
El dictador cubano, Miguel Díaz-Canel, tiene previsto asistir a la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York en septiembre, según informó el Miami Herald.
Hasta ahora, no se ha confirmado si Díaz-Canel ha obtenido una visa para viajar a Estados Unidos. Un representante del Departamento de Estado de EEUU declaró al medio estadounidense que, de acuerdo con la legislación estadounidense, los registros de visas son confidenciales, por lo que no pueden revelarse detalles sobre casos individuales.
En cuanto a las razones de la posible visita de Díaz-Canel, fuentes informadas que solicitaron anonimato, ya que no están autorizadas para hablar públicamente, señalaron que Cuba preside actualmente el G-77 más China. Este grupo, que se originó en el movimiento de países no alineados de la ONU, ahora incluye a 123 naciones en desarrollo. Inmediatamente antes de dirigirse a Nueva York, Díaz-Canel organizará una cumbre de este grupo en La Habana.
Este asunto será un punto focal para Díaz-Canel en la Asamblea General de la ONU. Los medios estatales cubanos aún no han reportado sobre el posible viaje del líder, y la embajada de Cuba en Washington no ha respondido a una solicitud de comentario por parte del Herald.

Se espera que el dictador cubano pueda viajar a Nueva York para asistir a la Cumbre de los Objetivos de Desarrollo Sostenible el lunes 18 y pronunciar un discurso durante el debate general que inicia el martes 19.
Este posible viaje a Nueva York de Díaz-Canel resalta la tensa relación entre Cuba y el gobierno de Joe Biden, que ha mantenido en gran medida la política actual hacia la isla. A pesar de algunos avances en acuerdos de colaboración en áreas como la migración, la posibilidad de un retorno a la política de acercamiento de la era de Obama parece haber sido descartada por ambas partes.
La situación actual se encuentra en un punto muerto debido a dos cuestiones principales: el gobierno de Biden ha mantenido a Cuba en la lista de estados patrocinadores del terrorismo, una designación impuesta por el ex presidente Trump, y Cuba no ha cumplido con las demandas de Estados Unidos en relación con los presos políticos en la isla.
En julio, el secretario de Estado Antony Blinken instó a la liberación de los presos políticos en Cuba, mientras que el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, expresó a principios de este mes que Cuba estaría dispuesta a dialogar sobre los prisioneros en ambos países. Fernández de Cossío también manifestó dudas sobre la voluntad de mejorar la relación y expresó la disposición de Cuba para discutir los derechos humanos, pero enfatizó que debe ser una conversación integral.
Ésta sería la segunda visita de Díaz-Canel a la Asamblea General.
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