Flores colombianas se toman el Capitolio: así llegó San Valentín a las 535 oficinas del Congreso de EE. UU.

La Embajada de Colombia y Asocolflores lideraron la entrega de ramos cultivados en el país como parte de una tradición que resalta el peso comercial y diplomático de la industria floricultora en temporada alta

Guardar
La entrega de ramos de
La entrega de ramos de flores colombianas en el Capitolio destaca el papel estratégico del sector floricultor en las relaciones comerciales entre Colombia y Estados Unidos - crédito Embajada de Colombia

A pocos días de San Valentín, un gesto diplomático volvió a llenar de color los pasillos del Capitolio en Washington. Ramos de flores cultivadas en Colombia comenzaron a llegar a las 535 oficinas del Congreso de Estados Unidos como parte de una tradición que combina celebración, comercio y relaciones bilaterales.

La iniciativa fue liderada por la Embajada de Colombia en Estados Unidos, en alianza con Asocolflores. El embajador Daniel García-Peña encabezó la jornada en el Capitolio, donde cada senador y representante recibió un arreglo floral proveniente de cultivos colombianos. Más que un detalle simbólico, la entrega funciona como recordatorio del estrecho vínculo comercial que une a ambos países en uno de los sectores más dinámicos del agro colombiano.

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel

San Valentín impulsa las exportaciones
San Valentín impulsa las exportaciones de flores colombianas, con 720 millones de tallos enviados a Estados Unidos solo en enero y febrero de 2025 - crédito Embajada de Colombia

La fecha no es casual. San Valentín representa el momento de mayor demanda para la industria floricultora en el mercado estadounidense. Solo en enero y febrero de 2025, Colombia exportó cerca de 720 millones de tallos, equivalentes a 52.000 toneladas, destinados principalmente a abastecer esta temporada. Durante estas semanas, las flores colombianas dominan vitrinas, supermercados y floristerías en distintas ciudades de Estados Unidos.

Colombia se mantiene como el principal proveedor de flores frescas cortadas para ese mercado. Esa posición no solo refleja la capacidad productiva del sector, también una logística afinada que permite que millones de tallos lleguen en condiciones óptimas tras un trayecto que comienza en cultivos ubicados, en su mayoría, en la Sabana de Bogotá y en Antioquia.

Detrás de cada ramo hay una cadena productiva extensa. La industria genera empleo para cientos de miles de familias en Colombia, desde trabajadores agrícolas hasta personal en empaque, transporte y comercio exterior. En temporada alta, los cultivos intensifican turnos y operaciones para cumplir con los pedidos internacionales.

Colombia se consolida como el
Colombia se consolida como el principal proveedor de flores frescas cortadas para el mercado estadounidense durante la temporada de mayor demanda - crédito Colprensa

El impacto, además, no se limita al territorio colombiano. En Estados Unidos, la llegada masiva de flores moviliza sectores como el transporte aéreo, la distribución mayorista y el comercio minorista. Aerolíneas, operadores logísticos y pequeños negocios participan en una dinámica que se activa con fuerza cada febrero.

Desde Asocolflores insistieron en que esta temporada va más allá de una celebración romántica. Se trata de una cadena binacional que conecta economías y sostiene empleos en ambos lados. La entrega de arreglos en el Congreso estadounidense, en ese sentido, funciona como una vitrina institucional que visibiliza el peso estratégico del sector.

La escena en el Capitolio, con oficinas decoradas por rosas, claveles y otras variedades cultivadas en suelo colombiano, también tiene un componente diplomático. En un contexto internacional marcado por debates comerciales y ajustes en políticas económicas, la floricultura se presenta como un ejemplo de intercambio exitoso y de beneficio mutuo.

La logística de exportación de
La logística de exportación de flores desde la Sabana de Bogotá y Antioquia garantiza la llegada en óptimas condiciones a las vitrinas estadounidenses - crédito Luisa González/REUTERS

San Valentín, para los productores colombianos, es mucho más que una fecha comercial, es el verdadero termómetro del año. Lo que ocurra en estas semanas marca el pulso del sector, define ritmos de producción y anticipa cómo se comportarán las exportaciones en los meses siguientes. Un buen desempeño en esta temporada suele proyectar un ciclo favorable en ventas externas, contratación de personal y fortalecimiento logístico.

Por eso, cada tallo cuenta. Refleja el cuidado previo en el cultivo, la selección minuciosa en el invernadero, el proceso de empaque y refrigeración, la coordinación del transporte aéreo y la puntualidad en la distribución. También influyen las condiciones climáticas, la tasa de cambio y la demanda internacional. Mientras tanto, en los cultivos del país, la temporada se vive con intensidad. Jornadas extendidas, procesos de selección rigurosos y coordinación logística permanente son parte del esfuerzo que permite que, en cuestión de días, millones de flores crucen fronteras y lleguen frescas a su destino final.