
El Parlamento de Lituania ha decidido este jueves la revocación de la inmunidad del que fuera primer ministro entre 2016 y 2020, Saulius Skvernelis, y que ahora se enfrentará por la vía legal a las investigaciones lanzadas por la Fiscalía General sobre supuestos sobornos.
La decisión del Seimas a petición de la Fiscalía, y apoyada por el propio Skvernelis, le retira la inmunidad para poder ser juzgado sobre los supuestos sobornos de al menos 51.000 euros que acordó y aceptó, según denuncia la Fiscalía. Estos episodios habrían sucedido entre junio y noviembre de 2025, cuando Skvernelis ejercía como presidente del Seimas.
Con un total de 102 parlamentarios, con mayoría absoluta y un solo un voto en contra y dos abstenciones, el Parlamento ha dado el paso para investigar al político que viene insistiendo en su inocencia.
"Sin duda, no es fácil estar aquí hoy, pero así son las cosas", ha expresado el ex primer ministro, al que se le podía ver "visiblemente afectado" según ha informado la cadena estatal LRT.
"Hoy es el día más importante de mi vida simplemente por tener la oportunidad de defender mis derechos por la vía legal, en un estado regido por el Estado de Derecho", ha declarado Skvernelis ante los diputados lituanos reunidos en el Seimas.
DEFIENDE SU INOCENCIA ANTE EL SEIMAS
El exlíder lituano ha querido defenderse ante el Parlamento de lo que ha llamado "chismes" y "rumores" y que han dañado en gran parte su "estatus". "Era necesario defenderme de estas informaciones. Esta votación es muy importante, pues me brinda la oportunidad de ejercer mis derechos, también contemplados en el Código de Procedimiento Penal, para participar activamente en el proceso penal", ha señalado.
Skvernelis instó a los miembros del Seimas a votar a favor de retirarle la inmunidad y criticó la privación de la presunción de inocencia. "Llevamos más de 35 años con un Estado restaurado y seguimos construyendo un Estado de Derecho, pero aún no hemos logrado aplicar el principio fundamental de la presunción de inocencia. Si bien hoy me presento ante ustedes sin ser siquiera sospechoso, ya he sido condenado al convertirme en sospechoso y acusado", ha declarado.
También ha afirmado que habría considerado dejar su acta, pero ha señalado que "necesita un ingreso para afrontar una defensa legal costosa". Por otro lado, ha confirmado que su carrera política ha terminado. "El fin de mi carrera fue el 9 de febrero", ha declarado, momento en el que se llevaron a cabo las acusaciones formales.
"Todo tiene un principio y un fin, ha pasado una década. Me encontré inesperadamente en la política, y la abandono de la manera más inesperada. Es una lástima que sea en estas circunstancias", ha sentenciado, afirmando que "ni siquiera la historia reciente puede borrar su servicio al Estado".