Boeing detectó un tercer problema en sus Dreamliner 787 y demorará las entregas para examinarlos "rigurosamente”

El fabricante también informó que se puso en contacto con aerolíneas que operan ocho de estos aviones porque necesitan ser retirados y reparados antes de que puedan volver al servicio

Jets Dreamliner 787 de Boeing Co. en un hangar de North Charleston, Carolina del Sur
Jets Dreamliner 787 de Boeing Co. en un hangar de North Charleston, Carolina del Sur

Boeing indicó este martes que detectó un tercer defecto de fabricación en el Dreamliner 787 y “se tomará el tiempo de examinar rigurosamente” todos los aparatos que aún no fueron entregados.

Estas nuevas inspecciones deberían “afectar el calendario de entregas del 787 a corto plazo”, precisó el fabricante en un mensaje a la AFP.

El defecto que fue dado a conocimiento público este martes se ubica en el estabilizador horizontal, en la cola del avión, precisó un vocero del grupo.

Este nuevo problema llega tras el anuncio del lunes de que la compañía había identificado dos fallas en la fabricación de la unión de una parte del fuselaje de unos 787. “En combinación, dan como resultado una condición que no cumple con nuestros estándares de diseño”, señaló el portavoz.

Según la agencia de noticias AP, durante la producción del estabilizador horizontal en una planta de Boeing, algunas partes fueron sujetadas con demasiada fuerza, lo que dio lugar a espacios inadecuados entre las secciones. Boeing no cree que sea un problema de seguridad inmediato, pero podría llevar a un envejecimiento prematuro del fuselaje.

La compañía dijo el lunes que se puso en contacto con las aerolíneas que operan ocho 787 que necesitaban ser retirados y reparados antes de que pudieran volver al servicio.

La agencia estadounidense de regulación de la aviación, la FAA, también informó el lunes que inició una investigación sobre estos defectos de fabricación.

El avión presidencial de México, Boeing 787-8 Dreamliner, en un hangar del Aeropuerto Internacional Benito Juárez el 27 de julio de 2020. (REUTERS/Henry Romero)
El avión presidencial de México, Boeing 787-8 Dreamliner, en un hangar del Aeropuerto Internacional Benito Juárez el 27 de julio de 2020. (REUTERS/Henry Romero)

Afectado por la baja del transporte aéreo desde el inicio de la pandemia de coronavirus, el grupo indicó en julio que produciría solo seis 787 Dreamliner por mes en 2021 contra 10 actualmente.

Con la paralización el año pasado de los aviones 737 MAX tras dos accidentes en Indonesia y Etiopía, con 346 fallecidos, y la crisis económica causada por la pandemia; Boeing cuadruplicó sus pérdidas en la primera mitad de 2020. La FAA completó los vuelos de prueba en el MAX a principios de julio, pero aún no ha autorizado a ese modelo de avión a volver al servicio.

El pasado abril, anunció que despediría a 160.000 trabajadores, un 10 por ciento de su plantilla, y en agosto adelantó que se planteaba aumentar los despidos hasta los 179.000.

En un memorando interno publicado el 17 de agosto, el consejero delegado de Boeing, David Calhoun, indicaba que su plan de recortes consistía en “ampliar las reducciones totales de plantilla por encima del objetivo inicial del 10 %” fijado en abril y “permitir a más trabajadores que quieran dejar la compañía hacerlo voluntariamente”.

Las acciones de Boeing cayeron un 4,3 por ciento a 163,64 dólares el martes por la tarde.

Con información de AFP, AP y EFE

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