
Las autoridades de Guatemala lograron la desarticulación de una banda dedicada al tráfico de personas, luego de más de 20 allanamientos llevados a cabo el martes 2 de agosto en varias localidades del país.
Se trata de la estructura criminal “Alfa Siete”, identificada como una red vinculada a la captación, traslado y alojamiento en el país de migrantes guatemaltecos que posteriormente eran traficados ilegalmente a Estados Unidos, por lo que es considerado como uno de los grupos más poderosos que operaban en el territorio.
El Ministerio Público guatemalteco dio a conocer en una conferencia de prensa que en total se detuvieron a 19 presuntos integrantes de dicha organización delictiva. Las aprehensiones se realizaron a través de 26 allanamientos efectuados en los departamentos de Huehuetenango, El Quiché, Totonicapán, Baja Verapaz y Alta Verapaz.
Las inspecciones se ejecutaron en inmuebles ubicados en al menos 10 municipios: San Miguel Acatán, Santa Cruz Barillas, La Democracia, San Pedro Soloma, Chiantla, Huehuetongo, Santa María Nebaj, Joyabaj, San Pedró Carchá, Cubúlbo y San Gerónimo.

El líder era buscado por EEUU
De las personas detenidas, cuatro contaban con órdenes de aprehensión con fines de extradición solicitadas por el Departameno de Justicia de los Estados Unidos, ya que se presume estarían relacionadas con la muerte de una migrante en Texas en 2021, identificada como Marta Ana Raymundo Corio de 22 años. Su captura se realizó en la provincia de Huehuetenango, ubicada a 300 kilómetros al noroeste de la ciudad de Guatemala.
Los detenidos para su extradición a territorio estadounidense fueron identificados como Felipe Diego Alonzo, alias Siete, señalado como el líder de la estructura criminal; Nesly Norberto Martínez, alias Canche, sublíder; Mateo López, alias Batlay, coordinador y guía de los migrantes dentro del grupo delicitivo; y Juan Gutiérrez Castro Andrés, alias Andres, reclutador de migrantes y presunto responsable de la migrante fallecida en EEUU.
Stuardo Campo, jefe de la Fiscalía contral el Tráfico Ilícito de Migrantes, precisó que estas extradiciones prácticamente son las primeras que se han realizado históricamente en Guatemala en contra de personas vinculadas a este tipo de delito.

Sin embargo, las autoridades indicaron que se buscaba la captura de 27 integrantes de Alfa Siete, aunque reconocieron que los operativos realizados significan un avance respecto al combate contra el tráfico de personas.
Asimismo, durante los allanamientos se logró asegurar dinero en efectivo, boletas de depósitos bancarias y demás documentos que serán recabados como parte de las evidencias en contra de los detenidos. Entre los asegurados por este caso figuran cuatro mujeres y 11 hombres:
1) Andrés Manuel Francisco, alias Adolfo
2) Miguel Felipe Francisco, alias Moy
3) Ana Mateo Baltazar de Diego, alias Irma
4) Juan Velasco Pérez, alias Coco
5) Eduardo Rogelio Agustín, alias Rojo
6) Alexander Donahil Matías, alias Alex
7) Fidencio Castro
8) Miguel Andrés, alias Lento
9) Abel Mateo Baltazar
10) César Isaías Tello
11) Pascual Ernesto Pablo Ramírez
23) María Bárvara Andrés
14) Cristina Ba Caal
15) Marvin Valentín Zuleta

Antecedentes y modus operandi
La investigación sobre este caso se remonta a octubre de 2019, cuando se inauguró la Fiscalía contra el Tráfico Ilícito de Migrantes, como parte del seguimiento del “Caso Mesoamérica”, en el cual se logró la captura de múltiples integrantes de dos grupos del crimen organizado transnacional, obteniendo 19 sentencias condenatorias.
De acuerdo con el Ministerio Público, su modo de operación consisitía en la búsqueda y cooptación de guatemaltecos en todo el territorio nacional que mostraran interés en migrar de manera irregular hacia Estados Unidos.
Para ello, solictaban depósitos bancarios a nombre de los integrantes de Alfa Siete que oscilaban entre los 90 mil y 150 mil quetzales (equivalente a más de 11 mil 600 dólares y 19 mil 300 dólares, respectivamente).

Las personas reclutadas eran agrupadas en la frontera conocida como Gracia a Dios, ubicada en el municipio de Nentón, en el departamento de Huehuetenango, para posteriormente ser trasladadas a territorio estadounidense (pasando por México posiblemente).
La suma reunida por las transacciones financieras hacia los integrantes de la estructura criminal y el envío de remesas a nombre de los mismos equivalían una cantidad de 14 millones 640 mil 739 quetzales (un millón 891 mil 936 dólares), según reportes preliminares de la Intendencia de Verficación Especial (IVE), adscrita a la Superintendencia de Bancos.
Es por ello que la banda de Alfa Siete es considerada como una de los más grandes que operaban en el país, pues con el dinero reunido adquirieron vehículos de alta gama y demás bienes.
Casos involucrados de Alfa Siete
Como parte de las investigaciones efectuadas por la Fiscalía contra el Tráfico Ilícito de Migrantes se detectaron al menos 10 eventos imputables a dicha organización criminal, uno registrado en México, en el estado de Chiapas.

Las primeras actividades de Alfa Siete retomadas por las autoridades guatemaltecas son del 5 diciembre de 2020, cuando agentes de la Policía Nacional Civil identificaron a un migrante de Guatemala que iba a ser trasladado junto con otro grupo de personas a la frontera Gracias a Dios.
A partir de esa fecha, la Policía Nacional Civil interceptó a varios migrantes guatemaltecos -incluyendo menores de edad-. La mayoría eran reclutados en la cabecera departamental de Huehuetenango y eran transladados hacia la frontera del municipio de Nentón.
En enero de 2021 se registraron 88 migrantes que presuntamente eran transportados por esta estructura delictiva en su intento por llegar a Estados Unidos. Al siguiente mes se aseguraron a otros 17 migrantes.

Sin embargo, fue en marzo de dicho año cuando se reportó uno de los grupos con más migrantes. Los hechos ocurrieron el 18 de marzo de 2021 en Tuxtla Guitérrez, Chiapas, en territorio mexicano. De acuerdo con el Ministerio Público de Guatemala y el medio local Alerta Chiapas, se interceptaron a 329 migrantes de diferentes nacionalidades.
Del total de los migrantes, 114 eran niñas y niños no acompañados, cinco viajaban en núcleo familiar y los 210 restantes eran mujeres y hombres adultos, quienes se encontraban en condiciones de hacinamiento en la caja de tres camiones, los cuales fueron ubicados en el Libramiento Sur de Tuxtla Gutiérrez.
En una unidad viajaban 115 migrantes, en la segunda 111 y en la tercera 103. Según la Fiscalía contra el Tráfico Ilícito de Migrantes, se determinó que los indicios vinculaban “de forma directa a los integrantes del grupo delicitivo organizado”, aseguraron.
En el resto de 2021 se contabilizaron otras 37 personas migrantes que supuestamente eran trasladadas bajo la coordinación de Alfa Siete.
SEGUIR LEYENDO:
Más Noticias
La historia de “El Mencho”: cómo el líder del CJNG se convirtió en uno de los narcotraficantes más buscados en el mundo
Nemesio Oseguera Cervantes dirigió la organización criminal al menos desde el año 2000 y logró expandirlo a la mayoría de los estados de México y a varias ciudades de los Estados Unidos

700 años de Tenochtitlan: cómo un pueblo errante y repudiado se convirtió en el poderoso imperio de América
La fascinante la historia de cómo un puñado de personas con un sueño buscaron su identidad, fueron obligados a vivir en un islote marginal y lograron alianzas poderosas en el continente

La mujer que dobló al sistema y llevó el feminicidio a la SCJN para hacer justicia por su hija, que no se suicidó
La incansable lucha de Irinea Buendía hizo que las autoridades judiciales reconocieran la negligencia del caso de su hija Mariana Lima, pero además la gravedad del problema y las omisiones de las autoridades

David Alfaro Siqueiros en la prisión de Lecumberri: vida y obra del muralista en el “Palacio Negro”
El artista fue detenido acusado de disolución social y del intento de asesinato de Trotski. Esta es la historia poco conocida de su etapa como interno en una de las prisiones más duras en la historia

Qué es la meningitis, cuáles son sus síntomas y cómo tratarla
En algunos casos, esta enfermedad mejora sin tratamiento en algunas semanas, pero en otros pueden poner en riesgo la vida y requerir tratamiento con antibióticos de emergencia


