
La Organización Mundial de la Salud (OMS) postula que la demencia “es el resultado de diversas enfermedades y lesiones que afectan el cerebro. La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia y puede representar entre un 60% y un 70% de los casos”.
Si bien no hay un tratamiento específico que cure de manera definitiva el Alzheimer, la ciencia avanza desde hace tiempo en mejorar la calidad de vida de los pacientes. En ese sentido, recientemente, un equipo de científicos de Scripps Research, en Estados Unidos, analizó un compuesto derivado del ácido carnósico, presente en el romero y la salvia, con potencial para el tratamiento de la patología.
La investigación, publicada en Antioxidants, mostró que este derivado, denominado diAcCA, podría mejorar la memoria y aumentar la densidad sináptica en modelos animales, en este caso ratones, con la enfermedad.
“El ácido carnósico es un compuesto antioxidante y antiinflamatorio que actúa activando las enzimas que forman el sistema de defensa natural del cuerpo. Si bien el ácido carnósico puro es demasiado inestable para ser utilizado como medicamento, los científicos de Scripps Research han sintetizado una forma estable, el diAcCA. Este compuesto se convierte completamente en ácido carnósico en el intestino antes de ser absorbido por el torrente sanguíneo”, divulgaron en un comunicado en Scripps Research.

Y ampliaron: “Cuando se utilizó diAcCA para tratar modelos de ratón de la enfermedad de Alzheimer, se lograron dosis terapéuticas de ácido carnósico en el cerebro y se produjo una mejora de la memoria y de la densidad sináptica, o más sinapsis (que representan las conexiones entre las células nerviosas), en el cerebro. Dado que el deterioro de las sinapsis neuronales también está estrechamente relacionado con la demencia en la enfermedad de Alzheimer, este enfoque podría contrarrestar la progresión del deterioro cognitivo”.
Cómo actúa el ácido carnósico
Los especialistas también remarcaron que el análisis de muestras de tejido evidenció que el fármaco “redujo notablemente la inflamación en el cerebro”. En tanto, repasaron que este compuesto único “se activa por la misma inflamación que luego combate y, por lo tanto, solo es activo en áreas del cerebro que sufren daño inflamatorio. Esta selectividad limita los posibles efectos secundarios del ácido carnósico, que se encuentra en la lista de ‘generalmente considerado seguro’ (GRAS) de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos, lo que facilita el camino para los ensayos clínicos”.
El neurólogo Stuart Lipton, uno de los autores de este trabajo, explicó: “Al combatir la inflamación y el estrés oxidativo con este compuesto diAcCA, aumentamos la cantidad de sinapsis en el cerebro. También eliminamos otras proteínas mal plegadas o agregadas, como la tau fosforilada y la beta amiloide, que se cree que desencadenan la enfermedad de Alzheimer y sirven como biomarcadores del proceso patológico”.

De acuerdo a lo descrito por los expertos en el comunicado, Lipton y sus colegas habían planteado anteriormente que el ácido carnósico “atraviesa la barrera hematoencefálica y activa la vía transcripcional Nrf2, que activa genes antioxidantes y antiinflamatorios. Pero el compuesto se oxida fácilmente, lo que lo hace inadecuado como medicamento debido a su corta vida útil”.
Bajo estos preceptos, en esta instancia de investigación, sintetizaron “una variedad de derivados del ácido carnósico y seleccionaron el diAcCA como el mejor candidato debido a su estabilidad, biodisponibilidad y otras propiedades similares a las de los fármacos. A continuación, el grupo de Lipton trató modelos de ratón con el compuesto durante tres meses. El grupo examinó a los ratones probando su aprendizaje espacial y su memoria en pruebas de comportamiento y luego analizando el tejido cerebral bajo el microscopio”, escribieron en el documento.
“Realizamos múltiples pruebas de memoria diferentes y todas mejoraron con el fármaco. No solo ralentizó el deterioro, sino que mejoró prácticamente hasta volver a la normalidad”, dijo Lipton.
El análisis de los expertos reveló, tal como reflejó el comunicado, “un aumento de la densidad sináptica neuronal y una disminución de la formación de agregados de tau fosforilada y placas de beta-amiloide. Los ratones toleraron bien el diAcCA. En estudios de toxicidad, el compuesto incluso alivió la inflamación basal en el esófago y el estómago al convertirse en ácido carnósico”.

Según se reveló, los ratones ingirieron aproximadamente un 20% más de ácido carnósico después de ingerir diAcCA que después de tomar ácido carnósico simple. La mayor parte del ácido carnósico se oxida mientras se almacena o al ingerirlo. Lipton destacó que diAcCA “produce más ácido carnósico en la sangre que si se tomara ácido carnósico solo”.
Asimismo, el especialista planteó que, en un futuro, el diAcCA podría funcionar en conjunto “con los tratamientos para el Alzheimer que se encuentran actualmente en el mercado. El fármaco no solo podría actuar por sí solo combatiendo la inflamación, sino que podría hacer que los tratamientos con anticuerpos amiloides existentes funcionen mejor al eliminar o limitar sus efectos secundarios, como una forma de hinchazón o hemorragia cerebral conocida como ARIA-E y ARIA-H”.
En el comunicado concluyeron: “Lipton espera que el diAcCA pueda ser aprobado rápidamente en ensayos clínicos debido a su perfil de seguridad. Cree que también podría explorarse como tratamiento para otros trastornos caracterizados por inflamación, como la diabetes tipo 2, las enfermedades cardíacas y otras formas de neurodegeneración como la enfermedad de Parkinson”.
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