Barrista del Real Cartagena quedó atrapado en un contenedor de basura en medio de incidentes en estadio Jaime Morón

La hinchada del conjunto de la capital bolivarense protagonizó una serie de desmanes en medio de un duelo clave en su búsqueda por el ascenso a la máxima división del fútbol colombiano

Guardar
Barrista del Real Cartagena quedó atrapado en contenedor de basura- crédito @Julianmesa__ /X

Lo que comenzó como una noche de fútbol terminó en un panorama de violencia, pánico y descontrol en el estadio Jaime Morón León, cuando el partido entre Real Cartagena y Real Cundinamarca, por la tercera fecha de los cuadrangulares del Torneo BetPlay II-2025, se vio marcado por disturbios protagonizados por hinchas locales.

Hacia el minuto 90 de juego, con el marcador aún 0-0 y las aspiraciones de ascenso de Cartagena en juego, un grupo de aficionados explotó su ira. Algunos hinchas invadieron la cancha y comenzaron a lanzar objetos desde las gradas, especialmente desde la tribuna sur.

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel

Los videos que empezaron a circular en redes sociales muestran cómo varios fanáticos arrancaban las sillas del estadio, las lanzaban hacia el campo y desataban una masa de tensión con la presencia de uniformados intentando contenerlos.

Y es que en medio de los disturbios, un internauta logró registrar una particular escena que generó decenas de comentarios en redes sociales.

Según se observa, uno de los barristas del Real Cartagena que permanecía en la zona en la que se desarrollaban los desmanes quedó atrapado dentro de uno de los contenedores de basura que, precisamente, arrojaban los hinchas del cuadro local.

El sujeto estaba en la parte baja de la tribuna sur del estadio Jaime Morón cuando, desde la zona alta, un grupo de desadaptados lanzó el contenedor.

Los disturbios obligaron a la reacción de la fuerza pública- crédito @Julianmesa__/X
Los disturbios obligaron a la reacción de la fuerza pública- crédito @Julianmesa__/X

En el preciso momento en el que el barrista permanecía agachado, la estructura pasó por encima de él, pero quedando totalmente quieta, es decir, con el hombre dentro del mismo.

El barrista buscó salir del contenedor y lo logró después de algunos segundos de hacer presión sobre uno de los costados de la estructura. De hecho, tras lograr su objetivo, el sujeto optó por permanecer en el mismo sector del estadio, donde el ambiente era cada vez más tenso.

Y es que la situación se convirtió en una batalla campal. La Policía y agentes de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (Undmo) intervinieron para salvaguardar la integridad de jugadores y asistentes. Algunos de los futbolistas, alarmados por la magnitud de los disturbios, se refugiaron en los camerinos.

Pese a que aún conserva opciones matemáticas para clasificar a la final, el empate dejó bien posicionado al Real Cundinamarca - crédito @Abrahamescribe / X

Los desmanes no solo devastaron la infraestructura del estadio: varias sillas resultaron destruidas, y se reportaron daños en las escaleras y barandas.

Pero el caos no se limitó al interior del campo. A las afueras del estadio, algunos hinchas violentos se desplazaron hacia la Avenida Pedro de Heredia, donde atacaron un bus del sistema de transporte público TransCaribe. El conductor y pasajeros vivieron momentos de terror: piedras estallaron vidrios, hubo bloqueos en la vía y personas resultaron heridas.

El testimonio del chofer de TransCaribe fue estremecedor: “Tuve que pararme de la silla y esconderme con los usuarios… casi nos matan”, narró, mientras relataba cómo los ocupantes se agacharon para evitar más daños.

Además, se denunciaron agresiones a motociclistas que transitaban por la zona, quienes fueron interceptados por hinchas enardecidos.

Un grupo de aficionados lanzó piedras contra un bus del sistema masivo frente al estadio Jaime Morón, causando daños y pánico entre los pasajeros.

Ante el desorden creciente, el árbitro suspendió el partido alrededor del minuto 88. Las imágenes muestran cómo los jugadores se alejaron del campo, y la intervención policial se volvió imprescindible para restaurar algo de calma.

Más tarde, el partido se reanudó para cumplir con los minutos restantes, aunque la tensión no desapareció.

La reacción de las autoridades no se hizo esperar. La Alcaldía de Cartagena, la Secretaría del Interior y la Policía Metropolitana anunciaron sanciones severas contra la barra responsable de los desórdenes, “Rebelión Auriverde Norte”: se impuso una prohibición de ingreso al estadio Jaime Morón por dos años para sus integrantes en partidos oficiales y amistosos.

Además, se presentó una denuncia penal ante la Fiscalía con el fin de identificar y castigar a los líderes y asistentes que promovieron la violencia, la destrucción y la amenaza a la vida.