Después de un año traumatizante, la población negra recurre a la terapia

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Sara Stamschror-Lott, left, the co-founder
Sara Stamschror-Lott, left, the co-founder of Creative Kuponya, and Asha Williams, a licensed therapist at the practice in Minneapolis, on May 5, 2021.The death of George Floyd and other high-profile police killings have prompted African-Americans to seek help, mental health experts say. (Caroline Yang/The New York Times)

Especial para Infobae de The New York Times.

A raíz del asesinato policial de George Floyd en Minneapolis el año pasado, expertos en salud mental de todo el país afirman que han visto a los afroestadounidenses, cuyo escepticismo por la terapia está documentado por varias investigaciones, buscar asistencia psicológica en números cada vez mayores.

Jamil y Sara Stamschror-Lott, los fundadores de Creative Kuponya, un consultorio de salud mental en Minneapolis ubicado a pocos minutos de donde Floyd, un afroestadounidense, fue asesinado, dijeron que la demanda de terapia se había “disparado” durante el año pasado. La pareja afirmó que el 31 por ciento de los clientes de su consultorio pertenecen a la comunidad negra.

“Hemos visto todo lo que la nación ha visto desde lejos, de personas en disturbios civiles, además de mucha devastación, desesperación”, dijo Jamil Stamschror-Lott, quien es negro. La pareja afirmó que algunos residentes estaban abrumados y exhaustos por los eventos del año pasado y que aún persistía una “gran cantidad de dolor y trauma”.

A menudo los investigadores han encontrado una renuencia a la terapia en la comunidad negra. Un estudio de 2013 reveló que no estaban muy dispuestos a reconocer problemas psicológicos y les preocupaba el estigma, en especial a los hombres negros. En 2007, los investigadores calificaron el escaso uso de los servicios de salud mental por parte de la comunidad negra como un “problema grave”.

Ese escepticismo forma parte de una desconfianza más amplia hacia el sistema médico por parte de la comunidad negra, cuyas enfermedades con mayor frecuencia son diagnosticadas de forma errónea en comparación con otros grupos, dijeron los investigadores. Históricamente, el gobierno federal ha explotado a grupos de comunidades negras para realizar estudios médicos. Según la investigación, los pacientes negros también suelen recibir servicios de salud de menor calidad, incluso para el cáncer, el VIH, el cuidado prenatal y la atención preventiva.

Sin embargo, hay indicios de cambios en las actitudes culturales hacia la búsqueda de tratamiento de salud mental.

Douglas E. Lewis Jr., psicólogo clínico y forense en Decatur, Georgia, dijo que en la actualidad estaba viendo a más personas negras dispuestas a buscar terapia que en el pasado.

“Creo que las personas están comenzando a ver la terapia como lo que exactamente siempre ha sido: más una visión, una construcción, más una oportunidad para ver las cosas desde una perspectiva diferente, un replanteamiento”, dijo Lewis. “Es algo de lo que todo el mundo puede beneficiarse, no solo las personas que podrían ser diagnosticadas con una enfermedad mental grave permanente”.

Lewis dijo que algunas personas negras estaban experimentando una especie de “trauma compartido” como resultado de la cobertura mediática del caso Floyd y otros tiroteos policiales de alto perfil, lo que en ocasiones trae como consecuencia un incremento en la ansiedad o el nerviosismo.

“Nos están inundando con estas cosas una y otra vez”, dijo, “y lo que creo aumenta y agrava estos problemas es que los afroestadounidenses en Estados Unidos de por sí experimentan en su vida cotidiana dificultades que parecieran estar vinculadas con la raza”.

El racismo, la economía y la paternidad son a veces temas de discusión en Str8 Mental, un grupo virtual que brinda un espacio para que los hombres negros de todo el país discutan los problemas que afectan sus vidas, dijo Brad Edwards, organizador comunitario de Dear Fathers, una plataforma que cuenta historias sobre paternidad negra. Str8 Mental se reúne mensualmente y las sesiones, que permiten al menos 30 participantes, son dirigidas por dos terapeutas que son hombres negros.

“A menudo, como hombres negros, y debido a que no nos han enseñado a expresarnos y hablar sobres las cosas a las que nos enfrentamos, por lo general pensamos que estamos lidiando con esos problemas solos”, dijo Edwards. “Estos tipos realmente están formando vínculos. Son extraños que se reúnen en un espacio abierto, vulnerable y seguro y se desahogan entre ellos”.

Edwards afirmó que Str8 Mental comenzó hace casi un año y nació de los efectos que la pandemia tuvo en la comunidad negra.

“Creamos esto solo para darle la oportunidad a estos hombres de que vinieran y comenzaran a desahogarse”, dijo. “Creo que la conversación alrededor de la terapia y los terapeutas ha comenzado a ser cada vez más común en la comunidad negra” en los últimos dos años.

Al menos 700 hombres han participado, dijo Edwards.

Recientemente, una serie de cadenas grandes de farmacias ha entrado en el mercado de la salud mental. Desde enero, CVS ha agregado trabajadores sociales clínicos con licencia capacitados en terapia cognitivo-conductual en más de una docena de sucursales, y tanto Walmart como Rite Aid están trabajando para brindar servicios similares.

Además, ha habido un coro creciente de voces de celebridades que abogan por el tratamiento de la salud mental, incluida la actriz Taraji P. Henson, quien creó una fundación destinada a erradicar el estigma alrededor de los problemas de salud mental en la comunidad negra.

Lewis afirmó estar complacido con la reciente serie de programas y discusiones sobre la normalización de la terapia en la comunidad negra, pero opina que se necesita hacer más.

“Todos deberíamos estar trabajando en mantener nuestra salud mental”, dijo, “en particular cuando nos enfrentamos a una mayor visibilidad de la agresión policial aparentemente impune”.