Un misterioso chorro de agujero negro puede alterar una galaxia entera, según un estudio

El hallazgo de una estructura de plasma inédita en la galaxia desafía la comprensión sobre la evolución de sistemas activos y plantea nuevas preguntas sobre su futuro. Los detalles de una investigación publicada en revista Science

Guardar
El chorro detectado en VV
El chorro detectado en VV 340a expulsa gas a lo largo de 20.000 años luz, frenando la formación de nuevas estrellas en la galaxia POLITICA INVESTIGACIÓN Y TECNOLOGÍA NASA

Un grupo internacional de astrónomos ha identificado, por primera vez, un chorro de agujero negro con la capacidad de transformar de forma radical una galaxia entera. El hallazgo, publicado el 8 de enero de 2026 y se desprende un estudio publicado en la revista científica Science, está centrado en la galaxia VV 340a, donde se ha detectado cómo un flujo energético expulsa material clave y altera la formación de nuevas estrellas.

Las observaciones muestran que este chorro precesante —cuyo flujo va cambiando de dirección paulatinamente— alcanza hasta 20.000 años luz desde el núcleo de la galaxia. Se trata de una extensión nunca antes vista para este tipo de fenómeno en una galaxia de disco activa. El gas sobrecalentado forma una impresionante “lanza” alineada con el centro galáctico, sirviendo como registro de actividad prolongada.

El equipo comprobó la precesión del chorro al observar la trayectoria en forma de S que describe el material expulsado. Habitualmente este efecto se presenta en galaxias elípticas antiguas, carentes de formación estelar. Sin embargo, en la investigación se destaca que VV 340a es una galaxia activa y aún en proceso de fusión, lo que convierte el hallazgo en un caso atípico para la astrofísica.

Por primera vez, un chorro
Por primera vez, un chorro precesante de agujero negro se observa en una galaxia de disco activa, desafiando lo conocido por la astrofísica EFE/NOIRLab/NSF/AURA/J. da Silva

La magnitud del suceso resulta notable. El flujo de gas elimina la materia prima suficiente para impedir el nacimiento de casi veinte estrellas similares al Sol cada año. Justin Kader, investigador principal de la Universidad de California en Irvine, explicó que los datos del Observatorio Keck permitieron dimensionar este fenómeno. El instrumento Keck Cosmic Web Imager permitió seguir el gas más distante del agujero negro, reconstruyendo así la persistencia y potencia del chorro a lo largo del tiempo.

Este flujo interfiere directamente en la supresión de formación estelar. Al desplazar el gas primordial, impide la concentración necesaria para crear nuevas generaciones de estrellas, modificando el futuro evolutivo de la galaxia. Las mediciones muestran que, al disminuir su velocidad, el chorro desplaza material progresivamente más frío, agotando los depósitos necesarios para la formación estelar.

Para entender el fenómeno, los investigadores combinaron observaciones ópticas del Observatorio W. M. Keck en Hawái, imágenes infrarrojas del telescopio James Webb y registros de radio del VLA (Very Large Array).

El hallazgo obliga a revisar
El hallazgo obliga a revisar los modelos sobre la influencia de los agujeros negros en la evolución galáctica y plantea nuevos interrogantes sobre la Vía Láctea. "AFP PHOTO / Yu Jingchuan / Beijing Planetarium via the China Academy of Sciences"

El James Webb detectó la mayor estructura de gas coronal jamás observada, un plasma de alta temperatura que, en VV 340a, se extiende por miles de pársecs, muy por encima de lo detectado en sistemas anteriores. Solo la combinación de distintas longitudes de onda permitió dimensionar la magnitud y peculiaridad del chorro.

La rareza de VV 340a es clave. Su condición de galaxia de disco en fusión y con actividad estelar la distingue de los casos documentados previamente, que se encontraban en sistemas viejos y ya agotados. El estudio indica que este descubrimiento obliga a revisar los modelos clásicos sobre la relación entre los agujeros negros y el desarrollo galáctico.

El estudio también abre nuevos interrogantes. El equipo dirigido por Kader explora la posibilidad de que exista un sistema binario de agujeros negros en el centro de VV 340a, lo que podría explicar la precesión del chorro. Vivian U, astrónoma de Caltech/IPAC y coautora, declaró: Apenas comenzamos a comprender la frecuencia de esta clase de actividad”.

Los expertos debaten sobre si fenómenos parecidos podrían darse en galaxias del tipo de la Vía Láctea. Este hallazgo redefine la visión sobre cómo eventos extremos en el núcleo galáctico pueden alterar completamente el rumbo de una galaxia y ofrecen nuevas perspectivas para el estudio de nuestro propio entorno cósmico.