Leopoldo Múnera renunció como profesor de la Universidad Nacional: fallo del Consejo de Estado en su contra impulsó la decisión

El docente, que ya había dado un paso como rector del centro universitario, se despidió del claustro tras más de cuarenta años de trayectoria académica y administrativa, en una carta en la que defendió el carácter público de la institución y llamó a fortalecer la participación colectiva frente a los desafíos actuales del sistema universitario

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Leopoldo Múnera confirmó su desvinculación
Leopoldo Múnera confirmó su desvinculación definitiva y total de la Universidad Nacional, con lo que puso fin a su ciclo de 40 años - crédito Colprensa

Con una carta de seis páginas, publicada en sus redes sociales, Leopoldo Múnera presentó el lunes 2 de febrero de 2026 su renuncia irrevocable como profesor de la Universidad Nacional y, con ello, cualquier aspiración que pudiera existir para regresar a la rectoría del centro de educación superior. Este sería un nuevo capítulo en la crisis institucional que se ha extendido por más de un año, tras la determinación del Consejo de Estado de tumbar su escogencia como titular.

El desenlace descrito por Múnera llegó tras la anulación de su nombramiento como rector de la universidad pública más importante del país, determinada por el alto tribunal en noviembre de 2025: que encontró que el Consejo Superior Universitario (CSU) había actuado fuera de sus competencias. Así, el académico formalizó su salida como docente, con lo que cerró su ciclo de 40 años como miembro de esta institución, en el que se desempeñó desde diferentes roles.

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El conflicto se originó cuando el CSU del claustro destituyó a Ismael Peña y, con el respaldo del presidente de la República, Gustavo Petro, designó a Múnera en una actuación considerada irregular. El dictamen del Consejo de Estado concluyó que el saliente profesor nunca ejerció efectivamente el cargo, lo que abrió paso a la actual etapa de transición bajo la dirección interina de Andrés Felipe Mora, que permanece en el cargo a la espera de una decisión de fondo.

A través de sus redes
A través de sus redes sociales, Leopoldo Múnera compartió su extensa carta de renuncia como profesor de la Universidad Nacional - @muneralepoldo/X

La extensa carta de despedida de Leopoldo Múnera como académico de la Universidad Nacional

En su carta de despedida a la comunidad universitaria, Múnera expuso los motivos de su determinación. “Declino la pretensión de culminar el período institucional en la rectoría para no contribuir a la distorsión intencional de un debate académico y político que atañe a la comunidad universitaria y al conjunto de la sociedad colombiana”, afirmó el académico, que más adelante profundizó en los alcances de su determinación, también extensivas a su labor docente.

En efecto, el profesor detalló la decisión de cerrar su ciclo académico. “Con el propósito de cerrar un ciclo fundamental de mi vida laboral y académica, y empezar otro, vinculado al retiro voluntario, que me permitirá hacer aportes desde una nueva situación institucional, renuncio a mi cargo de profesor, con la satisfacción perenne de seguir siendo parte de la Universidad Nacional de Colombia”, destacó Múnera, que estuvo inmerso en una fuerte polémica por su elección.

Al revisar su trayectoria, Múnera enfatizó su aporte al centro de educación luego de su extenso periodo como docente y directivo, en áreas como la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales. Así pues, mencionó su papel en la creación y dirección del Grupo de Teoría Política Contemporánea y su labor en el Centro de Investigación y Educación Popular; además de su experiencia como decano, vicerrector de la sede Bogotá y rector, y los aportes a la construcción de paz.

En noviembre de 2025, el
En noviembre de 2025, el Consejo de Estado anula elección de Leopoldo Múnera como rector de la Universidad Nacional de Colombia - crédito Colprensa

“En la UNAL comprendí la riqueza del conocimiento académico y la importancia de la diversidad de saberes y sensibilidades artísticas, científicas, profesionales, técnicas y tecnológicas que se cruzan en sus campus”, indicó Múnera, que alertó sobre lo que, para él, es la amenaza constante de la privatización a la que se enfrenta la universidad pública en el último tiempo; incluso durante el desarrollo del primer mandato progresista en la historia de Colombia.

“Quienes, animados por el espíritu empresarial privado, buscan la autofinanciación de las instituciones de educación superior, olvidan que para determinar el sentido de los proyectos culturales nacionales o territoriales y materializarlo, la sociedad en su conjunto, por medio del Estado, debe garantizar el buen funcionamiento de las universidades públicas”, señaló el académico en su pronunciamiento, con el que puso punto final a esta etapa.

La importancia de alcanzar un “acceso universal al conocimiento”, según Leopoldo Múnera

El acceso universal al conocimiento y la igualdad social hicieron parte de su análisis. Señaló que la vida en cada sede universitaria invita a recordar que "la igualdad social, entendida como el reconocimiento de las diferencias no jerarquizadas, requiere del acceso universal al bien común del conocimiento, sin ninguna discriminación", y que Colombia está lejos de lograr esa meta, pues la competencia por recursos individuales amenaza el carácter público.

Leopoldo Múnera fue decano de
Leopoldo Múnera fue decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y vicerrector y rector de la Universidad Nacional - crédito Leopoldo @MuneraLeopoldo

Y, en relación con el modelo universitario, fue más allá. “El proyecto de universidad que hemos impulsado se basa en la pretensión de lograr el acceso universal al conocimiento, sin ningún tipo de discriminación, social, política o cultural, que se fundamenten en la garantía ofrecida por la sociedad en su conjunto de financiar la educación superior pública”, reafirmó el profesor, que resaltó que el proceso democratizador se abrió paso, en medio de las dificultades.

Al abordar los retos para la educación superior, el hoy exrector y exprofesor de la Universidad Nacional advirtió sobre el riesgo de ampliar la cobertura sin un enfoque pedagógico integral, lo que podría favorecer la privatización. Y enfatizó en la tensión “entre el usufructo colectivo del bien común de la universidad y el beneficio individual” vinculado a la rentabilidad de sus actividades; en una dura crítica al modelo actual de educación superior en el país.

Y, preocupado por el futuro, enfatizó el impacto de los desarrollos tecnológicos. “Las diferentes formas de la inteligencia artificial exigen una reflexión pedagógica urgente, pues están cambiando la relación con el conocimiento y reestructurando los saberes académicos”, expresó el académico, que mencionó como desafíos adicionales la crisis ambiental y la transición energética, que requieren, en su concepto, enfoques tecnológicos novedosos.

“Los debates y las decisiones sobre muchos de estos puntos (...) están atrapados en un largo conflicto que ha sido personalizado y desvirtuado, aun a costa del buen nombre de la universidad y de los integrantes del CSU, para evitar el reconocimiento de la autonomía en cabeza de la comunidad universitaria y el desarrollo de un proceso que pretende democratizar el gobierno institucional y la vida académica”, puntualizó en su escrito el saliente académico.