Merz critica a Trump por la misión de Ormuz: "La OTAN es una alianza defensiva, no intervencionista"

El jefe del gobierno alemán rechaza la posibilidad de involucrar a la Alianza Atlántica en el conflicto en Irán, exige respeto por parte de Washington y defiende que los bombardeos no resolverán la crisis actual en la región

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El jefe de la diplomacia alemana, Johann Wadephul, señaló el escepticismo del Ejecutivo alemán ante modificar el mandato operativo de 'Aspides', aludiendo a la falta de claridad acerca de los objetivos militares de Estados Unidos e Israel en Irán. Esta declaración se produjo tras una reunión en Bruselas en la que los ministros de Exteriores de la Unión Europea descartaron el envío de fragatas para asegurar el paso marítimo en el estrecho de Ormuz. Según informó la cadena de radiodifusión ARD, el canciller alemán, Friedrich Merz, rechazó la posibilidad de involucrar a la OTAN en el conflicto con Irán, y cuestionó la viabilidad de los bombardeos como método para resolver la crisis regional.

Tal como publicó ARD, el canciller alemán criticó al presidente estadounidense Donald Trump por su propuesta de desplegar una misión militar multinacional bajo el paraguas de la Alianza Atlántica para desbloquear el tránsito comercial en el estrecho de Ormuz. Merz sostuvo que "la OTAN es una alianza defensiva, no intervencionista", e instó al gobierno de Washington a tratar a sus aliados "con respeto". Añadió que la guerra en Irán "no tiene nada que ver con la OTAN" y reiteró la importancia de mantener los marcos tradicionales de acción de la Alianza ante situaciones de crisis.

Según reportó ARD, Merz expuso estas ideas después de reunirse en Berlín con el primer ministro neerlandés, Rob Jetten. Durante la rueda de prensa conjunta, el canciller enfatizó el acuerdo con Estados Unidos sobre la necesidad de un cambio en el régimen iraní, aunque resaltó que "sobre la base de la experiencia que hemos acumulado en años y décadas anteriores, es muy probable que los bombardeos no tengan éxito". Alertó acerca de los riesgos de entrar en una "guerra eterna" sin objetivos claramente definidos, y pidió que el conflicto se resuelva de la forma más rápida posible, con planes y estrategias bien trazados.

El medio ARD detalló que, en paralelo a estas declaraciones, el portavoz del Gobierno alemán, Stefan Kornelius, insistió desde Berlín en que "esta guerra no tiene nada que ver con la OTAN", reforzando la posición del canciller y de la diplomacia alemana respecto al papel exclusivo que debe desempeñar la Alianza Atlántica, alejándose de intervenciones directas en la zona del golfo Pérsico. Estos posicionamientos coincidieron con la decisión de la Unión Europea de no enviar fragatas a la región, aunque sí subrayó la necesidad de mantener abierto el tránsito en lo que constituye la principal vía de transporte global de petróleo y gas.

Además de la cuestión iraní, Merz también manifestó preocupación ante la situación de seguridad en Líbano. Según publicó la ARD, el canciller alemán se refirió a la posibilidad de una ofensiva terrestre por parte de Israel en el país vecino, advirtiendo que una medida de esas características agravaría "la ya tensa situación humanitaria en la región y la dramática crisis de refugiados". Afirmó que, de producirse, esa acción sería "un error", trasladando así un mensaje directo al gobierno encabezado por Benjamin Netanyahu.

De acuerdo con ARD, Merz condenó los ataques del partido-milicia chií Hezbolá contra Israel, y urgió al grupo a cesar las hostilidades. Asimismo, expresó su respaldo a cualquier iniciativa enfocada en fomentar el diálogo entre las autoridades de Israel y Líbano, con el objetivo de rebajar la tensión y frenar la escalada del conflicto.

En síntesis, las posiciones oficiales expresadas por el gobierno alemán, según consignó ARD, subrayaron la negativa a que la OTAN participe en operaciones militares en Irán, la defensa de una respuesta centrada en el diálogo y no en bombardeos, el llamado al respeto mutuo entre aliados dentro de la OTAN y una postura de cautela ante la posibilidad de una intervención militar en Líbano, priorizando soluciones diplomáticas y humanitarias.