
La medida supondrá que los consumidores con un vehículo de tamaño medio puedan ahorrar hasta 20 euros en cada depósito de combustible, según los cálculos ofrecidos por Pedro Sánchez. El presidente del Gobierno realizó este anuncio en el contexto de una rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros extraordinario, donde se detalló la aprobación de un real decreto ley compuesto por 80 medidas destinadas a mitigar la crisis económica provocada por la guerra en Irán. El paquete, que asciende a un valor de 5.000 millones de euros, entrará en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado.
Según informó el medio, el eje principal del plan gubernamental consiste en una rebaja significativa de la fiscalidad aplicada al sector energético. Sánchez explicó que el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) en la electricidad desciende del 21% al 10%. Además, se suspende temporalmente el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE), que representa un 7%, y el Impuesto Especial sobre la Electricidad (IEE) baja del 5% al mínimo permitido por la Unión Europea, situado en el 0,5%. De acuerdo con la información publicada, la bajada fiscal sobre la electricidad alcanzará el 60%.
El Gobierno también ha decidido la reducción del IVA al 10% sobre el gas natural, los pellets y la leña. Además, el precio máximo de venta tanto del butano como del propano quedará congelado. Tal como detalló el presidente, el IVA sobre la gasolina y el gasóleo se fija en el 10%, el nivel más bajo autorizado dentro de la normativa comunitaria. Sánchez aseguró ante los medios, citando el impacto directo de estas rebajas impositivas en los carburantes, que el ahorro podría llegar a 30 céntimos de euro por litro, en función del tipo de combustible utilizado.
Durante la comparecencia, el jefe del Ejecutivo resaltó la dimensión de este plan en comparación con otros países europeos, al señalar que España dispondrá del marco más amplio de medidas de protección social y económica en la Unión Europea. Subrayó que las iniciativas estarán vigentes durante el periodo que se considere necesario. Según publicó el medio, Sánchez indicó que el Gobierno evaluará la posibilidad de ampliar o modificar las medidas en función de la evolución y gravedad de la crisis.
El conjunto de medidas se enmarca en una estrategia que busca frenar el impacto del encarecimiento de los suministros básicos sobre los hogares y las empresas españolas. El Ejecutivo, según consignó el medio, intenta así aliviar la presión sobre la economía doméstica y asegurar la estabilidad frente a la incertidumbre derivada del conflicto en Irán. El presidente incidió en que el plan prevé una fiscalidad rebajada tanto para la electricidad como para diversos combustibles y fuentes de energía, con la intención de contener el incremento de los costes y garantizar el acceso de la población a estos servicios esenciales.
La suspensión temporal del IVPEE y la reducción del IEE contribuirán a moderar el precio final de la electricidad, una de las partidas más afectadas por la coyuntura internacional. Como señaló Sánchez, la aplicación de estos recortes fiscales responde tanto a la necesidad de proteger a los consumidores como a las obligaciones impuestas por la Unión Europea. El Ejecutivo justifica la congelación de los precios máximos del butano y el propano por su extendido uso en muchos hogares y su importancia para el gasto familiar de calefacción y cocina.
Según detalló el medio, la rebaja del IVA sobre el gas natural y derivados persigue abaratar la factura energética antes del inicio de la temporada invernal, cuando el uso de estos recursos aumenta considerablemente. El real decreto ley aprobado contempla estas medidas fiscales junto con otras acciones incluidas en los 80 puntos anunciados por el Gobierno, cuyo contenido íntegro se conocerá tras la publicación oficial.
Sánchez declaró que el conjunto del plan aspira a evitar un deterioro mayor del poder adquisitivo de la población ante la escalada de precios provocada por el conflicto en Oriente Medio y sus repercusiones sobre los mercados internacionales de energía. El plan, según reportó el medio, mantiene su vigencia indefinida, sujeta a decisiones futuras del Ejecutivo conforme se valore la evolución de la crisis.
El presidente ha defendido la necesidad de implantar todos estos cambios al considerar que la situación excepcional requiere la movilización de recursos públicos destinados a sostener el bienestar social y evitar consecuencias negativas para los sectores más vulnerables. El Gobierno apuesta de este modo por una intervención directa en los mercados energéticos y de combustibles como vía para amortiguar el impacto de factores externos sobre la economía nacional.
El medio recoge que la efectividad de estas medidas, así como su posible ampliación, dependerá de la evolución de la coyuntura internacional y de la respuesta de los mercados. El Ejecutivo prevé realizar un seguimiento continuo de la situación y no descarta modificar el paquete aprobado conforme se desarrollen los acontecimientos relacionados con el conflicto en Irán y las implicaciones que pueda tener sobre el conjunto de la economía europea y mundial.
Últimas Noticias
EEUU estudia una contribución económica árabe a la campaña militar contra Irán
Fuentes oficiales de Washington revelan que la administración Biden valora la opción de sumar recursos financieros de naciones aliadas de Oriente Medio, mientras crece la presión internacional tras el aumento de ataques atribuidos a Teherán desde febrero

Castigan con latigazos en Perú a un subprefecto que participó en un acto de Keiko Fujimori
La guerra de Irán tendrá un impacto "secuencial" en el suministro de petróleo: J.P. Morgan
Alemania suda para derrotar a Ghana
