Expertos europeos ratifican que el gran apagón fue causado por múltiples factores y eluden señalar culpables

El análisis oficial describe cómo una cadena de circunstancias imprevisibles desató la interrupción masiva, originada localmente en el sur de España, y destaca la urgencia de actualizar protocolos y reforzar la cooperación entre operadores en toda la red eléctrica europea

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El informe final del panel de expertos de la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (Entso-E) sobre el apagón eléctrico del 28 de abril de 2025 sostiene que el restablecimiento del sistema comenzó de inmediato tras el colapso y concluyó después de 12 horas en Portugal y 16 horas en España. El medio detalló que este proceso de recuperación fue posible gracias a procedimientos de restablecimiento precisos, la ejecución de estrategias de contingencia y la dedicación de operadores, generadores y otros actores clave del sector energético. Según consignó Entso-E, el suceso tuvo origen en una combinación de fluctuaciones de voltaje y fenómenos oscilatorios ocurridos inicialmente en el sur de España, lo que derivó en desconexiones generalizadas de generación y subsecuentes cortes en cascada que llevaron al sistema ibérico a perder sincronización con la red europea.

De acuerdo con el reporte, citado por el mismo panel, la investigación técnica concluyó que lo sucedido no fue responsabilidad de un solo agente ni derivó de una sola causa. El director de la investigación, Klaus Kaschnitz, indicó durante un encuentro con la prensa que la misión del equipo consistía en identificar las causas del incidente, no en buscar responsables. “No hay un único culpable. Y, de hecho, esa no era nuestra tarea. Nuestra tarea consistía en buscar las razones. Descubrimos que había varios factores que contribuían a ello, y la combinación de estos fue lo que lo provocó este incidente al final”, afirmó Kaschnitz, según publicó el medio.

El presidente del Comité de Entso-E, Damian Cortinas, subrayó durante la presentación de las conclusiones que la magnitud del ‘blackout’ no tiene precedentes en las últimas dos décadas en el área. Cortinas ahondó en detalles sobre el origen local del fenómeno, indicando que el problema partió desde el sur de España y se extendió con rapidez, llegando a impactar Portugal antes de ser contenido al sur de los Pirineos. Explicó que, aunque el disparador fue local, existieron oscilaciones interregionales notorias durante la media hora previa al apagón, que finalmente desencadenaron el incidente a las 12:32 del mediodía de ese día.

Durante ese lapso, una secuencia de fluctuaciones y desconexiones desencadenó la pérdida de generación, especialmente en sistemas apoyados en inversores electrónicos. La concatenación de estos eventos —de acuerdo con el informe difundido por Entso-E— culminó con la separación del sistema eléctrico del resto de Europa y un colapso total de los sistemas español y portugués “en cuestión de segundos”. Kaschnitz resaltó que la naturaleza y magnitud de los eventos en cascada superaron la capacidad de contención de los mecanismos de defensa activados correctamente por los operadores.

El análisis definitivo de Entso-E, replicado por varios medios especializados, insiste en que el apagón debe entenderse como resultado de una “tormenta perfecta” de factores tecnológicos y operativos. Cortinas remarcó que, viendo todos los elementos implicados en el suceso, el factor no local relevante involucró las oscilaciones entre regiones, mientras que el resto de los elementos determinantes tuvo una raíz muy localizada.

En referencia a la dimensión de la crisis y la respuesta, el informe valora la efectividad de los protocolos existentes, pero insiste en la necesidad de adaptar los marcos regulatorios y operativos a la luz de lo ocurrido. Entre las recomendaciones planteadas, se propone reforzar la coordinación entre operadores de red de transmisión y de distribución, grandes productores energéticos y grandes consumidores, considerando este aspecto esencial para abordar con eficacia eventos complejos y minimizar riesgos de propagación a otras áreas del continente.

Entso-E sugiere, adicionalmente, robustecer las prácticas operativas cotidianas, intensificar la monitorización del sistema y aumentar el flujo de datos e información en tiempo real entre los agentes. Según explicitó Cortinas, las mejoras recomendadas no requieren alta tecnología y pueden implementarse de inmediato: “No hay nada en las recomendaciones que no se pueda hacer mañana. Esto no es alta tecnología. El control de voltaje es algo que sabemos hacer para todo tipo de generación desde hace mucho tiempo. Pero ahora necesitamos hacerlo porque ahora sabemos que este tipo de apagón puede ocurrir”, afirmó el presidente del Comité de Entso-E, citado en el informe y recogido por diversos medios.

El documento final de Entso-E pone énfasis en la urgencia de actualizar los protocolos de preparación y respuesta ante emergencias del sistema eléctrico europeo. Además, aboga por intensificar la colaboración entre todos los actores, desde la gestión de generación hasta la distribución, para asegurar la resiliencia y la continuidad del suministro eléctrico en escenarios de alta complejidad.