El ex presidente, Barack Obama, y la ex primera dama, Michelle Obama, en una recepción en la Galería Nacional de Retratos del Smithsonian en Washington. REUTERS/Jim Bourg
El ex presidente, Barack Obama, y la ex primera dama, Michelle Obama, en una recepción en la Galería Nacional de Retratos del Smithsonian en Washington. REUTERS/Jim Bourg

Joe Biden se encamina a obtener la nominación del partido Demócrata para enfrentar a Donald Trump en las elecciones de noviembre. Y busca un/una compañero/a de fórmula que refuerce su candidatura. Prefiere que sea mujer y negra. Una persona de estas características le sumaría votos. Allí es donde aparece Michelle Obama, la ex primera dama comprometida con las causas progresistas de su marido, el ex presidente Barack Obama. Su apellido daría apenas una vuelta a la exitosa fórmula Obama-Biden de 2008. Y aglutinaría los votos de la coalición que la mantuvo en la Casa Blanca por ocho años. La pregunta del millón es: ¿abandonaría Michelle su cómoda vida de exitosa escritora y conferencista y multimillonaria para complicarse con una nueva carrera política? Algunos que la conocen, aseguran que lo haría para defender y apuntalar las medidas progresistas que tomó su marido durante su presidencia y que Trump está desmantelando.

Cuando comenzaba la campaña, Biden estuvo en uno de los clásicos talk-shows de la televisión estadounidense, The Late Show with Stephen Colbert y aseguró -medio en broma, medio en serio- que Michelle Obama sería una magnífica compañera de fórmula. La semana pasada, en el pueblo de Muscatine, Iowa, le volvieron a preguntar por el tema y respondió: “por supuesto que me encantaría que Michelle sea la vicepresidenta, la elegiría en un abrir y cerrar de ojos”. Y fue aún más lejos, también dijo que “sería fantástico que Barack pudiera ser el nuevo juez de la Corte Suprema”. “Los dos son increíbles, gente muy calificada, decente y honorable”, agregó Biden que acompañó a los Obama como vicepresidente durante los ocho años en la Casa Blanca.

Los Obama junto a los Biden en una ceremonia en la Casa Blanca durante la presidencia de Barack. ¿Será Michelle la candidata a vicepresidente?
Los Obama junto a los Biden en una ceremonia en la Casa Blanca durante la presidencia de Barack. ¿Será Michelle la candidata a vicepresidente?

El poderoso representante por Carolina del Sur, Jim Clyburn, que fue clave para que Biden ganara la interna en ese estado y le diera el impulso para convertirse en el principal candidato demócrata, también lanzó su apoyo a una fórmula mixta. “Dudo mucho que vean una lista demócrata este año sin una mujer”, predijo Clyburn. “Me encantaría que fuera una persona de color”. Valerie Jarrett, quien fue la principal asesora del presidente Obama durante toda su presidencia y es muy allegada a la pareja, también apuntó en ese camino. Dijo en una entrevista con CBS News que quien resulte el nominado demócrata debería “romper con los prejuicios y anunciar como compañera de fórmula a una mujer negra". Jarrett fue interrumpida en el debate y no tuvo la oportunidad de decir quién creía que debería ser esa candidata. Pero nadie cree que Jarrett hubiera expresado la preferencia por una mujer afroamericana a menos que pensara que alguien con quien ha estado muy cerca durante casi 30 años estuviera en el ticket.

Las dos se conocen desde 1991, cuando Jarrett, la entonces subdirectora de personal del alcalde de Chicago Richard Daley, entrevistó a Michelle Robinson, de 26 años, para un trabajo. La graduada en Derecho de Harvard impresionó a la empleadora. “Estaba perfectamente preparada. Exudaba capacidad, así como también carácter e integridad”, escribió Jarrett en una autobiografía. Y no sólo la contrató, sino que fue quien le presentó a Barack. Creía que eran “la pareja perfecta”. “Dos mentes y corazones brillantes”, los definió Jarrett. Fue ella, también, quien los presentó ante la poderosa elite política de Chicago. Así comenzó el ascenso de los Obama a la Casa Blanca.

Una encuesta realizada el mes pasado por el Hoover Institution de la universidad de Stanford en conjunto con el Centro Bill Lane y YouGov, preguntó a 1.507 votantes registrados en California a quién preferían como candidato a la vicepresidencia. Los encuestados expresaron claramente que querían que sea una mujer y Michelle Obama encabezó la lista con un 31% de las preferencias. La senadora de California Kamala Harris fue segunda, con un 19 por ciento. Y no son sólo los votantes. Según una persona muy cercana a los Obama citada por el National Review, las circunstancias podrían llevar a Michelle a considerar una propuesta de Biden. “Los Obama disfrutaron mucho de estos tres años fuera de los focos de Washington”, dijo el hombre de Chicago. “Pero si Trump ganara un segundo mandato, completaría su autoproclamada tarea de desmantelar todo lo que Obama hizo. Si la forma de garantizar que eso no suceda involucrara a Michelle, creo que su nominación podría ser considerada por ellos”.

Joe Biden durante una acto de campaña en Detroit. Se encamina hacia la nominación demócrata. ¿Dice que quiere que su vicepresidente sea
Joe Biden durante una acto de campaña en Detroit. Se encamina hacia la nominación demócrata. ¿Dice que quiere que su vicepresidente sea "una mujer negra". REUTERS/Brendan McDermid.

Pero Michelle tiene una enemiga enquistada en el corazón de la campaña de Biden. La estratega demócrata Anita Dunn, que ahora coordina encuestas y marca líneas para los debates, fue directora de Comunicaciones de la Casa Blanca en los primeros meses de la presidencia de Barack Obama. Renunció para volver a trabajar en su empresa de lobby político, SKDK, desde la que asesoró a varias empresas que se oponían a algunas de las medidas progresistas del gobierno. Por ejemplo, trabajó en la campaña que iniciaron empresas como PepsiCo, Kellogg y Times Warner contra la iniciativa de Michelle para consumir menos “comida poco saludable” como los snacks y las golosinas con demasiada sal o azúcar. Las empresas argumentaban que de esa manera se perderían puestos de trabajo. Dunn también trabajó para Kaplan Education, propietaria de una red de universidades, en una campaña para que no se aplicara una resolución del Departamento de Educación, también promovida por la Primera Dama, que restringía el uso de fondos públicos en instituciones educativas que no garantizaran un mínimo de calidad educativa o que hiciera promesas de empleos “basura” para los graduados. La regla fue revocada en gran medida por la Secretaria de Educación de la Administración Trump, Betsy DeVos. Dunn también fue una de los numerosos asesores que tuvo el productor de Hollywood, Harvey Weinstein, para intentar escapar de la sentencia de 23 años de cárcel, que finalmente recibió, por violar y acosar a decenas de mujeres.

Algunos analistas de Washington creen que Michelle Obama no es la mejor opción para un cargo como la vicepresidencia. Dicen que es demasiado directa e impulsiva, poco proclive a pactar con el adversario. También quedaría expuesta a un duro escrutinio desde el primer día ya que sería la primera opción para la candidatura de las siguientes elecciones en las que Biden tendría 82 años y sería muy difícil que fuera a presentarse a una reelección.


Los Obama en una foto de Instagram. La pareja continúa siendo muy popular y la presencia de Michelle en la fórmula demócrata podría tener mucha fuerza frente a Trump.
Los Obama en una foto de Instagram. La pareja continúa siendo muy popular y la presencia de Michelle en la fórmula demócrata podría tener mucha fuerza frente a Trump.

Claro que Michelle Obama no sería la única opción si se trata de “una mujer negra”. Por ejemplo, está Stacey Abrams, que hizo una fantástica campaña para la gobernación de Georgia a pesar de perder frente a su rival republicano. Aunque carece de experiencia más allá de la legislatura estatal y también arrastra una serie de controversias éticas. La senadora Kamala Harris de California es otra posibilidad. Fue candidata presidencial hasta que se bajó hace una semana para apoyar a Biden. En el lado negativo, atacó brutalmente a Biden en uno de los debates y lo acusó de racista.

Un obstáculo importante para la fórmula Biden-Obama es, por supuesto, que Michelle aún no expresó el más mínimo interés sobre el tema. Cuando apareció en el programa Jimmy Kimmel Live, dijo que no iba a ser candidata a nada: “Nunca tuve conversaciones serias con nadie sobre eso porque no es algo que me interese o que alguna vez haría”. Barack reforzó la idea: “Permítanme decirles que hay tres cosas que son ciertas en la vida: muerte, impuestos, y que Michelle no se postula para presidente”. Y quienes trabajaron con ella señalan su antiguo desdén por “la suciedad de la política y la recaudación de fondos”, tampoco le gusta saludar a miles de desconocidos en los actos y quiere proteger a sus dos hijas de una exposición mediática. Aunque también hay argumentos para aligerar la carga si llegara a aceptar la nominación. Como candidata a la vicepresidencia, tendría que hacer campaña durante tres meses, en comparación con los dos años que lleva una carrera presidencial. Y probablemente podría evitar la recaudación de fondos, si insistiera y lo pusiera como condición. También, sus dos hijas ahora están en la universidad, y los principales medios de comunicación seguirían respetando los límites como hasta ahora. “¿Y en cuanto a su supuesta aversión por encontrarse con enjambres de personas? `Literalmente podría aparecer en los eventos, saludar, no decir mucho, y la multitud la amaría´", le dijo un encuestador demócrata al reportero del National Review.

Los Obamistas sueñan, incluso con un ticket de Biden con Barack, aunque no hay antecedentes desde Franklin Delano Roosevelt de un ex presidente con dos mandatos cumplidos que haya regresado a la arena política. También ven un combo con Michelle en la vicepresidencia y Barack en la Corte Suprema. En la Era Trump, todo es posible y el anuncio recién se tendría que hacer en julio, para la Convención Demócrata.

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