La producción de agua para 700,000 costarricenses podría caer hasta 45% por los efectos de El Niño

Los sistemas de Orosi y Tres Ríos figuran entre los que enfrentarían menores caudales, con riesgos de abatimiento de acuíferos, intrusión salina y concentración de contaminantes y metales pesados en los ríos

El plan nacional ante el fenómeno de El Niño prevé medidas para proteger el suministro de agua en Costa Rica entre junio de 2026 y mayo de 2027. (Foto: El Observador)
El plan nacional ante el fenómeno de El Niño prevé medidas para proteger el suministro de agua en Costa Rica entre junio de 2026 y mayo de 2027. (Foto: El Observador)
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El plan nacional ante El Niño prevé medidas para sostener el suministro de agua en la Gran Área Metropolitana y atender posibles restricciones en otras zonas de Costa Rica. La estrategia abarca el período entre junio de 2026 y mayo de 2027 y fue elaborada bajo la coordinación de la Presidencia de la República y la Comisión Nacional de Emergencias.

La planificación considera que el fenómeno podría reducir hasta 45% la producción de agua de sistemas que abastecen a 700,000 personas en la Gran Área Metropolitana. El objetivo es preservar el acceso de los sectores históricamente vulnerables y reducir las consecuencias de una menor disponibilidad hídrica.

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El esquema contempla racionamientos controlados si el déficit de agua supera 17%. También prevé rutas de camiones cisterna para zonas críticas, la habilitación de pozos de emergencia en Guadalupe, W20 y La Florida, además de tareas para reparar fugas en las redes de distribución.

Las autoridades proyectan monitorear las aguas subterráneas mediante el Sistema Nacional de Información para la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos. Durante los períodos de escasez, la estrategia también considera regular las concesiones de agua.

La reducción de los caudales podría afectar sistemas como Orosi y Tres Ríos, además de aumentar el riesgo de abatimiento de acuíferos e intrusión salina en zonas costeras. Cuando los ríos tienen menos caudal, pueden concentrar contaminantes y metales pesados, una situación que incrementa el riesgo de intoxicaciones.

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Grifo de acero inoxidable cepillado con un chorro de agua cayendo en hilo continuo y varias gotas de agua suspendidas, fondo desenfocado.
La estrategia contempla racionamientos controlados de agua en caso de que el déficit hídrico supere el 17% en los sistemas de abastecimiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El programa incluye medidas destinadas a 1,348 Asociaciones Administradoras de Sistemas de Acueductos y Alcantarillados Sanitarios rurales, conocidas como Asadas. Estas organizaciones administran sistemas de agua en comunidades que pueden tener mayores dificultades para enfrentar interrupciones prolongadas.

Las lluvias fueron desiguales entre enero y agosto

Los registros de precipitaciones muestran diferencias entre las regiones del país. El Caribe Norte acumuló 42% más lluvia de lo habitual entre enero y agosto, mientras que el Caribe Sur recibió 38% más, según informó El Observador.

En el Pacífico Norte, las lluvias quedaron 37% por debajo del promedio. El Pacífico Central registró una reducción de 28%, el Pacífico Sur de 25% y el Valle Central de 20%.

El Instituto Meteorológico Nacional estima que El Niño podría continuar hasta junio de 2027. El organismo también advirtió sobre la posibilidad de un escenario que alcance la categoría de Niño extraordinario.

La sequía meteorológica afecta al Pacífico, el Valle Central y la Zona Norte Occidental. El comportamiento de las lluvias explica parte de la presión sobre las fuentes de abastecimiento y sobre los sistemas que dependen de los caudales superficiales.

La Comisión Nacional de Emergencias elevó las alertas el 18 de septiembre. La medida dejó a 23 cantones bajo alerta naranja y a otros 52 bajo alerta amarilla.

“Este escenario ya estaba previsto y le hemos estado dando seguimiento paso a paso desde inicios del año”, dijo el presidente de la Comisión Nacional de Emergencias, Alejandro Picado, a El Observador. El funcionario señaló que la institución siguió la evolución de las condiciones desde el comienzo del año.

La Comisión Nacional de Emergencias declaró la alerta naranja en 23 cantones y la alerta amarilla en otros 52 cantones del país. (FOTO: SAÚL LÓPEZ / CUARTOSCURO.COM)
La Comisión Nacional de Emergencias declaró la alerta naranja en 23 cantones y la alerta amarilla en otros 52 cantones del país. (FOTO: SAÚL LÓPEZ / CUARTOSCURO.COM)

Los problemas de abastecimiento ya alcanzaron a 74 comunidades de 11 cantones en Guanacaste, Puntarenas y Alajuela. Según los datos difundidos por el medio, 32 Asadas reportaron restricciones que afectan aproximadamente a 6,525 servicios.

Picado pidió moderar el consumo doméstico y comercial ante las limitaciones registradas. “Hacemos un llamado a la población a utilizar responsablemente el agua y la electricidad”, afirmó el presidente de la comisión ante la publicación.

La generación hidroeléctrica figura entre los puntos de atención

La disminución de los caudales también puede presionar la generación hidroeléctrica, que forma parte del sistema eléctrico costarricense. Si los embalses alcanzan niveles críticos, el plan nacional prevé ampliar la generación térmica y las compras de energía.

Estas alternativas podrían ayudar a sostener el servicio, aunque también podrían elevar los costos operativos. La estrategia contempla esa posibilidad como parte de la respuesta ante una prolongación de las condiciones asociadas a El Niño.

El Instituto Costarricense de Electricidad indicó que no espera interrupciones eléctricas, ya que cuenta con un Plan de Continuidad del Negocio para un evento extremo. Aun así, el documento nacional incorpora una contingencia si el nivel de los embalses obliga a aplicar racionamientos.

Paisaje seco con suelo agrietado en primer plano, un estanque de agua, pastizales amarillos, varias vacas, casas al fondo y montañas bajo un cielo nublado.
La bajada en el nivel de los embalses impulsará la generación térmica y la compra de energía para sostener el servicio eléctrico nacional. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En ese supuesto, las restricciones deberían preservar el funcionamiento de hospitales, Ebáis, centros educativos y sistemas de agua potable que requieren bombeo eléctrico. La previsión apunta a evitar que una limitación energética afecte el suministro de agua o la actividad industrial.

Las instituciones propusieron acelerar contratos para incorporar 86 MW de energía solar y 40 MW de energía eólica. El plan también incluye la optimización del despacho dentro del Mercado Eléctrico Regional y esquemas tarifarios horarios para trasladar parte del consumo fuera de los momentos de mayor demanda.

La campaña “Agua y Energía en Sequía” tendría alcance nacional, con prioridad en los cantones que presentan mayor estrés hídrico y antecedentes de racionamientos. Los hogares de bajos ingresos y las comunidades rurales y periurbanas aparecen entre los grupos que recibirían atención preferente ante eventuales interrupciones.

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