La respuesta al ébola en la RDC necesita 1.600 camas y 5.000 sanitarios suplementarios

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Ginebra, 8 sep (EFE).- La respuesta al brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC), el segundo peor de la historia desde el descubrimiento de esta enfermedad en 1976, requiere de 1.600 camas de hospital y 5.000 trabajadores sanitarios suplementarios, dijo este martes la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Desde el pasado mayo, cuando se declaró que este brote constituía una amenaza a la salud pública internacional, se han habilitado cerca de 1.400 camas en 59 centros especializados de tratamiento, pero el número de enfermos implica que se requieren medios adicionales.

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"Más de 900 camas fueron instaladas durante los dos primeros meses, en una de las operaciones de ampliación de la capacidad de atención contra el ébola más rápidas de las que se tiene constancia, incluso en comparación con la respuesta al brote de África Occidental", que en 2015 causó más de 11.000 muertes, señaló el experto de la OMS, Luca Fontana, a su retorno de la RDC.

En cuanto a personal se cuenta actualmente con 4.000 efectivos, pero se necesitan un total de 9.000 porque una enfermedad tan contagiosa y difícil de tratar como el ébola requiere de tres trabajadores sanitarios por cada paciente.

En una conferencia de prensa en Ginebra -tras haber retornado de una misión para evaluar el estado del brote de ébola-, Fontana recordó que esos requerimientos hacen subir rápidamente el presupuesto para contención de este brote epidémico, que incluso comprende tareas como la instalación de sistemas de agua, paneles solares y otros servicios básicos.

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"Cada vez que un trabajador sanitario entra en la zona de pacientes con todo el equipo de protección individual, el coste es de aproximadamente 25 dólares. Tenemos a cientos de trabajadores entrando en la zona de pacientes todos los días, y basta pensar en estos equipos de protección individual, que hay que adquirir, transportar en avión, utilizar una sola vez y eliminar de forma segura sobre el terreno", explicó.

Y las camas no son simplemente esto, sino "espacios completos de atención, diseñados para ofrecer cuidados seguros, dignos y humanizados, proteger al personal sanitario y facilitar el acceso de las familias", agregó.

El experto también indicó que se requiere un plan "más descentralizado" para gestionar este brote y acercar los servicios a las comunidades.

"Durante mi reciente misión a la RDC, los pacientes llegaban al centro de tratamiento de Bunia desde aldeas situadas a gran distancia, una señal de que el brote se está extendiendo y de que es necesario avanzar hacia un modelo más descentralizado", enfatizó.

La OMS considera que, a estas alturas, la respuesta al ébola necesita de nuevos socios y organizaciones internacionales que ayuden a mantener operativas las instalaciones y prestar atención a los pacientes.