Se acaban los segundos del reloj del apocalipsis

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El reloj del apocalipsis, un contador metafórico destinado a representar lo cerca que está la humanidad de la destrucción, se acercó más que nunca a la medianoche el martes: 85 segundos para el golpe de la fatalidad.

Es la perspectiva más sombría hasta la fecha sobre el futuro de la Tierra de los creadores del reloj, una organización y publicación sin fines de lucro llamada Boletín de Científicos Atómicos, que ha puesto en hora el reloj cada año desde 1947.

Las tensiones entre potencias nucleares, los fracasos en la acción climática, las tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial y el auge de la autocracia son algunas de las razones que los expertos del boletín en seguridad global, clima y ciencia nuclear citaron para adelantarlo cuatro segundos respecto al año pasado.

[El siguiente gráfico muestra la distancia a la medianoche del reloj en años anteriores, empezando por 7 minutos en 1947].

"Los riesgos catastróficos aumentan, la cooperación disminuye y nos estamos quedando sin tiempo", dijo Alexandra Bell, presidenta y directora ejecutiva del boletín. "El cambio es necesario y posible, pero la comunidad mundial debe exigir a sus dirigentes que actúen con rapidez".

Los activistas antinucleares estaban prestando atención al reloj del apocalipsis, especialmente los que trabajan con supervivientes de los bombardeos atómicos en Japón al final de la Segunda Guerra Mundial.

"Es una advertencia de que debemos tomar medidas urgentes para evitar una catástrofe mundial", dijo en una entrevista Hideo Asano, coordinador de la Campaña Japonesa para la Abolición de las Armas Nucleares en Tokio. "Debemos saber que el riesgo de guerra nuclear es el más alto desde el final de la Guerra Fría".

La carrera armamentística nuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética era la principal preocupación cuando se inventó el reloj. En aquella época, entre las personas implicadas en el boletín se encontraban Albert Einstein y algunos de los científicos que fabricaron las primeras armas nucleares, como J. Robert Oppenheimer.

El reloj se fijó por primera vez a las 11:53 p. m., y ha fluctuado a lo largo de sus casi 80 años de historia.

Los críticos han tachado el reloj de truco publicitario basado en valoraciones subjetivas. Otros han dicho que sus repetidas advertencias de aniquilación total podrían ser desestimadas por el público, el equivalente en política pública del pastorcito y el lobo.

Cuando aumentaron las tensiones de la Guerra Fría, la aguja del reloj se adelantó. A veces retrocedía, como cuando las dos superpotencias nucleares mostraron signos de cooperación en la década de 1960 y cuando firmaron un importante tratado de control de armas en 1991, unos meses antes de la caída de la Unión Soviética.

Aquel año el reloj marcó la mayor distancia a la medianoche, 17 minutos. Desde entonces se ha ido acercando cada vez más de manera consistente, salvo un breve retroceso en 2010. Se produjeron más pruebas nucleares, incluidas las de Pakistán y Corea del Norte. Los países no cumplieron sus compromisos climáticos.

He aquí algunos acontecimientos de 2025 que, según dijeron los científicos, han influido en el ajuste del reloj del apocalipsis de este año:

La guerra entre Rusia y Ucrania entró en su cuarto año, caracterizado por las pruebas rusas de armas con capacidad nuclear. El conflicto entre India y Pakistán se recrudeció, y puso de relieve los riesgos de una guerra total entre los dos países, que tienen armas nucleares. Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra instalaciones nucleares iraníes. Corea del Norte siguió aumentando su arsenal nuclear, probó misiles diseñados para transportar cabezas nucleares y estrechó sus relaciones con Rusia. China aumentó su arsenal de cabezas nucleares. El último gran acuerdo de control de armas nucleares entre Estados Unidos y Rusia se acercó a su fecha de expiración en febrero de este año, lo que pondría fin a 60 años de restricciones nucleares entre ambas potencias. Estados Unidos anunció planes para un nuevo sistema de defensa antimisiles basado en interceptores espaciales, denominado "Cúpula Dorada", lo que plantea la posibilidad de un conflicto en el espacio. La temperatura promedio mundial fue la tercera más cálida jamás registrada. El cambio climático provocó fenómenos meteorológicos mortales, como una inundación en la República Democrática del Congo que mató a decenas de personas y un calor extremo que mató a decenas de miles en Europa. El gobierno de Donald Trump desmanteló las normativas sobre el clima y la contaminación y abandonó los esfuerzos para hacer frente al calentamiento global. El gobierno desmanteló la infraestructura de salud pública de Estados Unidos, lo que reduce su capacidad para responder a pandemias y otras amenazas biológicas. Los científicos advirtieron que la síntesis en laboratorio de células que denominan "vida espejo" podría causar una pandemia devastadora, la pérdida de cosechas y el colapso de los ecosistemas. La inteligencia artificial se hizo más sofisticada, lo que hizo temer que pudiera utilizarse para crear nuevas armas y exacerbar las campañas de desinformación. El boletín también citaba el auge de la "autocracia nacionalista" en países de todo el mundo. Decía que los dirigentes de Estados Unidos, Rusia y China variaban en sus inclinaciones autocráticas, pero que todos favorecían la competencia frente a la cooperación. "El ascenso de las autocracias no es en sí mismo una amenaza existencial, pero un enfoque de nosotros contra ellos, de suma cero, aumenta el riesgo de catástrofe mundial", dijo el grupo. Asano, el activista antinuclear, hizo eco del sentimiento. "También nos preocupa el hecho de que el nacionalismo y el unilateralismo estén creciendo", dijo, y argumentó que los países estaban subestimando la importancia de los valores universales y del beneficio mutuo. "Creemos que el unilateralismo no es la solución a los riesgos globales existenciales". John Yoon es un reportero del Times radicado en Seúl que cubre noticias de última hora y de actualidad.