Disparos contra asistentes a ceremonias fúnebres en Irán agravan la tensión tras la masacre de enero

Las conmemoraciones del cuadragésimo día tras la muerte de miles de manifestantes se convirtieron en nuevos focos de protesta mientras el régimen intenta sofocar cualquier expresión de disidencia

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Las fuerzas de seguridad iraní dispararon contra personas en un cementerio en Irán

Fuerzas de seguridad abrieron fuego contra personas congregadas en un cementerio de Abdanan, ciudad del oeste de Irán, durante ceremonias conmemorativas por víctimas de la brutal represión de protestas ocurrida el mes pasado. El incidente del martes quedó registrado en videos verificados que muestran a un individuo uniformado disparando al menos dos veces desde un vehículo blindado mientras la multitud huía entre gritos. Las imágenes circularon pese al corte de internet impuesto en la zona y documentan el momento en que el atacante apunta directamente hacia los manifestantes.

Los ataques se produjeron durante actos en memoria de las víctimas, realizados en cumplimiento de la tradición iraní que establece ceremonias fúnebres cuarenta días después del fallecimiento. Durante la jornada del martes, eventos similares se desarrollaron en Teherán, Mashhad y otras ciudades, donde miles de iraníes se reunieron en cementerios y calles para honrar a quienes murieron durante las noches más sangrientas de las protestas del 8 y 9 de enero. Según informó la BBC, videos verificados muestran a multitudes gritando “muerte a Khamenei”, en alusión al líder supremo.

El contraste entre ceremonias oficiales y espontáneas resultó evidente. Mientras la televisión estatal transmitía actos con presencia de altos funcionarios donde se coreaban cánticos de “muerte a Estados Unidos”, las concentraciones populares se transformaron en manifestaciones de rechazo al régimen. En el cementerio de Abdanan, una valla muestra la imagen de Alireza Seydi, un adolescente local asesinado durante las protestas en Teherán. La agencia estatal IRIB News negó que hubiera heridos o muertos, versión que contradicen las evidencias audiovisuales.

Las personas se congregan en
Las personas se congregan en el cementerio para conmemorar a las víctimas (X)

Las protestas comenzaron a finales de diciembre de 2025 por la crisis económica y el colapso del rial, pero escalaron hasta convertirse en un desafío directo al régimen iraní. El punto culminante llegó el 8 y 9 de enero, tras el llamado de Reza Pahlavi, hijo exiliado del último sha, a manifestaciones nacionales. La respuesta del régimen fue una de las represiones más letales de la historia moderna del país, extendida a más de 68 ciudades.

La cifra de víctimas permanece objeto de disputa. El régimen reconoció oficialmente 3.117 muertes el 21 de enero. Sin embargo, la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), con sede en Estados Unidos, confirmó 7.015 muertos y continúa verificando más de 11.700 posibles muertes adicionales, además de reportar más de 53.000 detenciones. Otras estimaciones sitúan el número de fallecidos entre 30.000 y 36.500, según documentos filtrados de ministerios iraníes.

Según funcionarios que hablaron con medios internacionales, el 9 de enero el ayatolá Khamenei ordenó reprimir las protestas “por cualquier medio necesario”, con instrucciones de disparar para matar. Videos verificados por The New York Times y Amnistía Internacional muestran a fuerzas de seguridad disparando directamente contra manifestantes desarmados en al menos 19 ciudades, incluso desde tejados de edificios y mezquitas. La persistencia de las ceremonias demuestra la continuidad del descontento popular pese a advertencias de agencias de seguridad y cierres de cementerios en algunas ciudades. Amnistía Internacional calificó la represión de enero como el período más mortal documentado por la organización en décadas de investigación sobre Irán.