Este fin de semana registró récords de máximas de más de 40ºC y de mínimas de más de 25ºC

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Este fin de semana registró récords en distintos puntos de España de máximas de más de 40ºC y de mínimas de más de 25ºC, según ha señalado a través de 'X' la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). En concreto, el viernes se batieron numerosos récords de temperatura máxima, especialmente en el norte y este peninsular.

Por ejemplo, la estación de Logroño Aeropuerto superó por primera vez en el otoño climatológico los 40ºC y registró 40,5ºC, 1,5ºC por encima de su récord anterior (39ºC, al que llegó el 7 de septiembre de 1988). Todavía más años tenía el récord que se rompió este viernes en Girona: la estación registró 37,7ºC, 0,7ºC más que el 2 de septiembre de 1983.

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Por su parte, la de Lleida llegó hasta los 39,9ºC, lo que supone 2,5ºC más que su récord anterior (37,2ºC, que se remontaba al 5 de septiembre de 2016). Por otro lado, AEMET ha indicado que el sábado 5 se batieron numerosos récords de temperatura tanto máxima como mínima para septiembre. Algunas localidades alcanzaron por primera vez 40°C en septiembre; otras no bajaron de 25°C por primera vez también en ese mes.

Entre otras estaciones, ha apuntado a que Pamplona Aeropuerto registró 40,8ºC este día, mientras que Lleida llegó a los 40,2ºC. Además, se registraron noches tórridas --es decir, aquellas en las que los termómetros se quedan por encima de los 25ºC-- en la Base Naval de Rota (25,3ºC), Huelva Ronda Este (25,7ºC), Colmenar Viejo (25,8ºC), Morón de la Frontera (25,9ºC), Sevilla Aeropuerto (25,7ºC) y Zaragoza Aeropuerto (25,1ºC).

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El domingo 6 se volvieron a batir récords de calor para el mes de septiembre. De hecho, algunos superaron a los registros máximos que se habían alcanzado en días previos. Por ejemplo, Girona Aeropuerto llegó a los 38,7ºC (el día anterior se había situado en 38,6ºC). Por su parte, Lleida registró 40,3ºC (en la jornada previa había llegado a los 40,2ºC).

EL MEDITERRÁNEO REGISTRÓ EL RÉCORD DE 28,54ºC EL 13 DE AGOSTO

Todo esto ha tenido lugar dos semanas después de que las aguas superficiales del Mediterráneo alcanzaran en su conjunto los 28,54ºC, cosa que según AEMET hicieron el pasado 13 de agosto. Esta es la temperatura más alta que se registra desde al menos 1940. "Durante prácticamente todo agosto el Mediterráneo batió récords diarios de temperatura", ha añadido en 'X' el organismo estatal.

La meteoróloga de Eltiempo.es Marta Almarcha ha apuntado a que el hecho de tener temperaturas "altísimas" en el Mediterráneo no significa "necesariamente" que se vayan a producir inundaciones y lluvias torrenciales en otoño. "Un mar más cálido no genera por sí solo lluvias torrenciales, pero sí que aporta más humedad y energía a las capas bajas de la atmósfera", ha indicado en declaraciones a Europa Press.

Eso sí, si se dan danas, la humedad que aportará el Mediterráneo puede ayudar a alimentar sistemas tormentosos y dejar precipitaciones más intensas. Además, Almarcha ha especificado que no siempre es necesario que se forme una dana para que se produzcan estos episodios tormentosos.

"Una vaguada pronunciada unida a vientos marítimos persistentes también podría provocar eventos extremos. Para que se produzca un episodio extremo de lluvias, deben coincidir varios factores atmosféricos: inestabilidad, humedad, dinámica en altura, convergencia de vientos y una configuración persistente", ha indicado.

FALTA "LA MECHA" QUE PROVOQUE LLUVIAS EXTREMAS

En líneas similares, el climatólogo de Meteored, Samuel Biener, ha hecho hincapié en que un mar caliente no genera por sí solo lluvias torrenciales. "Si fuera así, habríamos tenido lluvias continuas e intensas todo el verano en el Mediterráneo, justo cuando se han batido récords de temperatura. Recordemos que hace unas semanas se alcanzaron los 33ºC en Dragonera, Mallorca", ha explicado en declaraciones a Europa Press.

Biener ha hecho hincapié en que no todas las danas provocan lluvias extremas, ni todas las precipitaciones extremas están causadas por una gota fría o una dana. De esta manera, ha apuntado a que este año hay un potencial "mayor" de lluvias muy intensas y que es "bastante probable" que en algún punto de la cuenca mediterránea se produzca un gran episodio de lluvias torrenciales.

Sin embargo, falta "la mecha" que provoque un gran episodio de precipitaciones extremas. "Si no hay una situación que dispare la inestabilidad --en este caso, suele ser el descuelgue de una dana, una gota fría o una vaguada--, el mar caliente no sirve de nada por sí solo", ha explicado.

En este sentido, ha señalado que se han producido otoños muy secos en los últimos años en el este peninsular y Baleares a pesar de que el Mediterráneo estaba muy caliente ya que aunque entraron las borrascas del oeste no se produjo una situación favorable para generar lluvias intensas.