Guatemala declara el estado de sitio para enfrentar la violencia de las pandillas

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En los últimos días han aumentado los disturbios en el país, como revueltas en prisiones y el asesinato de agentes de policía, que las autoridades han atribuido a las pandillas.

El gobierno de Guatemala declaró el domingo el estado de sitio para acabar con la violencia de las pandillas, en respuesta a la oleada de disturbios de los últimos días, que ha incluido levantamientos en prisiones y el asesinato de ocho policías.

El estado de sitio durará 30 días y facultará a la policía nacional y al ejército del país para actuar contra las bandas y el crimen organizado, dijo el presidente Bernardo Arévalo el domingo por la tarde en una conferencia de prensa.

Esto no afectará a la vida de la mayoría de los guatemaltecos, dijo. Añadió que el lunes se suspendieron las clases como medida preventiva.

El sábado, reclusos tomaron como rehenes a decenas de guardias en tres cárceles del país. El Ministerio de Gobernación dijo que los levantamientos estaban coordinados y eran una respuesta a la retirada de privilegios por parte de las autoridades a los líderes de organizaciones delictivas. El domingo, la policía recuperó el control de las tres prisiones y los guardias fueron liberados, señaló Arévalo.

El domingo murieron ocho agentes de policía, dijo la Policía Nacional Civil. Las autoridades han atribuido los asesinatos a las pandillas, y Arévalo dijo que los ataques eran una represalia porque la policía había recuperado el control de las prisiones.

Arévalo ha dicho que piensa trabajar con el FBI y otras agencias estadounidenses para combatir a las bandas de narcotraficantes que, dice, dirigen las prisiones del país y han desatado una ola de violencia en la nación centroamericana. Pero Arévalo, quien fue elegido como un candidato moderado en 2023, ha tenido dificultades para cumplir su promesa de acabar con la corrupción y librar a la nación de los cárteles de la droga. Su sorprendente victoria desencadenó una oleada de protestas que casi le impiden tomar posesión del cargo.

Y desde que llegó a la presidencia, la clase dirigente conservadora ha combatido la mayoría de sus reformas. Estados Unidos impuso una prohibición de viajar a su predecesor, Alejandro Giammattei, en 2024, alegando acusaciones de que el expresidente había aceptado sobornos.

A finales del año pasado, Arévalo pidió una revisión del sistema penitenciario del país, donde se cree que las pandillas actúan sin control en medio de una corrupción y un soborno desenfrenados. En ese momento dijo que Estados Unidos apoyaría la lucha del país contra el crimen organizado.

"Amotinándose en las cárceles y tomando rehenes con la intención de forzar al Estado a ceder ante su exigencia de privilegios ilegales que durante años les fueron otorgados", dijo durante un mensaje, y añadió que los ataques posteriores tenían "la intención de aterrorizar a las fuerzas de seguridad y a la población para que cedamos en la lucha frontal contra las pandillas".

La policía atribuyó algunos de los ataques contra agentes de policía a la banda Barrio 18, vinculada desde hace tiempo al crimen organizado y a la violencia en toda Centroamérica, y a la que el gobierno de Donald Trump designó organización terrorista extranjera a finales de septiembre.

Yan Zhuang es reportera en la oficina del Times en Seúl y cubre noticias de último momento.