Autoridades mexicanas detienen al líder y a otros siete miembros de Cárteles Unidos

Nueve viviendas fueron registradas en Michoacán y Puebla tras la captura de Jesús Mendoza Castillo y otros individuos, incautándose armas, narcóticos y dinero, mientras la Fiscalía destaca que esto representa “un golpe importante a la delincuencia organizada”

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Ulises Lara López, portavoz de la Fiscalía General de la República, destacó que la investigación incluyó operaciones técnicas como monitoreo de comunicaciones, seguimiento en plataformas digitales, georreferenciación y análisis de información, lo que facilitó la identificación de rutas, horarios y domicilios empleados por miembros de la organización para almacenar armas y narcóticos. Según reportó la Fiscalía, estos métodos permitieron coordinar las acciones necesarias para proceder con los arrestos y registros.

De acuerdo con el medio citado, la acción policial derivó en la detención de Jesús Mendoza Castillo, apodado 'Gallo', 'Licenciado' o 'Serrucho', a quien las autoridades identificaron como líder de la agrupación delictiva Cárteles Unidos. Junto a Mendoza Castillo, agentes federales también detuvieron a Uziel Morales Baltazar, José Alfonso Castillo Sánchez, Jaime Sánchez Soriano, Bulmaro Mendoza Castillo, Agustín Felipe López Morales, Flavio Eduardo Sánchez Zamora y Joaquín Sánchez Sánchez. Las detenciones se llevaron a cabo en operativos realizados en Michoacán y Puebla.

El medio indicó que las intervenciones de las fuerzas federales abarcaron nueve registros en diferentes domicilios ubicados en Tancítaro, Uruapan, Apatzingán —en el estado de Michoacán—, así como en Santa María La Alta, en Puebla. Durante estos cateos, los elementos de la Fiscalía decomisaron diversas armas de fuego, tanto largas como cortas, municiones, cargadores, dinero en efectivo, probable narcótico y otros objetos vinculados a las actividades de la banda delictiva. Además, las propiedades utilizadas como resguardo para estos fines también fueron aseguradas.

Los integrantes de la agrupación se dedicaban, según detalló la Fiscalía General de la República y recogió el medio, al tráfico de drogas, armas y operaciones de lavado de activos. Entre las actividades del grupo se encontraba el traslado de estupefacientes desde México hacia Kansas City, en el estado de Missouri, Estados Unidos. Esta ruta internacional formaba parte de la red criminal detectada por las autoridades durante la investigación.

Según publicó la fuente, el portavoz Ulises Lara López aseguró que la coordinación entre las áreas responsables y el uso de herramientas tecnológicas avanzadas fueron factores clave para localizar los espacios y redes utilizadas por los detenidos. Expresó que “estos resultados representan un golpe importante a la delincuencia organizada y evitan que grupos criminales continúen su operación que tanto daño causa a la sociedad”.

En el operativo participaron elementos de la Fiscalía General de la República tanto en Michoacán como en Puebla, quienes trabajaron de forma conjunta para intervenir en inmuebles relacionados con la organización Cárteles Unidos. Las acciones desplegadas respondieron a órdenes judiciales emitidas dentro del marco de una investigación sobre tráfico de drogas, armas y lavado de dinero.

El decomiso incluyó armas de fuego de distintos calibres, cargadores con munición, sumas de dinero no especificadas y sustancias que las autoridades consideran probables narcóticos, según detalló el medio. El aseguramiento de estos bienes representa, en palabras del portavoz de la Fiscalía difundidas por el medio, una afectación directa a las finanzas y capacidades operativas de la organización criminal.

La investigación realizada por la Fiscalía permitió mapear la estructura delictiva y vincular a los detenidos con actividades de tráfico internacional de estupefacientes. Esta línea de investigación vincula a la organización con el envío de drogas hacia Estados Unidos, lo que revela la dimensión transnacional de las operaciones de Cárteles Unidos, según informó el medio.

El medio consignó que los detenidos permanecen a disposición de las autoridades federales, en espera de que se realicen las acciones legales correspondientes. La Fiscalía General de la República planea continuar con el análisis de los elementos recabados durante los registros para fortalecer la carpeta de investigación y sustentar las acusaciones ante la justicia mexicana.

Finalmente, el operativo contra Cárteles Unidos se enmarca dentro de las acciones de la estrategia federal contra el crimen organizado. Las autoridades mexicanas consideran que este tipo de intervenciones constituye una medida relevante para debilitar la estructura y el alcance de las organizaciones criminales que operan a nivel nacional e internacional, tal como remarcó la fuente original.