Los costes laborales en España suben un 3,5% en 2025, pero siguen lejos de la media de la UE

El valor por hora sigue por debajo del promedio continental pese a incrementarse al mismo ritmo que otros países, según Eurostat, lo que mantiene la brecha respecto a las economías más potentes del norte y centro de Europa

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Luxemburgo registra el nivel más alto de costes laborales por hora en la Unión Europea, con un monto de 56,8 euros en 2025, según datos publicados por Eurostat. El mismo informe sitúa a España en 26,4 euros, lo que, aunque implica un incremento del 3,5% respecto al año anterior, consolida al país en el rango medio-bajo de coste laboral dentro del bloque comunitario. Esta cifra permanece por debajo tanto de la media de la UE, que se sitúa en 34,9 euros, como de la zona euro, cuyo promedio alcanza los 38,2 euros. De acuerdo con Eurostat, esta situación evidencia la persistencia de una brecha considerable en comparación con las economías más robustas del norte y centro del continente.

Las estadísticas difundidas este martes por Eurostat muestran que el valor promedio por hora en España se ha incrementado al mismo ritmo que otros estados miembros, aunque el país no logra cerrar distancias con las naciones que encabezan la clasificación. Dinamarca, por ejemplo, alcanza los 51,7 euros, mientras que Países Bajos presenta un coste de 47,9 euros por hora. Por el contrario, otros estados mantienen cifras significativamente menores, como Bulgaria, con 12 euros por hora, Rumanía con 13,6 euros y Hungría, que se sitúa en 15,2 euros. Eurostat también indica que los costes laborales en la UE oscilan en función de la ubicación geográfica y el desarrollo económico, motivo por el cual subsisten diferencias pronunciadas entre países.

En el contexto del año 2025, el incremento global del coste laboral por hora en la Unión Europea alcanzó un 4,1%, mientras que en el marco de la zona euro el ascenso fue del 3,8%. España, con una subida del 3,5%, siguió una evolución próxima a la media del bloque. El informe de Eurostat destaca que este porcentaje es similar al registrado en Chipre y Luxemburgo, aunque está por debajo de los aumentos detectados en varios países del este de Europa. Bulgaria lidera el crecimiento en este indicador, con una suba del 13,1%, secundada por Croacia, con un 11,6%, y Eslovenia, que reportó un incremento del 9,3%. De este modo, se observa que el alza de los costes laborales es más pronunciada en algunas economías emergentes.

A nivel general, todos los países de la zona euro—con la única excepción de Malta—experimentaron incrementos en el coste laboral por hora. Malta constituye el único caso de retroceso dentro del bloque, con una caída del 0,5%. Francia e Italia reportaron los aumentos menos acentuados, del 2% y 3,2% respectivamente. Eurostat recalca que, pese a la tendencia común al alza, persisten grandes disparidades entre las distintas economías que integran el área común.

El análisis de Eurostat no se limita únicamente al componente salarial, sino que incorpora también los llamados costes no salariales, como las cotizaciones sociales que recaen sobre el empleador. Según el informe, estos costes representan el 24,8% del total en la UE y un 25,6% en la zona euro. En países como Francia, Suecia y Eslovaquia, el peso de estos gastos es considerablemente superior al promedio, alcanzando el 32,3% en el caso francés, 31,7% en Suecia y 28,6% en Eslovaquia. En el extremo opuesto, Rumanía, Lituania y Malta aparecen con niveles mucho más bajos: 4,8%, 5,5% y 5,8% respectivamente.

En el desglose proporcionado por Eurostat, la distribución de costes laborales pone de manifiesto tanto la disparidad estructural entre las economías europeas como la convergencia de tendencias al alza. La publicación subraya que, pese a los incrementos sostenidos de los últimos años, España continúa sin reducir la brecha respecto a los países con las estructuras laborales más avanzadas y los mayores niveles de remuneración por hora, fenómeno que se repite en otros miembros del sur y este europeo.

La comparación dentro del bloque pone también en evidencia la diversidad en los sistemas de protección social y la carga que representan para las empresas, aspecto destacado en los datos sobre costes no salariales. El medio Eurostat resalta que esta variable contribuye de manera significativa a las diferencias observadas en los costes laborales totales, al tiempo que influye en las decisiones de inversión y en el atractivo de los mercados de trabajo.

Finalmente, Eurostat detalla que, aunque los datos corroboran un proceso de incremento generalizado en el entorno comunitario, las economías del este mantienen tanto los menores costes como los crecimientos relativos más altos. Esto incide tanto en los flujos de empleo como en la competitividad de las distintas regiones europeas en el contexto de un mercado común caracterizado por fuertes contrastes internos.