Macron defiende vetar redes sociales a menores para combatir falta de atención y soledad

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París, 16 abr (EFE).- El presidente francés, Emmanuel Macron, defendió este jueves prohibir las redes sociales a los menores de 15 años por la necesidad de combatir la falta de atención y la soledad, y de ralentizar un poco su ritmo, y ayudar a los jóvenes a conocer mejor su lengua para ayudarles a convertirse en ciudadanos.

"Ante la falta de atención y la soledad, está la lectura, están las palabras; así que aprenderlas y sacadles el máximo provecho. Pero necesitamos bajar un poco el ritmo y ayudaros a convertiros en adultos y, sobre todo, en ciudadanos", dijo Macron a un grupo de jóvenes en la Ciudad Internacional de la Lengua Francesa en la localidad de Villers-Cotterêts, a unos 86 kilómetros de París.

A pocas horas de reunirse esta tarde por videoconferencia con una quincena de líderes europeos para tratar de impulsar la creación a nivel comunitario de una mayoría de edad digital, Macron argumentó que el auge de las plataformas digitales en la última década ha generado un entorno sin normas claras para las nuevas generaciones, al que describió como una "jungla" que capta la atención de los jóvenes y dificulta su capacidad de concentración.

Según explicó, el consumo constante de contenidos breves y superficiales está erosionando hábitos como la lectura, la escucha activa y la paciencia en la interacción social.

Durante el acto en Villers-Cotterêts, centrado en la promoción de la lengua francesa, Macron subrayó que dos problemas se han intensificado en la sociedad contemporánea: la falta de atención y el aumento de la soledad, fenómenos que, dijo, afectan especialmente a niños y adolescentes, aunque también alcanzan a los adultos.

Por esa razón, incidió en la necesidad de establecer límites más estrictos al uso de redes sociales en edades tempranas y vinculó esta propuesta con una estrategia más amplia de refuerzo del aprendizaje lingüístico y cultural.

En particular, el presidente francés insistió en la importancia de dedicar más tiempo a la lectura, la escritura y actividades como el teatro, que permiten a los jóvenes comprender mejor su idioma y desarrollar vínculos sociales más sólidos, afirmó.

El presidente también planteó la instauración de una jornada mensual sin conexión digital, con el objetivo de fomentar la interacción directa y recuperar prácticas como la lectura en voz alta, que consideró clave para mejorar la comprensión y la confianza personal. Asimismo, abogó por incorporar de forma regular en las escuelas espacios dedicados a la lectura compartida.

En su intervención, destacó el valor de la lengua como elemento de cohesión social e identidad colectiva, recordando su papel histórico en la construcción del Estado francés.

A su juicio, el dominio del idioma no solo facilita la comunicación, sino que resulta esencial para formar ciudadanos capaces de escuchar, expresarse y participar en la vida pública.

Un alegato que tendrá ocasión de reiterar esta tarde a la quincena de líderes europeos participantes en la reunión convocada por el presidente francés, entre los que figuran, además de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, los jefes de Estado o Gobierno de los seis países que ya han avanzado a nivel nacional en el veto a los menores a las redes sociales: España, Italia, Grecia, Dinamarca, Eslovenia y Francia.

Esta iniciativa, en la que París fue abanderada en Europa, está avanzando en la UE de forma unilateral y desordenada: Francia, Grecia, Dinamarca y Eslovenia quieren fijar la edad digital mínima en 15 años, España, en 16, al igual que en Eslovaquia; y en Italia, algunas fuerzas políticas abogan por los 14. Chipre también se ha sumado a la iniciativa de establecer una edad mínima.

Sin embargo, en el otro lado están varios países -especialmente los nórdicos y bálticos- que se oponen firmemente. EFE

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