Epstein asesoró a la Casa Blanca en el manejo del escándalo sexual del Servicio Secreto durante la visita de Obama a Colombia

La apertura de archivos desclasificados permitió identificar la influencia del financista en la elaboración de respuestas institucionales ante el incidente ocurrido durante la visita de Barack Obama a Colombia en 2012

Guardar
Los archivos desclasificados de Jeffrey
Los archivos desclasificados de Jeffrey Epstein revelan su rol en la asesoría informal a la Casa Blanca en el escándalo del Servicio Secreto en Cartagena - crédito Presidencia Colombia

En medio de los archivos desclasificados en el caso de Jeffrey Epstein, conocido financista vinculado a varios escándalos internacionales, reapareció un polémico caso vivido en Colombia durante la visita del entonces presidente Barack Obama en 2012.

Y es que en esa época el servicio secreto del exmandatario norteamericano se vio envuelto en un escándalo después de que se conociera que uno de sus hombres había contratado servicios sexuales en la capital de Bolívar; además de haber protagonizado un espectáculo en el lobby del hotel donde se hospedaba, aparentemente, al negarse a pagar a la mujer.

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel

Según una investigación adelantada por la revista Cambio, Epstein orientó de manera informal a Kathy Ruemmler, exasesora legal de la Casa Blanca, durante la crisis mediática que rodeó al Servicio Secreto en Cartagena.

Según los correos desclasificados y obtenidos por el medio nacional, el financista fue uno de los que asesoró a Ruemmler en la formulación de respuestas ante la presión periodística sobre la contratación de trabajadoras sexuales por agentes que acompañaban la visita del presidente Barack Obama.

Epstein también resultó involucrado en
Epstein también resultó involucrado en el caso de servicios sexuales contratado por agentes del Servicio Secreto de Barack Obama en Colombia - crédito Europa Press

El escándalo comenzó cuando una trabajadora sexual, molesta por el impago, denunció el incidente ante la Policía en Cartagena. La información llegó al Departamento de Estado, luego al Servicio Secreto y, finalmente, a la Casa Blanca, lo que desencadenó la atención internacional sobre el comportamiento de una docena de agentes y la política estadounidense.

Este caso puso en el centro de la discusión a figuras como Dania Londoño, mientras la ciudad de Cartagena y la desigualdad social ganaban relevancia en los titulares de los medios de Estados Unidos.

Rápidamente, la cobertura mediática impulsada por medios como The Washington Post señaló a Jonathan Dach, miembro de la avanzada presidencial, como presunto cliente de las trabajadoras sexuales. Sin embargo, la prensa destacó en su momento que Dach nunca fue investigado a fondo por las autoridades de la Casa Blanca.

La revisión de archivos de Epstein adelantada por Cambio permitió reconstruir intercambios electrónicos clave entre el financista y Ruemmler. Las comunicaciones, que abarcan del 8 al 17 de octubre de 2014, muestran a Epstein actuando como estratega y editor de respuestas institucionales.

Kathy Ruemmler, exasesora legal de
Kathy Ruemmler, exasesora legal de la Casa Blanca, recurrió a Epstein para formular respuestas estratégicas frente a la presión mediática internacional tras visita de Obama a Colombia - crédito AP

Incluso, según el material digital, el financista sugirió formulaciones, corrigió borradores y recomendó a Ruemmler advertir públicamente que Dach era solo un voluntario sin acceso a información clasificada ni funciones de seguridad.

En una de las comunicaciones, el abogado de Dach envió a Ruemmler una carta para la periodista Carol Leonning, de The Washington Post. En ese texto, se sugería que, si se mencionaba a Dach, debía insistirse en sus constantes negativas y en la ausencia de su nombre en el registro del hotel en Colombia donde sucedieron los hechos.

Ruemmler compartió con Epstein su propio borrador de respuesta, en el que afirmaba que no se encontraron actos indebidos por parte de Dach y que la investigación interna carecía de pruebas concluyentes.

Epstein intervino y preguntó: “¿Dach todavía lo niega? Punto importante”, además de ofrecer su versión ajustada de la respuesta. También señaló debilidades en la investigación oficial sobre la identificación de los ocupantes de la habitación, cuestionando: “Si no fue el recepcionista del hotel quien lo escribió, ¿con qué frecuencia mienten las prostitutas sobre a qué habitación se dirigen?”.

Los correos electrónicos entre Epstein
Los correos electrónicos entre Epstein y Ruemmler muestran la elaboración de borradores de respuesta y debates sobre la credibilidad de los testimonios en la investigación por visita a Colombia - crédito Carlos Osorio/AP

Ruemmler reconoció que la identidad del testigo nunca se pudo determinar, y admitió que podría haber sido tanto una trabajadora sexual como un empleado del hotel.

El intercambio entre ambos dejó en evidencia la preocupación por la fiabilidad de los testimonios y el manejo mediático del caso. Epstein destacó la necesidad de matizar la credibilidad de las fuentes, sugiriendo que si la versión provenía de una trabajadora sexual colombiana, ese detalle debía influir en la interpretación del incidente.

En ese momento, la Casa Blanca, a través de Ruemmler, sostuvo que Dach era solo un voluntario y que no participaba en decisiones ni tenía funciones de seguridad. La investigación de la Oficina de Seguridad Nacional identificó a trece empleados del Servicio Secreto, a un empleado de la Agencia de Comunicaciones de la Casa Blanca y a un miembro presuntamente del equipo de avanzada implicados en encuentros personales con ciudadanas colombianas, pero no halló pruebas de conductas indebidas por parte de Dach.