Con una gota de sangre podrán saber si el tratamiento contra el cáncer de mama será eficaz

Científicos del Reino Unido y España desarrollan una prueba que analiza el ADN tumoral circulante en pacientes con tumores avanzados. Serviría para evitar el uso de terapias ineficaces

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Una muestra de sangre permite
Una muestra de sangre permite predecir la eficacia del tratamiento contra el cáncer de mama avanzado mediante el análisis de ctDNA (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una simple muestra de sangre permite anticipar si un tratamiento contra el cáncer de mama avanzado será efectivo antes de iniciarlo.

Es una innovación de equipos científicos de Reino Unido y España que puede detectar el ADN tumoral circulante en la sangre de personas con cáncer de mama.

Esta nueva forma de biopsia líquida podría facilitar la personalización y agilizar la atención médica, aunque aún requiere de más evaluaciones, según el estudio publicado en la revista Clinical Cancer Research.

Científicos de Reino Unido y
Científicos de Reino Unido y España desarrollan una innovadora biopsia líquida capaz de detectar ADN tumoral circulante en pacientes con cáncer de mama (Freepik)

Su empleo en el futuro permitiría evitar terapias ineficaces, ajustar la estrategia desde el inicio y brindar más esperanzas.

La investigación fue realizada por la científica Iseult Browne del Instituto de Investigación del Cáncer de Londres, en el Reino Unido, junto con colaboradores del Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga, el Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama y otras instituciones europeas.

El desafío de elegir el tratamiento adecuado

El estudio publicado en Clinical
El estudio publicado en Clinical Cancer Research señala que la prueba de ctDNA podría personalizar y agilizar la atención médica en cáncer de mama (Archivo REUTERS/Jean-Paul Pelissier)

El cáncer de mama es el tumor más frecuente del mundo, con más de dos millones de personas diagnosticadas cada año, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

A pesar de los avances médicos, sigue siendo difícil predecir qué tratamiento funcionará mejor en cada caso.

La diversidad genética de los tumores y su capacidad para cambiar complican la tarea de los oncólogos al seleccionar la terapia más eficaz desde el principio.

La investigación evaluó a 167
La investigación evaluó a 167 pacientes con cáncer de mama avanzado, incluyendo casos con mutaciones genéticas y cáncer de mama triple negativo (Imagen Ilustrativa Infobae)

El equipo de investigación del Reino Unido y España intentó contar con una herramienta sencilla que ayude a tomar decisiones informadas antes de iniciar el tratamiento.

Los investigadores buscaron un biomarcador no invasivo, es decir, un indicador que se pueda medir en sangre y que refleje la respuesta del tumor a los medicamentos.

El ADN tumoral circulante (ctDNA) ofrece esa señal en tiempo real sobre la respuesta del cáncer, permitiendo cambiar la estrategia si el tratamiento inicial no resulta.

La gota que anticipa el futuro de las terapias

Pacientes con niveles bajos o
Pacientes con niveles bajos o indetectables de ctDNA antes del tratamiento mostraron mejores respuestas terapéuticas y prolongaron el tiempo sin progresión (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los científicos examinaron si los niveles de ctDNA antes y después del primer ciclo de tratamiento podían anticipar el beneficio clínico.

El estudio incluyó a 167 personas con cáncer de mama avanzado, en dos grupos: uno con mutaciones genéticas específicas y otro con cáncer de mama triple negativo, una variante agresiva.

Las muestras de sangre se tomaron al inicio y a las cuatro semanas de tratamiento. Se utilizaron paneles genéticos para analizar el ctDNA y calcular la relación entre ambos momentos.

“Para los pacientes con cáncer de mama avanzado, mostramos que los niveles bajos de ctDNA antes del tratamiento predicen la respuesta a terapias dirigidas, lo que sugiere una biología común entre una alta liberación de ctDNA y la resistencia a las terapias dirigidas”, afirmaron en el artículo publicado en Clinical Cancer Research.

La ausencia de ctDNA en
La ausencia de ctDNA en sangre tras cuatro semanas se asoció en el estudio con un mayor control del cáncer y mayor supervivencia sin progresión (Archivo EFE/Nathalia Aguilar)

La validación se realizó con datos de un estudio independiente (PEARL), que también mostró que los pacientes sin ctDNA detectable al inicio lograron mejores respuestas y mayor tiempo sin progresión de la enfermedad.

En el grupo triple negativo, quienes presentaron ctDNA bajo antes de empezar el tratamiento tuvieron una supervivencia libre de progresión de 10,2 meses, mientras que los que tenían ctDNA alto alcanzaron solo 4,4 meses.

La prueba identificó tres escenarios durante el tratamiento: ctDNA no suprimido, suprimido y no detectable. El estado “no detectable” después de cuatro semanas fue el mejor indicador de beneficio en el grupo tratado con olaparib y ceralasertib.

En quienes presentaban mutaciones tratables, la reducción del ctDNA bajo el valor medio se asoció con mejor supervivencia y mayor respuesta al tratamiento.

El test de ctDNA identifica
El test de ctDNA identifica tres escenarios clave: ctDNA no suprimido, suprimido y no detectable, lo que orienta el ajuste de terapias (Imagen ilustrativa Infobae)

Según el estudio, “los pacientes en todos los grupos con ctDNA bajo al inicio tuvieron una supervivencia libre de progresión más larga”.

La prueba resultó confiable en ambos grupos. Quienes tuvieron ctDNA no detectable tras cuatro semanas alcanzaron una supervivencia sin progresión de 10,6 meses.

En cambio, quienes mantuvieron ctDNA detectable alcanzaron 3,5 meses. En el grupo triple negativo, la ausencia de ctDNA tras cuatro semanas se asoció con control del cáncer durante 12 meses, frente a 4,3 meses cuando el ctDNA seguía presente.

Puertas abiertas: recomendaciones y futuro

Los expertos recomiendan continuar la
Los expertos recomiendan continuar la investigación para integrar el seguimiento de ctDNA en la personalización temprana de tratamientos oncológicos (Imagen Ilustrativa Infobae)

La doctora Browne, primera autora del estudio, dijo: “Al analizar el ADN tumoral circulante en muestras de sangre de pacientes con cáncer de mama avanzado, identificamos un vínculo claro entre estos niveles, tanto al inicio como después de un ciclo de tratamiento, y la respuesta de los pacientes a la terapia”.

Los pacientes con ctDNA bajo o no detectable presentaron de forma constante mejores resultados, incluyendo una mayor supervivencia libre de progresión y mayores tasas de respuesta.

“Estos hallazgos respaldan el uso del ctDNA como un biomarcador no invasivo para predecir los resultados y monitorear la respuesta al tratamiento”, comentó.

También se aclaró que solo se estudió la dinámica del ctDNA a las cuatro semanas, sin saber si un análisis más precoz podría ser aún más útil.

La variabilidad genética de los tumores también puede influir en la precisión de la prueba. Recomendaron que hagan más evaluación de la prueba en estudios clínicos futuros y consideraron que podría integrarse en la personalización de tratamientos desde fases tempranas.

El cáncer de mama sigue
El cáncer de mama sigue siendo el tipo de tumor más diagnosticado en el mundo y representa un desafío vigente para la ciencia y la salud pública (Imagen ilustrativa Infobae)

El test analiza una muestra de sangre y detecta fragmentos de ADN liberados por las células tumorales. Los resultados se clasifican en no suprimido, suprimido o no detectable. Cuando el ctDNA ya no es detectable, se asocia con una mejor respuesta al tratamiento.

Este avance, financiado por Breast Cancer Now, Cancer Research UK y otras entidades europeas, representa un paso hacia una atención más personalizada y eficaz para quienes enfrentan el cáncer de mama avanzado.