El oro se desploma en medio de la crisis de Oriente Próximo y ve peligrar los 4.000 dólares

Tras superar un máximo histórico en enero, la cotización del metal precioso registró una caída abrupta de hasta 8,7% en una jornada, en medio de crecientes temores geopolíticos y un contexto internacional crecientemente volátil según analistas

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Información del mercado destaca que la cotización del oro experimentó un descenso cercano al 9% en las primeras horas del lunes, marcando un momento de alta volatilidad para el metal que lo llevó a rondar los 4.000 dólares por onza, cifra que no se registraba desde finales de noviembre de 2024. Según informó el medio fuente, este retroceso intradía representa la caída más pronunciada desde que el oro alcanzó máximos históricos a principios de año, en un contexto definido por la creciente incertidumbre vinculada al conflicto en Oriente Próximo.

De acuerdo con los datos recogidos por el medio fuente, la onza de oro al contado llegó a caer un 8,7% durante la sesión, situándose en un mínimo temporal de 4.099 dólares. Posteriormente, el precio mostró una leve recuperación que limitó el descenso a un entorno del 4,5%, estableciéndose en torno a los 4.280 dólares al final de la jornada. Este movimiento se produjo después de que, la semana anterior, el oro hubiera perdido la referencia de los 5.000 dólares, una barrera considerada fundamental por expertos y operadores del sector.

De acuerdo con el balance acumulado en lo que va de 2026, el precio de la onza reportó una reducción del 0,6%. Esta baja adquiere mayor dimensión al compararse con el récord de 5.595 dólares registrado el 29 de enero, lo que supone un retroceso de más del 23% respecto de aquel valor máximo, según consignó el medio fuente. El descenso ocurre en un escenario donde analistas como Kathleen Brooks, de XtB, destacan la intensidad del ajuste: “El precio del oro se desploma”, resumió la especialista, quien señaló que la amenaza a la cota de los 4.000 dólares se suma a la reciente pérdida del nivel de los 5.000 dólares observado la semana pasada.

El desarrollo de los acontecimientos en el mercado internacional de metales preciosos se vincula con el contexto de tensiones geopolíticas y las crecientes preocupaciones por la evolución del conflicto en Oriente Próximo, tal como informaron los analistas consultados por el medio fuente. Estas circunstancias han generado un clima de volatilidad que afecta no solo la cotización del oro sino la percepción de los inversores respecto a los activos refugio, tradicionalmente asociados a estabilidad durante periodos de turbulencia internacional.

El oro, que superó por primera vez en su historia la marca de los 4.000 dólares en noviembre de 2025, ha experimentado a lo largo del último año movimientos significativos tanto al alza como a la baja. El medio fuente detalló que buena parte de la volatilidad reciente se atribuye a la sensibilidad de los mercados ante noticias sobre el conflicto en Oriente Próximo, así como a variaciones en la demanda global y ajustes en la política monetaria internacional.

El retroceso de más del 23% desde el récord marcado a finales de enero generó debate entre expertos sobre las perspectivas futuras del oro y su papel como activo de resguardo, especialmente ante episodios de riesgo e incertidumbre. Analistas consultados por el medio fuente interpretaban que los grandes movimientos del lunes representan una reacción a temores acentuados y a la revaluación de estrategias por parte de los principales actores del mercado de materias primas.

El medio fuente subrayó el seguimiento de inversores e instituciones al comportamiento del metal, dado su impacto en carteras y reservas, y observó que la evolución de la cotización en los próximos días dependerá en buena medida del desenlace de los acontecimientos en Oriente Próximo y las respuestas de los bancos centrales y organismos económicos globales.