
La empresa japonesa Space One sufrió este miércoles un nuevo revés en su misión de lanzar el cohete Kairos II para poner en órbita hasta cinco satélites, según informó la compañía.
Este es el segundo intento fallido de la firma este año, después de un lanzamiento frustrado en marzo.
El Kairos II despegó exitosamente a las 11:00 hora local (2:00 GMT) desde el puerto espacial de Space One en Kii, en la prefectura de Wakayama, al oeste de Japón.
El vehículo logró completar la separación de su primera y segunda etapa, pero el vuelo se dio por terminado poco después. Según un comunicado de la empresa, se determinó que “cumplir su misión iba a ser difícil”.
Space One explicó que se encuentra investigando las causas del fallo. Este incidente se suma al frustrado intento de marzo, cuando el mecanismo de autodestrucción del mismo modelo de cohete se activó tras el despegue.
Además, el lanzamiento de este miércoles ya había sido pospuesto en dos ocasiones debido a condiciones meteorológicas adversas.
El cohete Kairos II, de 18 metros de largo y propulsado por combustible sólido, tenía como objetivo colocar un microsatélite en la órbita baja terrestre, a unos 500 kilómetros de altitud.
El microsatélite principal, de unos 50 kilos, incluía una figura de un buda –que habría sido la primera estatua de este tipo puesta en órbita– y otra de Santa Claus.
Además, transportaba cuatro satélites cúbicos, diseñados en colaboración entre estudiantes japoneses y la firma Terra Space.
Fundada en 2018, Space One busca comercializar servicios de puesta en órbita a un menor coste y con lanzamientos regulares, con el objetivo de posicionarse como un actor clave en la industria espacial privada.
La firma aspiraba a convertirse en la primera empresa japonesa en lograr colocar un satélite en órbita, lo que marcaría un hito para el sector espacial del país.
Sin embargo, el nuevo fracaso complica sus planes de competir con otras empresas internacionales, como la estadounidense SpaceX, que domina el mercado global de lanzamientos comerciales.

El fracaso del Kairos II representa un desafío para la industria espacial privada japonesa, que busca consolidarse en un mercado dominado por grandes agencias gubernamentales y empresas extranjeras.
A pesar del resultado adverso, Space One ha reiterado su compromiso de seguir trabajando en su programa de desarrollo y aprendizaje tras este segundo fallo.
El lanzamiento frustrado refleja los desafíos técnicos y financieros que enfrentan las empresas emergentes en un sector altamente competitivo, pero también subraya el potencial de Japón para desarrollar capacidades espaciales propias en el ámbito privado.
La industria espacial global observa con interés los próximos pasos de Space One y sus intentos por superar estos obstáculos.
(Con información de EFE)
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