
El análisis detallado del riesgo de contraparte que realiza Banco Santander destaca una preocupación por los posibles impagos o la depreciación de las garantías financieras que aseguran los préstamos. La entidad advierte de que factores como las fluctuaciones macroeconómicas, el desarrollo de conflictos bélicos recientes en Oriente Próximo y Ucrania, así como eventos de fuerza mayor como desastres naturales, podrían llevar a una caída en el valor de los colaterales, dificultando que esos activos respalden adecuadamente los préstamos otorgados. Sobre este telón de fondo, Santander identifica la amenaza vinculada al "riesgo de contraparte" como una de las más relevantes en un entorno donde las turbulencias en fondos de inversión estadounidenses han puesto en el centro del debate la solidez del crédito privado. Según consignó el medio, esta alerta aparece en el Documento de Registro Universal que el banco presidido por Ana Botín remite cada año a los reguladores.
De acuerdo con lo publicado, el banco detalla que el riesgo contrapartida surge cuando se invierte en valores de otras entidades, se acuerdan contratos de derivados o se realizan transacciones en mercados de futuros, divisas o materias primas, donde el correcto cumplimiento de las obligaciones depende de terceros. El documento institucional, consignado por la fuente, enfatiza que "el grupo está expuesto al riesgo de contrapartida, además de a los riesgos de crédito asociados con sus actividades de préstamo". El banco identifica, por tanto, que su actividad ordinaria implica relaciones contractuales con brokers, agentes, bancos comerciales y de inversión, fondos de inversión, hedge funds y clientes institucionales, de los cuales depende el cumplimiento de pagos y otras obligaciones.
El medio detalló que la novedad del documento actual reside en la especificidad con la que Santander señala estos riesgos, frente a la descripción más general de ejercicios anteriores, en los que se limitaba a analizar de forma global el impacto potencial sobre el balance de un deterioro crediticio o una insuficiencia de provisiones. Ahora, el banco añade el matiz de que una depreciación de los colaterales no siempre viene motivada únicamente por la coyuntura económica, sino por factores súbitos y exógenos, como la aparición de conflictos geopolíticos o catástrofes naturales, haciendo hincapié en la naturaleza imprevisible de este tipo de impactos sobre la solvencia de los activos en garantía.
Santander advierte, según informó la fuente original, que los episodios de impago, incluso los meros rumores sobre la situación financiera de las contrapartes, pueden desencadenar efectos contagio en el mercado. Esto podría provocar problemas de liquidez no solo para la entidad afectada directamente, sino también para otras instituciones interconectadas en el sistema. El banco apunta en el documento que "muchas de las transacciones rutinarias en las que el grupo entra, le exponen a un riesgo de crédito significativo en caso de impago por una de sus contrapartes principales".
La entidad insiste en que, aunque decide enfatizar este riesgo en el documento actual debido al contexto internacional, el seguimiento de esta exposición no representa una novedad. El banco volcaba ya en informes previos el valor total de su riesgo de contrapartida, incluyendo cifras desglosadas para los diversos instrumentos financieros. Según el registro correspondiente al cierre de 2025, el grupo mantenía un riesgo de contraparte derivado de operaciones de crédito de derivados por 74.592 millones de euros, mientras que la exposición en derivados de renta fija ascendía a 40.599 millones de euros.
Estas cantidades, consignó el medio, representan una fracción reducida en comparación con la magnitud de derivados vinculados a tipo de interés y tipo de cambio en los que participa el grupo. En concreto, los derivados de tipo cambio totalizaban 1,6 billones de euros y los de tipo de interés alcanzaban los 8,9 billones de euros, lo que sitúa el riesgo de contrapartida de los segmentos de crédito y renta fija en un nivel comparativamente bajo respecto al conjunto de la operativa del banco en derivados financieros.
El entorno mundial, marcado por episodios de incertidumbre económica y financiera, así como por volatilidad en los mercados, ha motivado que las entidades financieras revisen y comuniquen con mayor detalle la exposición a riesgos sistémicos, con el propósito de reforzar la confianza entre inversores, reguladores y clientes. El documento anual presentado por Santander refleja así la presión que afrontan las grandes instituciones bancarias para adaptar su análisis y divulgación de riesgos a la evolución de los fenómenos globales y los desafíos derivados del mercado de crédito privado, cuyo comportamiento ha encendido las alertas tanto en Europa como en Estados Unidos, según argumentan los autores del informe y remarca la fuente original.
Últimas Noticias
Un escolta de Jill Biden se dispara en la pierna por accidente
El Instituto Cervantes de Los Ángeles nombra al cineasta y actor Gerald Fillmore como su primer artista residente
El creador nacido en Zaragoza, reconocido por su experiencia internacional y proyectos bilingües, inicia una residencia artística que promueve alianzas con universidades y eventos, impulsando historias en español para fortalecer la representación hispana en la industria audiovisual estadounidense
