensional (Franco Fafasuli)

Por otra parte, el indicador alternativo a la medición por ingreso estudia el nivel de “inasistencia a un establecimiento educativo en las edades obligatorias, rezago escolar de los asistentes, logro educativo insuficiente”; y por otro lado las “dificultades para acceder al empleo remunerado, precariedad laboral de los trabajadores, déficit de cobertura previsional de los adultos mayores y ausencia de doble cobertura de salud (obra social o prepaga)”.

En un año y medio poco menos de 10 millones de personas pasaron a estar bajo la condición de pobreza multidimensional

Tras el primer impacto de la pandemia en la economía argentina, el indicador de la pobreza multidimensional había pegado un salto de casi 20 puntos porcentuales: subió desde el 28,8% de la población que había registrado en el primer semestre de 2019 hasta el 47% en la segunda mitad de 2020. El golpe que significó a los ingresos y los empleos de las familias la cuarentena estricta de los primeros meses de crisis sanitaria se tradujeron en un fuerte deterioro de las condiciones sociales.

Ya en los últimos meses del año, con una reapertura progresiva de las actividades y la flexibilización de restricciones de movimiento social, la actividad comenzó un camino de recuperación muy paulatina, aunque muy heterogéneo, por lo que ese impacto en la pobreza y el desempleo fue menor.

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