A los 54 años, Shaquille O’Neal atraviesa una etapa de actividad profesional y personal, combinando su rol de empresario, comentarista y estudiante. Este verano presentará Dunkman, la primera liga profesional de clavadas, mientras fortalece su línea Shaq en Reebok.
Además de su faceta empresarial, cursa una maestría en Criminología en Sacramento State, luego de haber obtenido una maestría en Artes Liberales en Louisiana State University. Según relató a GQ, entre sus próximos objetivos no descarta “ir a la facultad de derecho o tal vez convertirse en jefe o sheriff en algún lugar”.
Uso de Zepbound y motivaciones de O’Neal
En medio de esta vida agitada, O’Neal ha incorporado a su rutina el medicamento que forma parte del universo de antagonistas de GLP-1. De este modo, el exatleta se suma al grupo creciente de figuras públicas que promueven el uso de estos medicamentos, entre los que se encuentran atletas como Serena Williams, Charles Barkley y Simone Biles.
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O’Neal decidió iniciar este tratamiento como apoyo a su ritmo de vida actual, en busca de mayor energía, mejor descanso y mayor claridad mental. Su decisión está motivada por “este mismo sentido de autopreservación; querer más energía, mejor sueño y una mente más aguda”.
La apnea del sueño y las razones médicas del tratamiento
Más allá del control de peso, el motivo principal por el que O’Neal recurre a este fármaco es su diagnóstico de apnea obstructiva del sueño (OSA, por sus siglas en inglés), el cual recibió en 2011 tras participar en un estudio de medicina del sueño en la Universidad de Harvard, poco después de retirarse del baloncesto profesional.
Él mismo reconoce esta condición, que suele pasar desapercibida, y comenta: “Decidí compartir mi experiencia porque la OSA es una afección seria, pero frecuentemente ignorada. Quiero ayudar a la gente si puedo, porque recuerdo, especialmente cuando dejé de jugar, los ronquidos, el cansancio durante el día, mucha fatiga y la incapacidad para concentrarme. Así que esto es muy personal para mí”. En su testimonio, O’Neal enfatiza cómo la apnea afectó su calidad de vida y cómo busca revertir esos efectos con este tratamiento.
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Cambios en el estilo de vida y hábitos de salud
La adopción del medicamento no ha sido la única medida tomada por O’Neal para mejorar su salud. El exjugador señala que ha realizado “cambios en el estilo de vida” y que procura “comer bien y mantenerse activo caminando mucho”.
En otra entrevista previa con la misma publicación, ya había declarado que su rutina de ejercicios consiste en “solo cardio —30 a 40 minutos—, luego pecho, brazos, bíceps, tríceps. Un entrenamiento sencillo de hombre mayor. No puedo hacer todo eso del CrossFit”.
Al ser consultado por posibles indulgencias, responde con humor que su debilidad son las “Shaq-a-Licious gummies. Son las gominolas número uno del mundo. He vendido más de 20 millones de bolsas”.
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Su mirada sobre las Finales de la NBA 2026
Las Finales de la NBA 2026 también ocupan la atención de O’Neal. Hasta el lunes, los Knicks lideraban dos a cero sobre los Spurs, una situación que le resulta familiar: en 2006, jugando para el Heat de Miami, ayudó al equipo a remontar y ganar el campeonato tras estar en desventaja. Recuerda: “Ese fui yo, nene”.
En ese momento, el exjugador destacó que se trataba de un “duelo de un equipo joven contra otro aún más joven” y afirmó que “si los Knicks hubieran ganado el tercer partido, la ciudad se habría vuelto loca. Pero ahora está dos a uno, así que tienen que concentrarse más, y el miércoles es el gran día del ‘si”’.
Más allá del análisis de quien fuera una de las grandes figuras de la liga más importante del básquet, los Knicks lograron coronarse tras 53 años de espera.
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