El paseo marítimo de Hoover Beach en Hamburgo, Nueva York, se ha transformado en una visión mágica. Las casas están envueltas en una gruesa capa de hielo, con estalactitas colgando de los marcos de las puertas, toldos y tejados.

Hamburgo, a unas 20 kilómetros de Buffalo y bordeando el lago Erie, ha sido devastada por vientos huracanados durante dos días. Los vientos, junto con las olas de 5 metros del lago, han creado una capa de hielo de 2 a 8 centímetros en algunas casas.

Pero la vista perfecta, bella, casi como si se tratara de una escena de Las Crónicas de Narnia, viene con muchos peligros.

"En realidad tuve que salir por una puerta secundaria y luego cincelar mi camino de regreso a la casa rompiendo el hielo", dijo Ed Mis, un residente cuya casa estaba helada, a WGRZ-TV.

Las casas también se han convertido en una atracción turística, pero la policía pide a los visitantes que se mantengan alejados por su seguridad.

El hielo también puede causar daños. A partir del martes, Hamburgo se enfrentó también a fuertes lluvias. Cuando se combina el agua con el peso del hielo que ya está en las casas, la lluvia puede causar derrumbes.


"Un galón de agua pesa alrededor de 3,6 kilos, y cuando miras todo el hielo que hay en estas residencias, todavía tenemos preocupaciones por el colapso estructural", dijo Sean Crotty, el gerente de emergencias de Hamburgo, en "Hoy".

No es la primera vez que las casas frente al lago de Nueva York se han cubierto de hielo: en 2017, los residentes cerca del lago Ontario experimentaron su propio reino de hielo en medio de vientos huracanados y bajas temperaturas.

Fotos de AP

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