
La viceprimera ministra de Taiwán y principal negociadora arancelaria, Cheng Li-chiun, aseguró que su país no aceptará producir la mitad de sus semiconductores en Estados Unidos, en respuesta a la propuesta planteada por funcionarios estadounidenses.
“Quiero aclarar que esta es una idea de Estados Unidos. Nuestro equipo negociador nunca se comprometió al 50% a repartir las cuotas”, explicó Cheng Li-chiun a periodistas en Taipei.
“Tengan la seguridad de que no discutimos este tema y no aceptaremos tal condición”, aclaró.
Las declaraciones de Cheng se producen tras su visita a Washington, donde señaló que las negociaciones sobre los aranceles estadounidenses a los envíos taiwaneses “lograron algunos avances”.
Taiwán busca cerrar un acuerdo arancelario con la administración del presidente Donald Trump, luego de que aplicara un arancel temporal del 20% a las exportaciones tecnológicas.
La demanda de tecnología relacionada con la inteligencia artificial aumentó el superávit comercial de Taiwán con Estados Unidos y situó a la isla bajo el escrutinio de la administración Trump. Más del 70% de las exportaciones de Taiwán a Estados Unidos corresponden a productos de tecnología de la información y las comunicaciones, incluidos los chips, según detalló el gabinete taiwanés en un comunicado.
Buscando esquivar los aranceles, Taipéi se comprometió a aumentar la inversión en Estados Unidos, comprar más energía estadounidense y elevar el gasto en defensa a más del 3% del producto interno bruto nacional. No obstante, Li-chiun dejó en claro la postura de los fabricantes taiwaneses.
En una entrevista con NewsNation, el secretario de Comercio de los Estados Unidos, Howard Lutnick, declaró: “Tener el 50% de la producción de chips de Taiwán en Estados Unidos garantizaría que tengamos la capacidad de hacer lo que necesitemos hacer”.

“Tienen que entender que es vital para ustedes que produzcamos el 50%”, dijo Lutnick.
“El planteamiento de Washington apunta a alcanzar “el 40%, y quizás el 50%, de participación en el mercado de producción de chips y obleas. Ese es nuestro objetivo”.
Taiwán concentra actualmente más de la mitad de la producción mundial de semiconductores y casi la totalidad de los de alta gama, una acumulación que durante años fue considerada un “escudo de silicio” que disuade un posible ataque o bloqueo por parte de China.

En medio de las negociaciones con el gigante norteamericano, el canciller isleño, Lin Chia-lung, también sostuvo que su país está listo para ser el nuevo “socio confiable” de Europa y para ayudar a los “líderes industriales a fortalecerse aún más y convertirse en campeones de sus respectivos sectores en el futuro”.
“Reforzar la cooperación entre Taiwán y Europa puede favorecer un ecosistema tecnológico resiliente y diverso, contribuyendo así al objetivo europeo de ‘reindustrialización’, lo cual es esencial para el ‘plan de rearmamento europeo’”, agregó Chia-lung desde Polonia.
(Con información de EFE)
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