Sheinbaum minimiza los desacuerdos con Trump y señala que la prioridad es tener buena relación con EEUU

Claudia Sheinbaum subrayó que ante cualquier diferencia con la administración estadounidense, la defensa de la soberanía nacional es irrenunciable, al tiempo que reafirmó la necesidad de cooperación sin subordinación y respeto mutuo entre ambas naciones

Guardar
Imagen WM27K3FV7FCLVBZZZ7S2DAPHS4

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, remarcó la postura de que la soberanía nacional es un principio que su administración considera irrenunciable, al tiempo que resaltó la defensa de la autodeterminación de los pueblos como base de la política exterior mexicana. Durante su conferencia matutina, Sheinbaum puntualizó que si bien existen desacuerdos con la administración liderada por Donald Trump, el gobierno mexicano prioriza mantener una relación positiva y de cooperación con Estados Unidos en distintas áreas, entre ellas la seguridad y el comercio. Según detalló el medio Europa Press, la mandataria señaló que, si bien aún no ha concretado un encuentro con Trump, la prioridad del Ejecutivo mexicano radica en sostener una comunicación y cooperación constante entre ambos países, al margen de cuándo se produzca una reunión entre jefes de Estado.

Sheinbaum abordó la naturaleza de las diferencias que pueden surgir con el gobierno estadounidense, especialmente cuando estén en juego temas de soberanía e integridad territorial. Aclaró que, en esos casos, México expondrá sus desacuerdos públicamente, aunque subrayó que la relación bilateral se rige por los principios de respeto mutuo, cooperación sin subordinación, confianza y una responsabilidad compartida pero diferenciada. Según consignó Europa Press, la presidenta subrayó que estos valores orientan toda la interacción diplomática con Estados Unidos y que el objetivo principal es preservar una colaboración beneficiosa para ambas naciones.

La mandataria respondió a preguntas sobre la ausencia de una reunión directa con el presidente estadounidense, restando importancia a esa situación y reiterando que lo crucial es la construcción de una relación basada en principios sólidos y no en encuentros protocolarios. Insistió en que la cooperación bilateral no depende exclusivamente de las reuniones entre los mandatarios, sino de un trabajo continuo guiado por el respeto a los principios nacionales y a la integridad de ambos países.

Con respecto a las declaraciones de Donald Trump sobre el crimen organizado en México y el modelo de seguridad implementado en territorio mexicano, Sheinbaum enfatizó que no consideraba necesario comentar o evaluar las palabras del presidente estadounidense. "En México gobierna el pueblo de México. Quien nos eligió fue el pueblo y respondemos al pueblo de México", afirmó Sheinbaum, postura registrada por Europa Press.

Al referirse a la política exterior mexicana sobre Cuba y otros países afectados por medidas de presión o amenazas externas, la presidenta reiteró la histórica oposición de México a cualquier tipo de intervención o bloqueo. Defendió el principio de autodeterminación y subrayó que corresponde a los propios ciudadanos de Cuba decidir sobre su futuro y su forma de gobierno. Sheinbaum indicó que dentro de ese proceso pueden existir asuntos en los que México coincida o discrepe, pero consideró fundamental evitar que la población civil sufra consecuencias de decisiones que no le corresponden directamente.

En relación con el impacto de los embargos, Sheinbaum recordó la postura constante del gobierno mexicano, la cual rechaza el bloqueo impuesto a la isla caribeña desde hace casi siete décadas. La presidenta puntualizó que este tipo de sanciones no afectan a los gobiernos, sino que generan dificultades principalmente en la población, manteniendo así la postura tradicional de México ante situaciones similares en otros países del continente.

De acuerdo con Europa Press, los comentarios de Sheinbaum se produjeron en un contexto de inquietud internacional sobre las amenazas recientes de Trump hacia Cuba, sumadas a intervenciones o advertencias previas del gobierno estadounidense en Venezuela e Irán. En ese sentido, la mandataria mexicana sostuvo que la integridad y la soberanía de cada nación deben respetarse, manteniéndose México en una posición de rechazo a cualquier injerencia de potencias extranjeras en los asuntos internos de otros estados.

La jefa del Ejecutivo mexicano reiteró que la agenda internacional de su gobierno busca fomentar relaciones basadas en el respeto, la igualdad de condiciones y la cooperación efectiva, preservando siempre la independencia de México para determinar sus propias políticas y responder únicamente a su población. Con estos lineamientos, Sheinbaum definió las bases sobre las cuales continuará el diálogo y la interacción de México tanto con su vecino del norte como con otras naciones del continente.