
La toma de postura sobre el impacto en el sector primario y las críticas a la introducción provisional del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur han ocupado el centro del debate, con la portavoz de Vox, Leticia Díaz, advirtiendo que si se permite la aplicación del tratado antes del dictamen del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), podrían cerrarse explotaciones ganaderas en localidades como Soba o Valderredible de forma irreversible. Este cuestionamiento se dirigió específicamente a la petición de Vox de que el Parlamento cántabro promueva un referéndum consultivo sobre el acuerdo, además de suspender cualquier avance mientras el TJUE no se pronuncie. La propuesta, sin embargo, no prosperó en el Pleno, ya que tanto el Partido Popular (PP) como el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) votaron en contra, postura que, según reportó el medio, refuerza el respaldo de la mayoría de la Cámara al pacto con Mercosur, bajo el argumento de sus potenciales beneficios económicos y la urgencia de reformas en el sector agrario.
De acuerdo con la información consignada por los medios, la iniciativa parlamentaria impulsada por Vox buscaba detener la aplicación pasajera del tratado entre la Unión Europea y los países sudamericanos integrantes de Mercosur. El texto presentado argumentaba la necesidad de que la ciudadanía se pronuncie mediante referéndum y expresaba preocupaciones sobre las repercusiones de permitir la entrada de productos agropecuarios de estos países en condiciones que podrían perjudicar a los productores locales. Leticia Díaz insistió en que el sector agrario español ya enfrenta dificultades graves por el aumento de los costes y la escasez de relevo generacional, lo que a su juicio agravaría la situación si se suma la competencia externa promovida por el acuerdo. También señaló el uso de "fitosanitarios u hormonas que aquí son ilegales" en los productos importados y denunció la “hipocresía climática” que supone exigir a los productores europeos normas ambientales mientras se acepta mercancía de países que han realizado talas masivas.
Durante el debate en la Cámara, el Partido Popular argumentó que el acuerdo con Mercosur puede traer ventajas relevantes como la eliminación de aranceles, el crecimiento en el comercio exterior y la posible creación de más de 22.000 empleos. El portavoz popular, Juan José Alonso, declaró que el verdadero desafío para el sector agrícola no proviene del pacto con Mercosur, sino de las políticas gubernamentales y la desconfianza generada por el Ejecutivo nacional. Defendió la importancia de que se incorporen controles y condiciones de reciprocidad en la aplicación del acuerdo, subrayando que con la “protección y con controles”, el tratado puede fortalecer al sector agrario en vez de debilitarlo. Para el PP, las mejoras introducidas y la supervisión garantizan una evolución positiva para el campo.
El Partido Socialista, según detallaron los medios, sostuvo una postura similar al PP sobre la oportunidad que representa el tratado, rememorando el proceso de adaptación que experimentó el sector lácteo español tras la entrada a la Comunidad Económica Europea hace cuatro décadas. Joaquín Gómez, diputado socialista, subrayó que en aquel entonces los ganaderos españoles afrontaron el reto de igualarse a la competencia europea y, con el tiempo, lograron una posición destacada. Añadió que el reto presente reside más en el envejecimiento del sector y la dificultad para atraer a nuevas generaciones que en el acuerdo comercial en sí. A su entender, la situación de los precios de la leche y la carne en Cantabria se encuentra en niveles óptimos.
El Partido Regionalista de Cantabria (PRC) fue la única formación que respaldó la iniciativa de Vox, pese a admitir que existen puntos a favor del acuerdo con Mercosur. El portavoz regionalista, Pedro Hernando, expresó preocupación por el “desequilibrio” generado, ya que mientras algunos sectores económicos obtienen beneficios, el agrario asume costes desproporcionados. En su intervención ante el Parlamento, Hernando alertó sobre la inmediatez e irreversibilidad de los efectos en el sector primario, y cuestionó que se recurra a la aplicación provisional del tratado en tanto persisten dudas y no existe una resolución definitiva del Parlamento Europeo ni del TJUE. Tanto Vox como el PRC recalcaron que dicha provisionalidad contó con el respaldo de populares y socialistas europeos, a pesar de que representantes de estos grupos acudieron recientemente a manifestaciones de ganaderos donde expresaron reservas sobre Mercosur.
El debate coincidió con una concentración de ganaderos en Meruelo que protestaban por el descenso del precio de la leche. Los argumentos expresados por Vox en la sesión parlamentaria hicieron referencia a esta coyuntura, alertando que la entrada en vigor del acuerdo comercial podría suponer un agravante estructural para el sector ante la pérdida de explotaciones y el agravamiento de la crisis de relevo generacional. La portavoz de Vox enfatizó que “introducir ahora la competencia de Mercosur es darle el tiro de gracia” al campo cántabro. El grupo defendió, en palabras de Leticia Díaz, que “si el acuerdo se está revisando en el TJUE, lo prudente y lo legal es esperar”.
Por otro lado, tanto el PP como el PSOE rechazaron las acusaciones de falta de protección al sector primario y mostraron conformidad con la estrategia de adaptar y modernizar la agricultura y ganadería regionales frente a los retos comerciales globales. El diputado popular Juan José Alonso argumentó que la campaña de rechazo al acuerdo es “demagógica y populista”, porque “no explican a los ganaderos de Cantabria qué sería de nuestro sector primario si rompemos con Europa como pretenden”. Del lado socialista, Gómez defendió la adaptación como clave para no quedar fuera del mercado y valoró la capacidad del sector para transformar los retos en oportunidades desde el acceso de España a la comunidad europea.
La votación final dejó en minoría a Vox y PRC, consolidando el respaldo mayoritario en el Parlamento cántabro al acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur con las condiciones añadidas de protección y supervisión. Durante la sesión, desde la oposición se denunció también la falta de coherencia de populares y socialistas, señalando que muchos de sus miembros acudieron a protestas agrarias, pero luego apoyaron medidas en instancias europeas. Leticia Díaz de Vox resaltó esta paradoja señalando que “la verdadera foto se produce hoy votando”.
La resolución parlamentaria refleja las profundas divisiones sobre los retos del sector primario frente a los acuerdos internacionales de comercio, y marca la posición de la mayoría de la Cámara favorable a avanzar con el tratado de Mercosur bajo mecanismos de control y revisión. Según publicó el medio, la discusión parlamentaria se produjo en un contexto de elevada tensión en el sector primario, tanto por el encarecimiento de insumos y la ausencia de relevo generacional como por el temor ante la progresiva apertura a productos importados bajo normas diferentes a las europeas.
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