El G7 lanzó una alianza para contrarrestar el control chino sobre las tierras raras

Los ministros de Energía buscan garantizar acceso fiable a recursos indispensables horas después del acuerdo entre Trump y Xi Jinping sobre suministro

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ARCHIVO - Trabajadores utilizan maquinaria para excavar en una mina de tierras raras en el condado de Ganxian, en la provincia central china de Jiangxi, el 30 de diciembre de 2010 (Chinatopix via AP, Archivo)
ARCHIVO - Trabajadores utilizan maquinaria para excavar en una mina de tierras raras en el condado de Ganxian, en la provincia central china de Jiangxi, el 30 de diciembre de 2010 (Chinatopix via AP, Archivo)

Los ministros de Energía del G7 anunciaron el jueves en Canadá el lanzamiento de una “alianza” para contrarrestar el control chino sobre las tierras raras, con el fin de garantizar un acceso más fiable a esos recursos indispensables para las tecnologías del futuro.

La reunión de ministros, de dos días, se inauguró en Toronto pocas horas después de la firma de un acuerdo entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, sobre el suministro de tierras raras, utilizadas en numerosos productos, desde paneles solares hasta misiles de precisión.

Es una buena señal”, dijo ante la prensa la ministra alemana de Economía y Energía Katherina Reiche, que destacó la dependencia de su país de las exportaciones chinas de tierras raras.

Ante el creciente dominio de China en el refinado y procesamiento de tierras raras, los jefes de Estado y de gobierno del G7 lanzaron en junio un “Plan de acción sobre minerales críticos”, al margen de su cumbre en Canadá.

El plan se va a formalizar en Toronto con la creación de la “Alianza sobre la producción de minerales críticos”, aseguró el ministro canadiense de Energía, Tom Hodgson.

FOTO DE ARCHIVO: Una muestra de monacita, un mineral utilizado en la industria de tierras raras para extraer elementos como cerio, lantano y neodimio, se exhibe junto a una lupa en el Museo Geológico de China en Pekín, China, el 14 de octubre de 2025 (REUTERS/Maxim Shemetov/Foto de archivo)
FOTO DE ARCHIVO: Una muestra de monacita, un mineral utilizado en la industria de tierras raras para extraer elementos como cerio, lantano y neodimio, se exhibe junto a una lupa en el Museo Geológico de China en Pekín, China, el 14 de octubre de 2025 (REUTERS/Maxim Shemetov/Foto de archivo)

Este acuerdo tiene como objetivo “establecer cadenas de suministro de minerales críticos que sean transparentes, democráticas y sostenibles a escala del G7“, añadió Hodgson.

En este marco, Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y Estados Unidos movilizarán inversiones privadas para aumentar la producción de minerales críticos, evitando depender de China y reduciendo así su influencia en los mercados.

Para el responsable de la división de tierras raras de la Agencia Internacional de Energía, Tae-Yoon Kim, la reunión de Toronto ofrece “una oportunidad importante (...) para comenzar a redistribuir el poder del mercado”.

“La fuerte concentración de refinado de los minerales críticos en un solo país (China) crea riesgos económicos y de seguridad nacional”, explicó Kim a la AFP.

Porque si bien muchos países poseen importantes reservas minerales, China domina gracias a su capacidad de procesamiento y refinación, especialmente de tierras raras, utilizadas en una gran cantidad de dispositivos cotidianos y de alta tecnología.

Y dado que una gran parte de los minerales pasa por empresas controladas por China, Beijing puede consolidar sus reservas y controlar la oferta mundial.

Qué son las tierras raras

FOTO DE ARCHIVO. Trabajadores transportan tierra que contiene elementos de tierras raras para su exportación en un puerto de Lianyungang, provincia de Jiangsu, China. 31 de octubre de 2010 (REUTERS/Stringer)
FOTO DE ARCHIVO. Trabajadores transportan tierra que contiene elementos de tierras raras para su exportación en un puerto de Lianyungang, provincia de Jiangsu, China. 31 de octubre de 2010 (REUTERS/Stringer)

Las tierras raras son un grupo de diecisiete elementos químicos ubicados en la parte inferior de la tabla periódica, conocidos como los lantánidos, junto al escandio y el itrio. A pesar de su nombre, no son realmente escasos: están distribuidos de forma amplia por la corteza terrestre, pero raramente se concentran en yacimientos explotables, lo que hace su extracción costosa y compleja.

Estos elementos poseen propiedades electrónicas y magnéticas únicas que los hacen esenciales para la tecnología moderna. Son componentes fundamentales en imanes permanentes de alta potencia, pantallas LED, turbinas eólicas, autos eléctricos, misiles guiados, teléfonos móviles y equipos médicos. Sin ellos, la transición energética y la industria digital actual serían prácticamente imposibles.

El proceso de extracción y refinamiento de las tierras raras es altamente contaminante. Involucra el uso intensivo de ácidos y genera residuos radiactivos, lo que ha concentrado su producción en países con regulaciones ambientales más laxas. China domina más del 60 % de la producción mundial, lo que le otorga una posición estratégica clave en la cadena tecnológica global.

Hoy, las tierras raras son el corazón de una nueva competencia geopolítica. Estados Unidos, la Unión Europea y Japón buscan reducir su dependencia de China mediante exploración, reciclaje y desarrollo de tecnologías alternativas. En este contexto, controlar estos recursos equivale a controlar buena parte del futuro energético, militar y digital del planeta.